Pan, Circo y Pecunia
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La política de la OPEP con el petróleo

30-10-2014 11:28

El inesperado y abrupto derrumbe del precio del petróleo sigue dando mucho de qué hablar. Y hay nerviosismo. Venezuela, uno de los fundadores de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), organismo que bombea en torno a un 40% del crudo mundial,  exige convocar una reunión de emergencia para tratar el tema. El país latinoamericano, que durante buena parte del siglo XX fue el mayor productor y exportador de petróleo y cuya dependencia del petróleo es excesiva, pierde ingresos y, sumido en una gran crisis, ya no puede pagar toda su deuda, por lo que de momento está honrando sus compromisos con los inversionistas internacionales pero ha postergado los pagos con el sector privado local. Ecuador, otro país perteneciente a la OPEP y cuya recaudación está altamente ligada al petróleo, también atraviesa problemas.

Sin embargo, la visión de revertir de forma urgente la tendencia a la baja del precio del petróleo  no la comparten otros miembros de la OPEP. Es el caso de Arabia Saudí e Irán, que sostienen que tal y como estaba previsto, se reunirán en Viena el 27 de noviembre, rechazando la convocatoria urgente que propone Venezuela. Pero además, y para desesperación del presidente venezolano Nicolás Maduro, dicen estar “cómodos” con el actual nivel del precio del petróleo: pese a los reclamos venezolanos, no pretenden anunciar, cuando se reúnan a finales de noviembre, una reducción en el suministro del crudo para propiciar un alza en las cotizaciones del petróleo que alivie la situación de las finanzas públicas. De hecho, Irán empieza ya a elaborar un presupuesto basado en un precio del barril de entre 70 y 75 dólares.

¿Qué pretenden Arabia Saudí e Irán con un precio del petróleo más barato? Al parecer, y en palabras del presidente de la OPEP Abdalla Salem El-Badri, expulsar del mercado la producción petrolera generada a través de la técnica del “fracking”. Es esa técnica la que ha propulsado el bombeo de crudo en Estados Unidos y ha provocado un exceso de oferta, derribando los precios del petróleo.  La semana pasada, la producción en Estados Unidos fue de 8.97 millones de barriles al día, la más elevada desde enero de 1983, según datos de la Administración de Información de Energía (EIA por sus siglas en inglés).

Pero según las estimaciones de la OPEP, para que la producción petrolera obtenida a través de la técnica del “fracking” sea rentable se precisa un precio del barril de al menos entre 90 y 100 dólares. Su estrategia es que si el precio del crudo se mantiene por debajo de esos niveles por un período sostenido, la actual producción de petróleo extraída bajo la técnica de “fracking” se reduzca a la mitad, y la oferta energética se vuelva a ajustar a la demanda.

Si la OPEP descarta una reacción inmediata a la reciente caída del crudo, si su intención es producir en el 2015 en torno a los 30 millones de barriles al día que bombea actualmente,  y si su estrategia resulta acertada, es de esperar que el precio del barril se estabilice en los actuales niveles, con un piso de 80 dólares para el West Texas Intermediate (WTI) y otro de 85 dólares para el Brent, la referencia europea, lo que han implicado caídas cercanas al 25% respecto a sus máximos de junio. Descensos adicionales en los precios del petróleo presionarían en demasía los presupuestos públicos de los países de la OPEP y sí implicarían una respuesta de la organización, que anunciaría un recorte en la producción. Pero al mismo tiempo, tampoco cabe esperar un rebote: precios más elevados incentivarían la producción mediante la técnica del “fracking” y, al parecer, lo que la OPEP pretende en el corto plazo es castigar a ese tipo de productores aprovechando, sobre todo Arabia Saudí, que sus costos de producción son mucho más bajos.

Los principales bancos y analistas parecen haber capitulado y se han alineado con ese escenario: el precio del crudo no caerá mucho más, pero tampoco cabe esperar un repunte en el corto plazo. De momento, tendremos que digerir ese desplome del 25% y aprender a convivir con él.  Goldman Sachs ha sido el último en unirse al corifeo de bancos, junto con  DeutscheBank, Citigroup, Bank of America y Barclays, que han reducido sus pronósticos para el precio del petróleo. Para Goldman, el precio del barril de WTI será de 75 dólares en el primer trimestre de 2015 comparado con un pronóstico previo de 90 dólares, y para el Brent lo estiman en 85 dólares contra una estimación anterior de 100 dólares. Ambas referencias podrían ceder otros 5 dólares adicionales durante el segundo trimestre.

Lo que sorprende de la estimación de Goldman es que, siendo una institución que generalmente se ha caracterizado por sus pronósticos “bulls” o alcistas con el precio del petróleo, es ahora el más pesimista. Los 85 dólares que prevé para el Brent durante el primer trimestre del año que viene contrastan con los 88 dólares que estima DeutscheBank o los 92 de Citigroup. 

Frente a ese escenario base, hay riesgos a la baja y al alza en el corto plazo. El primer riesgo a la baja es que no se sabe con certeza el precio del petróleo al que los productores del método de “fracking” de Texas y Dakota del Norte, o las compañías que extraen en aguas profundas, recortarían sus inversiones o cerrarían sus pozos por no ser rentable. La OPEP calcula que para que obtengan un beneficio precisan un precio de entre 90 y 100  dólares, pero algunos analistas estiman que sólo se verían afectados si se redujeran por debajo de los 75 dólares por un período sostenido. Y ese nivel aún no se ha alcanzado. 

El otro riesgo a la baja es que la recuperación global tropiece y, por consiguiente, la demanda de petróleo se resienta aún más. Los pronósticos actuales son que el crecimiento de la demanda de crudo en este año sea el más bajo desde el 2009, cuando la economía mundial estaba sumida en recesión. La desaceleración de China y el estancamiento europeo tienen gran parte de la culpa. La situación se puede complicar aún más una vez que la Reserva Federal, tal y como anunció ayer, concluyó su programa de compra de activos dentro de su proceso de normalización monetaria, dejando la puerta abierta para una subida de tasas tan pronto lo crean conveniente.

Por otro lado, el principal riesgo al alza son los conflictos geopolíticos, sobre todo en Irak, donde los yihadistas del Estado Islámico podrán amenazar la producción petrolera del sur del país. Sin embargo, el conflicto sigue concentrado en el norte, y la intervención de Estados Unidos y de sus aliados ha contenido la posibilidad de extenderse al sur, donde se encuentra la mayor parte de las reservas petroleras. 

Pero el asunto del petróleo y de la evolución de sus precios es de vital importancia. México tampoco ha escapado a su maldición: el Senado, ante la tendencia a la baja del precio del petróleo, se vio abocado a reducir de nuevo el precio presupuestado para la Ley de Ingresos de 2015 a 79 dólares, o 2 dólares menos de lo aprobado por la Cámara de Diputados. Eso supondrá una reducción de 8,300 millones de pesos en los ingresos presupuestados para el año que viene. Pero además, la caída del crudo encarecerá la cobertura petrolera al aumentar la prima que tendrán que pagar por las opciones de venta o “PUT”.

A su vez, la balanza petrolera se ha venido deteriorando. Las exportaciones petroleras se han reducido, durante el período de enero a septiembre, un 8.6% respecto al mismo período del año pasado.  En consecuencia, el superávit comercial petrolero se ha reducido en un 40% para situarse en 2,750 millones de dólares.

Finalmente, la Ronda Cero dejó en manos de Pemex los pozos en los que el costo por barril es más barato, dejando a la inversión extranjera los yacimientos más caros. La OPEP, mediante esa política de reducir el precio del barril para eliminar la rentabilidad de las extracciones más costosas podría reducir el atractivo de la Reforma Energética y las futuras inversiones foráneas en el sector.  

Infografía

Pese a la reciente caída del precio del petróleo, de en torno a un 25%, la OPEP no se plantea convocar una reunión urgente, como demanda Venezuela, y sólo se reunirá el próximo 27 de noviembre en Viena…

… además, en esa reunión, lo más probable es que tampoco anuncie una reducción en el suministro de crudo con el fin de forzar un repunte en los precios del crudo. Durante el 2015 se prevé que siga produciendo en torno a 30 millones de barriles al día, niveles que se han observado en los últimos años… 

.. la razón es que Arabia Saudí dice estar cómodo con esos precios del petróleo más bajos. La estrategia es dañar la rentabilidad de la producción de “fracking” de Estados Unidos, mucho más costosa, pero con los altos precios ha permitido lleva la producción de Estados Unidos a niveles no vistos desde 1986…. 

… la OPEP, por tanto, parece favorecer los actuales niveles del precio del petróleo. De ser así, es de esperar que salvo un error de cálculo de la OPEP o algún shock de demanda (recesión) u oferta (guerra), los precios se estabilicen en los actuales niveles. Así lo han incorporado las estimaciones de los analistas.

ACERCA DEL AUTOR
José Miguel Moreno
Economista por la Universidad Autónoma de Madrid. Trabajó en la consultoría estadounidense Stone & McCarthy Resarch en Londres, Nueva York y México DF, realizando análisis para las economías de Europa y América Latina. En México fue director editorial de Infosel, así como consejero, columnista y jefe de análisis económico de El Semanario de Negocios y Economía . Además de conferencista, ha colaborado con T1msn, Invertia, Radio Intereconomía, O Estado de Sao Paulo y The Miami Herald, entre otros medios. Actualmente dirige “Llamadinero.com”, es asesor, colaborador de la revista Forbes México y profesor titular en la Facultad de Economía de la UNAM.
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