Tiempo extra
Análisis y anécdotas del mundo deportivo. Un enfoque diferente sobre todo lo que pasa en el campo y fuera de él. La táctica, técnica y polémica del deporte. Este blog es un espacio libre para intercambiar opiniones.

Béla Guttman, bendición del futbol

31-05-2020 13:09

La historia detrás de uno de los mejores técnicos en la historia del futbol. Sobreviviendo a un infierno, para después conquistarlo todo.

Una historia fantástica, del lugar más negro en la historia de la humanidad a la cima del futbol. (Foto de The Times of Israel)
Una historia fantástica, del lugar más negro en la historia de la humanidad a la cima del futbol. (Foto de The Times of Israel)

Es inevitable, la primera cosa que todos asociamos cuando escuchamos el nombre de Béla Guttman es la maldición que lleva su nombre. Luego de ganar dos Copas de Europa seguidas con el Benfica, en 1962 pidió un aumento salarial que fue negado por la directiva y a la postre se tuvo que ir. “El Benfica sin mí no ganará ningún título europeo en 100 años”. Desde entonces el equipo de Lisboa ha disputado 8 finales europeas, 5 de Champions y 3 de Europa League, cayendo en cada una de ellas. 

Las palabras de Guttman quedaron marcadas en la historia del Benfica y dieron origen a una maldición de 58 años que permanece vigente. Injustamente ese es el gran recuerdo que el mundo del futbol tiene sobre uno de los mejores técnicos en la historia. Uno que superó los obstáculos que le puso la vida para después conquistar Europa y Sudamérica con su futbol revolucionario. 

Béla Guttman tuvo una buena carrera de 13 años como futbolista, en la cual brilló principalmente con el Hakoah Viena, un equipo austriáco que únicamente tenía futbolistas judíos. Comenzó su carrera de entrenador con el club de sus amores y tras un par de años dirigiendo en Holanda, decidió volver a casa. El Hakoah pasaba por un mal momento y el corazón lo llamaba para volver.  

El regreso a su país y a su equipo resultó ser prácticamente suicida, pues  en 1938 se produce el Anschluss, momento en el que Austria es absorbida por la Alemania Nazi. Las cosas para los judíos comenzaron a complicarse. Durante muchos años existió un vació sobre lo que pasó en los años de la guerra. Siempre que se le preguntó contestaba “Lo único que puedo decir es que Dios me ayudó”. 

En 2017, el periodista judío David Bolchover fue más allá y sacó a la luz lo que realmente había pasado durante esos años, en la biografía del técnico austro-húngaro. Guttman al igual que muchos judíos pasó mucho tiempo escondido en un ático, ayudado por una familia no judía. Sin embargo fue capturado y enviado a un campo de trabajos forzados, del cual logró escapar en 1944. Al poco tiempo fue capturado nuevamente, esta vez con destino a Auschwitz. 

En el lugar más obscuro que ha existido en la historia de la humanidad, conoció a Ernest Erbstein, compañero de profesión de Guttman que al poco tiempo lideraría al Torino a conquistar 5 veces seguido el Scudetto. Béla logró sobrevivir a ese infierno, su hermana y su padre no tuvieron la misma suerte. 

No solamente se sobrepuso a una experiencia así de traumática, sino que rápidamente comenzó a escribir su historia como un de los mejores entrenadores de todos los tiempos. Dirigió en Italia, Argentina, Chipre y en Hungría. En 1957 ya dirigía al que era uno de los mejores equipos del mundo, el Honvéd húngaro. El club en el que radicaba gran parte de la selección húngara sub-campeona del mundo en ‘54 y sí, en el que destacaba sobre todos el eterno Ferenc Puskás.  

En una gira a Brasil con el Honvéd, maravilló a los clubes brasileños con su 4-2-4, el cual adoptaría la canarinha en el Mundial de 1958, consagrándose como la mejor selección del mundo. El São Paulo lo hizo su técnico y salió campeón con un futbol nunca antes visto. 

El Porto llamó a la puerta y Béla comenzaría su aventura en el futbol portugués. Vuelve a salir campeón de liga en 1959 y por diferencias con la directiva sale de los dragones, para irse al odiado rival, el Benfica. Con las águilas alcanza la cima del futbol, conquista el bi-campeonato de la Copa de Europa y sucede lo que todos ya conocemos. Era claramente el mejor técnico del mundo, el Benfica no quiso pagarle lo que merecía y dio origen a la maldición de 100 años. 

Ese mismo verano de ‘62 Guttman tomó las riendas del Peñarol y metió al equipo uruguayo en la final de la Copa Libertadores. En ese momento Guttman se convirtió en el único entrenador en la historia del futbol en dirigir una final de Copa de Europa y de Libertadores. Y por si fuera poco, lo hizo en el mismo año. 


Dirigió a 25 equipos en 12 países diferentes, fue técnico de clubes históricos como el Honvéd, AC Milán, Porto, Benfica, São Paulo y Peñarol, triunfando en cada uno de ellos. El nombre de Béla Guttman puede ser relacionado a una maldición, aunque en la historia del futbol es una de las más grandes bendiciones.

ACERCA DEL AUTOR
Alonso Revilla
Apasionado de los deportes, estudiante de Negocios Internacionales en la Ibero, comentarista en EXA 95.5 Querétaro y colaborador en donbalon.com
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