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Economía, política, historia.

AMLO dobla su apuesta con Trump

11-11-2020 07:32

AMLO ha tomado todas las fichas que tenía disponibles, y las ha colocado de nuevo en la casilla de Trump.

Andrés Manuel López Obrador y Donald Trump el 8 de julio en la declaración conjunta en la Casa Blanca en Washington (Foto: lopezobrador.org.mx)
Andrés Manuel López Obrador y Donald Trump el 8 de julio en la declaración conjunta en la Casa Blanca en Washington (Foto: lopezobrador.org.mx)

La pretendida neutralidad del gobierno mexicano no engaña a nadie, excepto quizá a su propio arquitecto: el presidente López Obrador.

La justificación es que el gobierno mexicano no felicitará a los reconocidos como ganadores de la elección presidencial en Estados Unidos, Joe Biden y Kamala Harris, hasta que se hayan agotado todos los recursos legales y, de ser el caso, estos sean declarados oficialmente el Presidente y Vicepresidente electos. Esto probablemente ocurrirá hasta el 14 de diciembre, con la toma de posesión siendo, como siempre, el 20 de enero de 2021.

 

Una cubeta de orina caliente

John Nance Garner, un texano de hablar directo, fue el Vicepresidente de Franklin D. Roosevelt en su primer y segundo mandatos (1933-1941). Famosamente dijo que la vicepresidencia no valía una cubeta de orina caliente (expresión sanitizada en los medios de la época a una cubeta de escupitajo caliente).

La oficina del Vicepresidente, ciertamente, carece de atribuciones específicas. Cuando un periodista de la revista Time preguntó al presidente Dwight D. Eisenhower (1953-1961) en qué decisiones importantes había participado el Vicepresidente (Richard M. Nixon), este famosamente contestó “si me da una semana, igual se me ocurre una”.

Esto aparte de que muchas veces un Presidente eligió a su compañero de fórmula buscando cierto “equilibrio” regional, de edad o (en tiempos más actuales) género o raza. Muy válido para obtener votos, también para mostrar una convicción personal, pero en ocasiones no hay química entre Presidente y Vicepresidente, o incluso hubo una fuerte rivalidad en la pelea por la nominación, como fue el caso entre John F. Kennedy y Lyndon B. Johnson, o Ronald Reagan y George H.W. Bush. Pragmatismo electoral no implica necesariamente que habrá afecto o una buena relación de trabajo.

 

Vicepresidencia… en relaciones exteriores

Muchos Vicepresidentes acaban encargados de temas administrativos muy específicos… y de representar al Presidente en muchas partes del planeta. Del principio (tomas de posesión) al fin (funerales), es una de las especialidades.

Para aquellos que gustan de temas internacionales (como Nixon, Bush padre o Albert Gore, el vicepresidente de Clinton) quizá tantos viajes representaban escapes interesantes. Para personas como Lyndon Johnson, siempre enfocado en temas nacionales y que había acumulado un poder hasta hoy no igualado como líder del Senado estadounidense, la vicepresidencia fue un suplicio que soportó estoicamente hasta que una serie de disparos en Dallas lo catapultó a la presidencia que tanto había anhelado.

¿Disfrutó o sufrió Joe Biden el rol de representante y emisario del gobierno de Barack Obama desde 2009 a 2017? Imposible de saber, pero lo cierto es que visitó México varias veces y trató con sus líderes, particularmente los presidentes Calderón y Peña, con cada uno prácticamente cuatro años.

 

Fotos de la cuenta histórica de Twitter @VP44 (Biden como Vicepresidente).

 

México no es un área de interés natural para un Biden, nacido en Pensilvania (el estado que sellaría su victoria) y representante por décadas en el Senado por Delaware. En todo caso, su mirada natural es a Canadá, no al sur. Pero, con temas positivos y negativos, la agenda bilateral entre México y Estados Unidos es nutrida y siempre con el potencial para fortalecer o dinamitar puentes. Lo que sabe perfectamente es que no puede ignorarla.

Lo que ha hecho Biden ya como ganador de las elecciones es mostrar un claro contraste con Donald Trump, tanto en el fondo (temáticas, políticas) como la forma –extendiendo la mano a todos y mostrando un elemento carente en la Casa Blanca desde 2017: decencia. Como candidato su actitud hacia México mostraba un claro contraste en una entrevista publicada en marzo, probablemente realizada antes del estallido de la pandemia a nivel mundial: