Cinetlán
Una ciudad de ideas que se levanta sobre una laguna infinita de películas.

Los Óscar de la pandemia

08-04-2021 19:58

Los Óscar nunca han estado exentos de las tendencias políticas o ideológicas, y este año no es la excepción.

Los Óscar de la pandemia.
Los Óscar de la pandemia.

Siempre criticados, la importancia de los premios Óscar no puede soslayarse. Tan solo la nominación puede considerarse un éxito, y un honor, que viene secundada por mejores ventas en los nichos de mercado de cada película. A veces super ventas.

Cómo ocurre en cualquier premiación, ni son todas las que están, ni las que ganan pueden considerarse “las mejores” del año. Aunque sí, por lo común, están entre las mejores del año. Casi siempre es falso cuando se señala que no hay calidad en la competencia. Y este año, lejos de lo que he leído, hay mucha calidad fílmica en competencia.

Las películas no son caballos de carreras, son discursos narrativos, artísticos, cada uno construido acorde a una idiosincrasia peculiar. Es decir, mientras los caballos pertenecen todos a una misma especie e incluso raza; las películas son muy distintas unas de otras, tiene diferentes premisas y objetivos, y parten a veces de principios estéticos radicalmente distintos.

Ante esta diversidad: ¿Cómo establecer que es mejor? La verdad, no se puede: no desde ningún marco objetivo. En los inicios de los Óscar, y no sé durante cuantos años, las comedias fueron desdeñadas. Ni Chaplin, ni Keaton, ni Lloyd ganaron nunca la estatuilla por actuar, dirigir, o producir alguna de sus obras maestras. Menos por mejor película. El único Óscar que ganaron fue el honorífico, el del good fellow. El de consolación: toma chavo, tu Óscar, porque te queremos.

Hasta donde yo sé la primera comedia en ganar mejor película en los Óscar, fue It happened one night (Y sucedió una noche, 1934) de Frank Capra. Al menos Capra si venía de la vieja comedia americana. Pero si se revisa la lista histórica de ganadores a mejor película, hay muy pocas comedias, deben ser menos del 10% del total.

¿Y por qué? Al parecer los jurados consideran que hacer reír no va en serio. Los premios por lo común también menosprecian el terror, la ciencia ficción, la fantasía, las películas de super héroes, las infantiles (excepto las de animación), y etc. Por poner un ejemplo, los últimos 20 años ha habido excelentes películas de terror y también de perros, por mencionar solo dos géneros. Algunas realmente memorables, históricas, que por supuesto no han sido ni contempladas. ¿De quién es la culpa? ¿Sólo son serias las películas que tratan de la realidad, o los melodramas? Pues para el Óscar así es. Es una tradición conceptual por decirlo de alguna forma y las tradiciones difícilmente se rompen, o se traicionan. 

 

Este año, lejos de lo que he leído, hay mucha calidad fílmica en competencia.

 

Por otra parte, los jurados hacen lo que pueden, y en realidad el espíritu de los Óscar es gratificar a la industria, o sea reconocer el trabajo de los colegas, de los pares. Es importante no olvidar esta premisa fundacional cuando vemos la premiación. Además, cada jurado tiene sus propias ideas sobre el valor del cine y de la premiación. Cuando Cuarón presidió el jurado del Festival de Venecia señaló algo importante: con estas mismas películas un jurado distinto habría llegado a resultados distintos. Yo creo que tiene razón. Finalmente los jurados son personas de su tiempo y también individuos con intereses propios, y gustos propios. Por otro lado, los Óscares nunca han estado exentos de las tendencias políticas o ideológicas, y este año no es la excepción.

El legendario productor David O. Selnick quejándose de las premiaciones en los años cincuenta, señaló: “Es indudable que la Academia ha premiado muchas películas que luego el paso del tiempo demostró que no tenían un interés permanente. El cuerpo de electores se deja influir por los gustos del momento, por éxitos comerciales, por consideraciones personales (el trueque de votos) y por la popularidad personal”. Ha pasado medio siglo desde entonces y todavía podría suscribirse esta consideración.

Pues viene el Óscar de la Pandemia, con su nueva normativa de inclusión. Ya hablamos sobre esta normativa en otro artículo del blog. Las nominaciones ya reflejan este lavado de imagen de la Academia. Es muy probable que este año gane una película femenina de principio a fin. ¿Se podría concluir que se erigió como la ganadora de la noche por el conocido activismo feminista contemporáneo? ¿O por la nueva normatividad? ¿O se deben reconocer sus valores estéticos? Es difícil responder.

 

La quiniela

La película femenina es Nomadland (2021) de Chloé Zhao. En realidad es un proyecto de la veterana y genial actriz Francés McDormand, a la que venero desde Fargo (1996) hasta esa joya moderna llamada Tres anuncios por un crimen (2017); fue ella quien eligió a la joven directora chino-americana que estudio cine en la escuela de Nueva York, triunfadora del Sundance y ganadora del Art Cinema en el Festival de Cannes por The Rider (2017).

Nomadland adapta el libro periodístico de Jessica Bruder: Surviving America in the Twenty-First (Sobreviviendo América en el nuevo siglo), que relata literalmente el modo de vida de los trabajadores temporales norteamericanos, que dejó/acumuló la crisis financiera. Una excelente pieza periodística que ha sido llevada al cine para mostrar la realidad del sueño americano hoy. Quiero añadir que será distribuida por Disney Plus, y que Disney pisa fuerte en los premios de la Academia.

 

Nomadland (2020)

 

Yo le pongo mis fichas a Mejor Película, y quizá mejor guion adaptado, mejor actriz principal, para hacer de esta noche, la noche femenina. Podría ganar también mejor dirección, Chloé ya ganó el Globo de Oro en esta categoría. Pero… como votan directores del gremio, y ella es novata en cierto sentido, este premio podría ir para un veterano. Pero de ganar el Óscar la chino-americana sería la segunda mujer en la historia de la ceremonia en ganar la presea, solo detrás de Kathryn Bigelow. Lo que redondearía una gran noche para las mujeres en el Óscar.

La principal competidora de Nomadland, es Minari (2021) de Lee Isaac Chung, una película Sundance. Narra el proceso de asimilación cultural, de una familia coreana a los Estados Unidos. Digamos que otra perspectiva de la búsqueda del sueño americano, ahora desde la minoría asiática. Una perspectiva planteada algunas décadas antes en la película Come see the Paradise (Bienvenidos al paraíso, 1990) de Alan Parker, aunque en este caso narra las vicisitudes de la comunidad japonesa en Estados Unidos durante su reclusión en los campos de concentración americanos, durante la guerra mundial. Si, hubo campos de concentración en Estados Unidos, y también en México, por cierto. Es muy improbable que gane algún Óscar, porque rara vez premian crews novatos. Derecho de piso le llaman. El premio fue la nominación. Podría ganar mejor guion original, lo que sería premio y reconocimiento suficiente. Compite por mejor dirección y actriz de reparto, pero sería sorpresa.

Lo más probable es que el resto de los Óscares se distribuya entre los proyectos más personales de la ceremonia. Compiten excelentes películas como Father, Sound of Metal o Mank. E incluiría Hillbilly Elegy (2020) del siempre eficaz veterano Ron Howard. “Una Elegía Rural” como le pusieron en español.

Father podría ganar mejor actor con Anthony Hopkins, o podría ganarlo Mank con Gary Oldman. Cualquiera de los dos merece la presea: su calidad, su trabajo fuera de serie, es inobjetable y mundialmente reconocido. En el caso de Father, sería un justo reconocimiento a la calidad de la película.

Pero… el gran favorito es Chadwick Boseman, quien interpretó a Pantera Negra en la película de Marvel y también tiene un pequeño papel en Da 5 Bloods (5 Sangres, 2020) la última película de Spike Lee. En este caso está nominado por Ma Rainey's Black Bottom (La madre del Blues, 2020) disponible en Netflix desde hace algunos meses, película correcta, aunque no de mis favoritas. Como se sabe Pantera Negra falleció, no a manos de Thanos y su chasquido de dedos, sino por cáncer de colón el 28 de agosto de 2020. De ganar la presea, sería póstuma, un momento muy emotivo seguramente durante la ceremonia y un homenaje a su carrera y constituiría un nuevo reconocimiento a la comunidad afroamericana. Lo que, dado los tiempos, es muy probable.

Ma Rainey's Black Bottom (2020)

 

Sound of Metal (2019) de Darius Marder, tiene el mismo problema de Minari, un crew novato. Difícilmente ganará las categorías principales, sin embargo podría ganar la categoría de sonido, precisamente por su propuesta de sonorización. Narra la historia de un baterista de rock pesado que pierde su audición. Lo más interesante de la película es el manejo de la subjetividad auditiva. Destaca la participación de Lauren Ridlof (podría decirse que es la única estrella de la película), la famosa actriz sordomuda que tiene un destacado papel en temporada 11 de la Serie The Walking Dead, interpretando un papel de maestra de lenguaje de señas. La película está en Amazon Prime desde hace tiempo.  

Mank (2020) de David Fincher compite fuerte en mejor dirección, lo que significaría un reconocimiento a la trayectoria de Fincher, y creo que tiene oportunidad también en fotografía. Ya hablé de esta película en otro artículo.

HillBilly Elegy (2020) de Ron Howard, me pareció excelente. Adapta el libro de memorias de James David Vance, titulado Hillbilly Elegy: A Memoir of a Family and Culture in Crisis enlistado en la lista de Best Sellers del New York Times. Proveniente de los Apalaches, este hombre superó dificultades de vida enormes, pobreza y una mamá adicta a las drogas, así como los prejuicios culturales contra los pobladores de la región, estereotipados en Estados Unidos, como blancos pobres e ignorantes. El trabajo de Amy Adams es impresionante, pero como no estuvo nominada es evidente que no tuvo votos de sus pares; la película también podría haber competido por mejor guion adaptado; es mucho mejor que Borat, o que la hindú The White Tiger, pero de nuevo, nadie apostó por ella.

Con esta película pasó algo curioso. Ha enfrentado el Heather, el troleo y el menosprecio de la crítica americana. Dicen que Howard aburguesó a los personajes (los afresó pues) lo que significa que lo que querían ver los americanos es a los personajes estereotipados. A montañeses afuera de su cabaña con banjo y señales de endogamia. Es el prejuicio contra la gente de los Apalaches trasladado a la película, cualquier cosa que provenga de la región será menospreciado por la cultura hegemónica. Pues en fin… el prejuicio abatió la película y muchos críticos mexicanos que basan sus opiniones en la opinión pública americana, compraron esta tesis. Su única nominación es para Glenn Close, a mejor actriz de reparto, la genial actriz cumple como siempre con un buen papel. Debería ganarlo. No obstante, los americanos se han ensañado a tal grado con la película que la nominaron a los premios razzies. Esto es bullying cinematográfico.

Otras películas nominadas me parecen un tanto más medianas. En cuanto a mejor documental, ya habíamos hablado en este espacio sobre Mi maestro el pulpo. Los remito a mi comentario en la adenda: Película muy meritoria.

Pero la gran favorita latinoamericana es la chilena El agente topo de Maite Alberdi, conmovedor relato sobre el abandono y la soledad de la vejez. Por Mejor canción original debería ganar Húsavik: es un excelente tema islandés, de una comedia muy agradable de Will Ferrell, muy a su estilo límite, con un título extrañísimo “Festival de la canción Eurovisión: La saga historia de fuego” (2020).  Finalmente, pese al gran pleito de Nolan contra Warner, su menospreciada y discriminada Tenet podría llevarse un Óscar por efectos visuales. Su complejo thriller de acción lo merece de sobra. Esta es mi quiniela, mi apuesta. Usted haga la suya.

 

ADENDA

Se pensaba que Tenet de Nolan iba a salvar los cines, pero no: tuvo que llegar Godzilla, el Rey de los Monstruos para llenar nuevamente las salas.

Amé la película, por la gran devoción que le tengo a mis dos bestias cinematográficas predilectas, ahora enfrentadas como en el gran clásico del 62 de Ishiro Honda, pero ahora con valores de producción. La aparición de Mechagodzilla casi me hace estallar la cabeza. Damian Bichir interpreta a un mono sangrón y le sale tan natural. Fuera de broma, por supuesto es un gran actor y su personaje está perfecto. El personaje de Eiza González, al parecer no es del gusto del gran Gorila, que como sabemos tiene el defecto de enamorarse. King Kong se enamora, y así le va. Quizá por eso lo pusieron un tanto más senil, para evitar esos efluvios adolescentes. Con todo le echa una buena mano a Eiza. Ya lo verán. La película lleva un acumulado de 285 millones de dólares de taquilla, y es el mejor estreno en pandemia. Merecido. Pienso volver a verla en salas.            

ACERCA DEL AUTOR
Luis F. Gallardo
Nació en la Ciudad de México, en medio de los cohetones que echaban los suavos y zacapoaxtlas para conmemorar la batalla de Puebla, un 5 de mayo de 1975. Pertenece a la generación 1996 del CUEC, donde estudió Cinematografía, también estudio Letras Hispánica en la UNAM. Se especializa en guiones de programas de televisión cultural y educativa, de esos que pasan de madrugada. 18 años de experiencia en docencia, capacitación e investigación cinematográfica. Ha visto un par de películas. Baila salsa.
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