Pan, Circo y Pecunia
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Trump, la OPEP, Banxico y el Peso

26-09-2016 12:50

La semana pasada fue de nuevo complicada para el peso mexicano. Tres son los elementos que están zarandeando a la divisa mexicana en estos días: la política de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), la resurrección de Trump en las encuestas, y las pláticas que sostienen los miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) con Rusia con el objeto de poner límites a la producción de crudo. Esos tres factores propiciaron que el peso mexicano volviera a tambalearse el lunes y martes de la semana pasada, tocando nuevos mínimos históricos.

Afortunadamente, la benévola Janet Yellen se apiadó de los mercados globales el miércoles. Decidió que todavía no era el momento para subir las tasas de interés, si bien están allanando el camino para un posible incremento en diciembre. Pero lo más importante fue constatar que, de cara a un futuro más lejano, la política de aumento de tasas será más gradual aún de lo anticipado: si en junio, los miembros de la Fed apostaban por un escenario de tres alzas de tasas en el 2017, ahora se ha recortado a dos.

Además, las expectativas de que la OPEP alcanzara un acuerdo se fortalecieron al reunirse una delegación saudí e iraní en Viena para negociar las cuotas de producción de crudo, lo que impulsó las cotizaciones del petróleo en los mercados internacionales. Entre los retrasos de alzas de tasas por parte de la Fed y el aumento del precio del barril, el peso recibió una bocanada de aire y se apreció durante el miércoles y el jueves.

Pero el viernes, el peso regresó a sus andanadas. Un alto funcionario saudí reconoció el fracaso de las pláticas con Irán y se mostró escéptico de que se pudiera llegar a un acuerdo en la reunión de la OPEP que se celebra esta semana. Los estragos fueron inmediatos tanto sobre el precio del petróleo como sobre el peso: el barril del West Texas Intermediate (WTI) se desplomó un 4%, la peor caída en más de dos meses, y el peso se hundió un 1.0% para cerrar en los 19.789 pesos, muy cerca de su peor nivel registrado el martes (19.811 pesos).

Por tanto, la semana pasada fue horrible para el peso. Y lo peor es que el viernes quedó de nuevo en una posición muy vulnerable de cara a otra semana que nos tememos volverá a ser muy ajetreada para la divisa mexicana. Sí, la Fed ya quedó atrás. Pero los otros dos temas que mueven al peso, Trump y la OPEP, tendrán esta semana un punto álgido. Esta tarde Trump se enfrentará por primera vez a su rival demócrata Hillary Clinton en el primer debate presidencial en la carrera a la Casa Blanca. El miércoles, la OPEP concluirá su reunión informal en Argelia.

El debate puede generar nuevas ansiedades en el peso. Trump llega crecido luego de haber remontado en las encuestas y Clinton puede estar insegura y nerviosa al constatar que se ha desintegrado buena parte de la ventaja que poseía en agosto. El promedio de las encuetas nacionales apenas el dan una ventaja de 2 puntos porcentuales cuando en agosto tuvo días con diferencias por encima de los 7 puntos. Pero sobre todo en lo que se refiere a votos electorales, que es como se dirime al próximo inquilino a la Casa Blanca, Clinton sólo se separa de Trump por 33 votos electorales, una brecha demasiado corta sin tenemos en cuenta que existen 175 votos electorales en disputa. Trump, de manera sorpresiva, ha entrado en la pelea de estados como Pensilvania, Michigan, Wisconsin, Virginia o Colorado, estados que antes se inclinaban por un voto hacia Clinton, lo que ha apretado mucho la contienda presidencial.     

Este primer round será todo un acontecimiento mundial, con audiencias televisivas récord. Y Trump lo aprovechará para lucirse. Dudamos que vaya a debatir: sabe que tiene poco que hacer contra la experimentada Hillary si se pone a discutir sobre los asuntos sustantivos de la política. Por tanto, nos tememos que Trump irá a la ofensiva y puede resultar hasta ofensivo: mentir, atacar y arremeter contra los asuntos más espinosos de Hillary como los emails privados cuando era Secretaria de Estado, los supuestos favores recibidos por los donantes de la Fundación Clinton, o las acusaciones de enriquecimiento de la familia Clinton con las reparaciones del terremoto de Haití de 2010. Y cuidado de llamar “misógino” a Trump, que el magnate puede sacar a colación el “affaire” de su marido con la becaria Monica Lewinsky, o con su ex-amante, Gennifer Flowers, con quien amenaza aparecer en el plató. Trump tratará de llevar a Clinton a su terreno, y la candidata demócrata tendrá que demostrar la inteligencia y temperamento para mantener la calma, sortear los improperios de Trump, evidenciarlo como un farsante impresentable, y ofrecer un rostro de estadista seria y responsable. No será fácil, y si Trump se sale con la suya y las encuestas tras el debate premian su chabacanería, el peso (y los mercados globales) puede amanecer el martes con un serio descalabro.

Por si no bastara con la amenaza de Trump, el miércoles será la reunión de la OPEP. Y tal y como se disolvió la reunión del viernes entre Arabia Saudí e Irán. Los iraníes no accedieron a la exigencia saudí de que detuvieran la producción en los actuales niveles, de 3.6 millones de barriles al día (mbd), a cambio de que Arabia bombee menos barriles. Y sin acuerdo en el seno de la OPEP, es difícil que Rusia coopere. Teniendo en cuenta, además, que es una reunión de carácter informal, será muy difícil que se anuncie algo. Más bien nos dirán que es un paso más en las negociaciones hacia la reunión formal del Viena del 30 de noviembre.

Pero aun habiendo acuerdo, la realidad es que sería insuficiente para reequilibrar el mercado de crudo. La OPEP está bombeando petróleo a un ritmo récord, al igual que Rusia. Más bien, con la excepción de Irán, están produciendo al límite de su capacidad. Congelar la producción a los actuales niveles, tal y como ahora pretenden, no sería alivio para un mercado de por sí inundado de petróleo y cuyo principal ajuste, de momento, proviene de Estados Unidos, cuya producción ha disminuido en un millón de barriles desde sus niveles récord de 2015. Tanto es así que recientemente la Agencia Internacional de Energía (IEA por sus siglas en inglés), revisó sus pronósticos y concluyó que el exceso de oferta se mantendrá hasta finales de 2017: ni la oferta se reducirá de manera sustancial, y el crecimiento de la demanda será más débil de lo pronosticado. Quizás para la reunión de Viena haya acuerdo, pero será cuando ya Irán haya alcanzado los 4 mbd, que es su nivel objetivo, y estará también dispuesto a congelar su producción.

De ser así,  las cotizaciones del WTI difícilmente sobrepasarán los 50 dólares y el riesgo es que se vuelva a deslizar por debajo de los 40 dólares, lo que incidirá negativamente sobre el peso. Si el mercado de crudo reacciona mal a la reunión de la OPEP, la junta de Banxico puede celebrarse con el peso en nuevos mínimos históricos. El doctor Carstens, por tanto, puede verse en la difícil situación de lidiar con un peso debilitado tanto por Trump como por la OPEP durante la semana y reaccionar con un nuevo aumento en las tasas, que podría ser de otros 50 puntos base para llevar la tasa de referencia a 4.75%... aunque cuidado, si el peso anduviera muy loco, quizás nos vuelva a sorprender y vaya por algo más.  

INFOGRAFÍA

Tres elementos han zarandeado al peso en las últimas semanas: la Fed, Trump y la OPEP. La Fed, al menos en lo más inmediato, ya quedó atrás tras la reunión de la semana pasada. Pero Trump y la OPEP coparán el protagonismo esta semana: hoy, con el primer debate presidencial; el miércoles, con la reunión de la OPEP en Argelia. Ante esos acontecimientos, el peso llega muy vulnerable… 

Fuente: Bloomberg

 

… el debate presidencial llega en un momento de congoja para Hillary, que ha visto como su ventaja de agosto se evaporaba. Será un debate a dos, cara a cara, y Trump no tendrá fácil esconder su ignorancia en temas capitales para la política estadounidense. Aun así, tratará de llevar el debate a su terreno, el de los improperios, y Clinton tendrá que ser muy hábil para esquivarlos… 

Fuente: RealClearPolitics

… en la reunión de la OPEP no habrá acuerdo. Es una reunión informal y Arabia Saudí e Irán no logran un consenso. Pero aunque se llegara a un acuerdo, sería insuficiente para reequilibrar al mercado. La OPEP produce en niveles récord, con 33.2 mbd en agosto, liderado por la producción récord de Arabia. Rusia también produce en máximos e Irán se recupera. Sólo EU sufre ajuste por el mercado…  

Fuente: Energy Intelligence Group

… por tanto, la reacción del petróleo a la reunión de la OPEP puede ser de decepción. La sobreoferta, según la IEA, continuará al menos hasta finales de 2017, lo que obstaculizará que el WTI reconquiste los 50 dólares. El peso, de recibir mal las noticias sobre Trump y la OPEP, puede sufrir nuevas convulsiones, lo que probablemente fuerce a Banxico a subir tasas en 50 pbs el jueves a 4.75% vs 3.25% al inicio de año.

Fuente: Bloomberg

ACERCA DEL AUTOR
José Miguel Moreno
Economista por la Universidad Autónoma de Madrid. Trabajó en la consultoría estadounidense Stone & McCarthy Resarch en Londres, Nueva York y México DF, realizando análisis para las economías de Europa y América Latina. En México fue director editorial de Infosel, así como consejero, columnista y jefe de análisis económico de El Semanario de Negocios y Economía . Además de conferencista, ha colaborado con T1msn, Invertia, Radio Intereconomía, O Estado de Sao Paulo y The Miami Herald, entre otros medios. Actualmente dirige “Llamadinero.com”, es asesor, colaborador de la revista Forbes México y profesor titular en la Facultad de Economía de la UNAM.
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