Políticas públicas

Salud mental de los periodistas, clave para proteger la libertad de expresión

La salud mental de los periodistas impacta en la calidad de información que llega a la sociedad. Sin embargo, en México continúan las agresiones contra la prensa.

23-08-2022 17:32 Por : Arena Pública
En México cada 14 horas se registra por lo menos un ataque contra periodistas o medios de comunicación. (Foto: Pixabay)
En México cada 14 horas se registra por lo menos un ataque contra periodistas o medios de comunicación. (Foto: Pixabay)

En México, cada 14 horas se registra por lo menos un ataque contra periodistas o medios de comunicación; pero el daño va más allá de lo físico, porque la salud mental de los periodistas también se ve afectada.

Tanto la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), como Luis Knapp, Coordinador de Defensa de la organización civil Artículo 19, han identificado tres factores que dimanan la salud mental y emocional de los periodistas: la cobertura de noticias, convertirse en víctimas de la violencia y la impunidad.

“Un primer factor que impacta mucho (la salud mental de) los periodistas que cubren sobre todo violencia (es) el recabar testimonios, información, ver cadáveres, el estar cerca de balaceras”, advierte Luis Knapp, Coordinador de Defensa de la organización civil Artículo 19.

Agrega que “un segundo factor que agrava todavía más los problemas de salud mental, es cuando son víctimas, cuando ya un periodista es víctima directamente de alguna agresión de algún delito [...] el tercer factor, la impunidad, cuando ya un periodista víctima denuncia, va a las instituciones y no ve resultados, no ve sanciones a responsables. Eso revictimiza y les afecta mayormente”.

En este sentido la Unesco apunta que “no existe una conciencia global sobre la vulnerabilidad de esta población, que no solo se expone a situaciones estresantes y traumáticas en la cobertura de noticias, sino que en ocasiones también se convierten en víctimas de la violencia relacionada con atentados, secuestros y asesinatos”.

Sin embargo, ser periodista en México supone un riesgo mayor. Tan solo durante el primer semestre de 2022, Artículo 19 documentó 331 agresiones contra la prensa, frente a 218 ataques registrados en 2016, lo que representa un aumento de 51.83% de agresiones.

Del total de agresiones, el 38.6% fueron cometidas por el estado mexicano, el 22.6% por algún funcionario público y 13.6% por fuerzas de seguridad civiles. El 9% fueron cometidas por grupos del crimen organizado, de acuerdo con el informe La impunidad y negación ante la violencia extrema contra la prensa persiste: primer semestre de 2022.

Sin embargo, el asesinato o agresión contra un periodista “prenden los focos rojos", dice Knapp. "Incluso nos han comentado ‘es que tengo miedo porque yo puedo ser el siguiente’", agregó.

Basta con recordar la conferencia matutina del 26 de marzo del 2019 de Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, en la que Lourdes Maldonado, periodista del Semanario del Séptimo Día en Tijuana solicitó su apoyo: “vengo aquí para pedirle apoyo, ayuda y justicia laboral, porque hasta temo por mi vida”, fueron las palabras de la periodista.

Advirtió que “lo hago porque se trata de un personaje fuerte en política que no pretende pagarme ni mucho menos [...] se trata de su senador con licencia, de su súper coordinador de delegaciones y su candidato, próximo candidato a la gubernatura de Baja California, el licenciado Jaime Bonilla”.  Sin embargo, el 23 de enero se informó de su asesinato.

De acuerdo con el estudio El impacto psicológico de la guerra contra el narcotráfico en periodistas mexicanos, el 80% periodistas que cubren inseguridad y crimen organizado presentaron cuadros de ansiedad. Padecen mayores síntomas de estrés postraumático y depresión que periodistas que cubren otras fuentes.

 

La salud mental de los periodistas durante la pandemia

Aunque los estudios sobre salud mental en periodistas aún son escasos, ya se han documentado algunos de sus efectos.

Reuters reveló a través de una encuesta que el 70% de los periodistas encuestados sufre algún nivel de angustia psicológica y 26% tiene ansiedad. Mientras que otra encuesta realizada por la Federación Internacional de Periodistas (FIP) muestra que más del 75% de los encuestados vieron un aumento en su nivel de estrés, más del 50% dijo que su salud se vió afectada e incluso el 75% de estos tiene problemas para dormir.

“Tradicionalmente, los/as periodistas son muy resistentes, pero eso no significa que sean completamente intocables. Creo que es muy importante reconocerlo porque, en gran medida, nuestro sector es uno en el que la admisión de la vulnerabilidad es un problema y la gente ha sido tradicionalmente incapaz de dar la cara y admitir esa vulnerabilidad", asegura Hannah Storm, periodista y promotora de la salud mental para FIP.

Además, Santiago Gascón, investigador del Departamento de Psicología y Sociología de la Universidad de Zaragoza, dijo durante la mesa redonda sobre periodismo y salud mental del congreso de ANIS celebrada a finales del año pasado que “durante muchos años ha habido mucho negacionismo del estrés, achacándolo a un problema de debilidad de las personas. Pero hay evidencias clarísimas de que tiene que ver más con aspectos de la organización de los sistemas de comunicación, condiciones de empleo, sobrecarga física, mental y emocional y falta de recompensas”.

Apunta que 44.4% de los periodistas encuestados padece agotamiento emocional, 19% despersonalización y 18% ambos. A esto se suman los bajos salarios y la precariedad laboral.

 

La importancia de la salud mental de los periodistas

“Sin periodismo no hay información, no hay libertad de expresión, viviríamos como en una ceguera total”, sentencia Knapp. Agrega que el hecho de que "los periodistas tengan buena salud mental impacta en cómo hacen su trabajo y que la información llegue a la sociedad en buenas condiciones también”

Destaca que es un problema que “debe ser un trabajo así desde varias trincheras: organizaciones, [...] el Estado [...] el poder legislativo, por ejemplo, si tiene una responsabilidad en reformar normas laborales para para incluir a las y los periodistas en esquemas de prestacionales de Seguridad Social, que incluya atención psicológica [...] el Ejecutivo también tiene una alta responsabilidad en emprender políticas públicas para para lograr eso y bueno y también las empresas los medios de comunicación, como patrones”.

Si bien actualmente se está realizando un registro para otorgar a los periodistas en México seguridad social, Artículo 19 señala que “existe una serie de narrativas prejuiciosas, estigmatizantes y descalificadores que propalan de manera continua diversas autoridades del Estado”, como Enrique Alfaro, gobernador de Jalisco, Jaime Bonilla, exgobernador de Baja California, Claudia Sheinbaum, jefa de Gobierno de la Ciudad de México e incluso el mismo presidente.

Incluso “el Relator Especial de la CIDH para la Libertad de Expresión Pedro Vaca solicitó al gobierno de México a suspender la sección del “Quién es quién en las mentiras” en el contexto de escalada en los asesinatos de periodistas, porque señala y expone a periodistas que son críticos al actuar del gobierno y envía mensajes confusos sobre la intención gubernamental de garantizar la libertad de prensa”, se lee en el informe de la organización.

Otra acción impulsada por la Unesco a través del Programa Internacional para el desarrollo de la Comunicación busca impulsar la promoción del cuidado de la salud mental de los periodistas a través de capacitaciones y jornadas de atención.  Además, The Self Investigation es una iniciativa que proporciona servicios destinados a mejorar el bienestar de los periodistas.

Finalmente, Mar Cabra, periodista exeditora del equipo de Datos y Tecnología del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, también reconoce que “lo primero es desmitificar una serie de premisas incorrectas y tóxicas" sobre el rol de periodista. "Frases que se repiten como que un buen periodista tiene que estar conectado todo el rato o que tiene que trabajar en todo momento. Somos seres humanos y tenemos necesidades. Nuestro cuerpo falla si no cuidamos de nuestro sistema nervioso y estamos todo el día alerta. Esto impide que se active la calma y no se recarguen las pilas adecuadamente”, sentenció.