Políticas públicas

Mejora México capacidad de contener patógenos; piden confianza de las autoridades

La UNAM renovó su laboratorio de bioseguridad nivel tres y espera obtener la certificación ISO 9001 e ISO 35001 en agosto para ser el único de su tipo en México y Latinoamérica.

23-06-2022 08:51 Por : Arena Pública
Con la renovación de este laboratorio, México mejorará su capacidad para investigar, detectar, aislar e incluso descubrir nuevos patógenos, como el SARS-CoV-2. (Foto: Benjamín Chaires/ Gaceta UNAM)
Con la renovación de este laboratorio, México mejorará su capacidad para investigar, detectar, aislar e incluso descubrir nuevos patógenos, como el SARS-CoV-2. (Foto: Benjamín Chaires/ Gaceta UNAM)

Algo que dejó la pandemia por Covid-19 fue el incentivo a construir nuevos laboratorios y mejorar la infraestructura de los laboratorios de bioseguridad.

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) recientemente renovó la infraestructura de su Laboratorio de Bioseguridad nivel tres (BSL-3), con lo que México mejorará su capacidad para investigar, detectar, aislar e incluso descubrir nuevos patógenos, como el SARS-CoV-2.

Desde el inicio de la pandemia se evidenció la necesidad de contar con este tipo de infraestructura para investigar, detectar y aislar patógenos, como el SARS-CoV-2, virus causante de la pandemia actual. Al día de hoy ha causado más de 6 millones de defunciones y 539 millones de contagios en el mundo.

“Se juntan especies que no deben estar juntas y los virus tienen la capacidad de que si entran justo al mismo tiempo en un organismo que resulte ser un vehículo para ese virus, pueden coinfectar y surgir una nueva variante, como ocurrió con la H1N1, o como parece haber ocurrido en el caso del Covid”, dijo Claudia Segal Kischinevzky, responsable del Laboratorio de Biología Molecular y Genómica de la Facultad de Ciencias de la UNAM en entrevista.

Lo anterior significa que “se requiere atender ese tipo de situaciones muy rápidamente. Este laboratorio que acaba de remodelar la UNAM será muy útil para ese tipo de vigilancia epidemiológica”, señala Segal.

Si bien este laboratorio cuenta con más de 20 años, cuando inició la pandemia no contaba con la certificación necesaria. “Ante la reciente pandemia se vio en la necesidad de adaptarse a la normatividad existente para el desarrollo de vacunas y medicamentos destinados a los seres humanos”, dijo Clara Espitia Pinzón, responsable del laboratorio BSL-3, en entrevista vía correo electrónico.

Ahora el laboratorio busca obtener las certificaciones internacionales ISO 9001 (sistema de gestión de la calidad) e ISO 35001 (gestión del riesgo biológico en laboratorios), lo que implica “el establecimiento de un sistema de gestión de la calidad  que conlleva un estricto control y mantenimiento de todos los equipos del laboratorio, así como la automatización de los equipos que controlan los sistemas de inyección y extracción del aire y otras variables como humedad y temperatura”, añade Espitia Pinzón. Se espera que las certificaciones se obtegan en agosto próximo.

Aunque en México existen seis laboratorios más con este nivel de bioseguridad, el recién renovado laboratorio del Instituto de Investigaciones Biomédicas (IIB) se constituirá como el único laboratorio en su tipo en México y Latinoamérica al obtener esta certificación.

Sin embargo, estas deben ser renovadas de manera constante. La certificación ISO 9001 tiene una validez de tres años: “uno se puede dormir en la gloria y dejar de cumplir los protocolos con mucha facilidad”, advierte Segal.

Uno de los aspectos más importantes que se requiere es la confianza de las autoridades en la capacidad local. “Si bien potencialmente es muy bueno, vamos a poder activar protocolos de vigilancia epidemiológica, responder de manera muy rápida y adecuada", se necesita "confianza de parte de las instituciones de salud y de vigilancia epidemiológica", dice Segal Kischinevzky.

Los recursos se obtuvieron “a través de la Coordinación de la Investigación Científica y la Secretaría de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación de la Ciudad de México (SECTEI) le dijo William Lee Alardín, coordinador de la Investigación Científica de la UNAM a la Gaceta UNAM

“Se pretende que sea un laboratorio autosustentable que, además de la Investigación Básica y aplicada con microorganismos patógenos, podrá dar servicio al sector salud y a la Industria”, dijo Espitia Pinzón, quien también es investigadora del departamento de inmunología del IIB.

Sin embargo, la académica de la Facultad de Ciencia reconoce que “es muy caro sostenerlo, (pero) es muy necesario tenerlo”, por lo que considera que su financiamiento depende de las políticas, pero también de que el laboratorio cumpla con su función.

Enfatiza que “la atención a problemas nacionales tiene que ser una prioridad y si ese laboratorio va a cumplir con esta atención, tiene que ser una prioridad; entonces no debería de representar una preocupación a futuro”, aunque reconoce que en México se planea sexenalmente. “Nunca sabemos qué va a pasar con el siguiente, pero debería ser un plan a largo plazo”, dijo.