El Efecto Faro del salario mínimo

Un argumento para no elevar el salario mínimo era que es una variable “faro”. Es decir, que iba a jalar todos los demás al alza, lo que causaría todavía mayor inflación.
24 Agosto, 2023
Salario mínimo.
Salario mínimo.

El salario mínimo ha subido en términos reales poco más de 60 por ciento en lo que va de esta administración. De hecho, esta acción es clave en los resultados de reducción de la pobreza moderada que se ha dado desde 2018 hasta 2022. 

Como se sabe, el salario mínimo fue uno de los “precios” utilizados en el pacto de solidaridad económica de 1987 para anclar las expectativas de inflación en esos años. Esa variable fue a la baja hacia inicios de los años 1990s, cuando dicho pacto llegó a su fin. No obstante, el salario mínimo permaneció en niveles muy bajos, incluso por debajo de la cantidad monetaria necesaria para comprar la canasta básica de publicada por el Coneval (línea mínima de bienestar). Peor aún, desde inicios de los 1990 permaneció muy por debajo de la productividad laboral. 

El argumento recurrido por parte de las autoridades fiscales y monetarias de entonces y hasta 2018 (SHCP y Banxico) era que podría provocar inflación. Así fue como el salario mínimo fue castigado por 30 años (ver gráfica). Durante la administración anterior el entonces Jefe de Gobierno de la CDMX, Miguel Mancera, convocó a un grupo de expertos para mostrar que ya era tiempo que esta variable pudiera dejar de estar tan castigada. De esa manera se consiguió primero desindizar distintos precios y derechos al salario mínimo. Es decir, muchos aprovechamientos como la multas, estaban indizadas al salario mínimo. De igual manera las pensiones, entre otros elementos. Al quitarles la indización se pavimentó el camino para que el salario mínimo se elevara para reflejar mejor la productividad de la variable, y con ello hacer justicia a los trabajadores.

Fuente: Gael García, 2023

El otro argumento para no elevar el salario mínimo era que es una variable “faro” (término acuñado en Brasil). Es decir, que el salario mínimo serviría de faro para el resto de los salarios. Es decir, que iba a jalar todos los demás al alza, lo que en turno causaría todavía mayor inflación. Este fenómeno está latente aún sin estar indizado a otras variables, pero es necesario corroborarlo empíricamente.

En México un grupo de investigadores había calculado este efecto allá por el 2016 (liderados por David Kaplan). Pero no se había vuelto a calcular después de los incrementos salariales de la actual administración, por lo que dicho cálculo debía actualizarse. Una tesis de mi alumno Gael García Hernández  bajo mi dirección, acaba de realizar dicho cálculo. El resultado es que un incremento de 1 por ciento en el salario mínimo trae un aumento de 0.23% en el salario base de cotización del IMSS en el largo plazo.

Este es un resultado interesante porque permite concluir que la afectación a la inflación por este concepto es mínima. Debe decirse que el cálculo se realiza con datos hasta inicios de 2023. El resultado no sugiere que se aumente indiscriminadamente el salario mínimo en el futuro. Simplemente arroja que con los incrementos que se han experimentado en los últimos 5 años, el salario base de cotización del IMSS se vieron afectados en tan solo 0.23% por cada punto porcentual, resultado no trivial.

Fausto Hernández Fausto Hernández Investigador y académico del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE). Experto en finanzas públicas, macroeconomía y sistema financiero. Investigador Nacional Nivel III. Doctor en Economía por la Universidad Estatal de Ohio, EU, y profesor visitante en universidades de México y Estados Unidos. Autor de 3 libros y de decenas de artículos académicos. Conferencista y consultor de organismos internacionales y del gobierno mexicano y galardonado con el Premio de Economía Latinoamericana "Daniel Cosío Villegas".

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