México crecerá más de lo previsto, economistas elevan pronósticos hacia 3%

Mientras que en Estados Unidos los economistas ven que la recesión se aleja y se suaviza por una inflación que cae, en México los pronósticos se revisan al alza a la espera de las cifras del PIB al II trimestre.
16 Julio, 2023 Actualizado el 16 de Julio, a las 22:17
El turismo ha visto un repunte importante en el país (Foto: Ayuntamiento de Benito Juárez)
El turismo ha visto un repunte importante en el país (Foto: Ayuntamiento de Benito Juárez)
Arena Pública

Los economistas están revisando sus pronósticos de crecimiento económico al alza, reduciendo los riesgos de recesión para el año.

Desde que inició el año, los economistas han incrementado en cinco ocasiones su pronóstico de crecimiento del producto interno bruto (PIB) de México para 2023, para llevarlo de 0.98% en enero a 2.30% en junio. Sin embargo, en los primeros 15 días de julio varios centros de análisis ya revisaron al alza sus previsiones, o están por hacerlo. El Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) publicó el jueves los resultados de su encuesta, entre 40 economistas, subiendo su pronóstico a 2.4%; sin embargo, es probable que éste se sitúe entre 2.5 y 3.0% hacia finales de mes.

Las principales razones de la escalada alcista son los buenos y sorpresivos resultados en el indicador de la actividad económica (IGAE) de abril, con 0.8% mensual y 3.3% anual; el buen resultado de la actividad industrial para mayo (1.0% en el mes); el crecimiento de los pedidos manufactureros para junio; y el crecimiento de 2.78% de las exportaciones en mayo. Además, Inegi estimó que el consumo privado crecerá 3.2% en abril y 3.5% en mayo, a tasa anual.

Estos datos recientes, y otros indicadores micro, han llevado a los economistas a revisar sus pronósticos con un sesgo al alza. Jessica Roldán, economista en Jefe de la casa de bolsa Finamex, espera un crecimiento de 2.5% para el año, por arriba del más reciente consenso de la encuesta Citibanamex que se publicó el 5 de julio. Entrevistada, Roldán añadió "hemos visto que el balance de riesgos se ha ido inclinando al alza. El principal detonante va a ser el dato preliminar del PIB para el segundo trimestre de 2023 que INEGI publica a finales de este mes. No obstante, antes de eso veremos datos del IGAE para mayo e IOAE para junio que podrían, incluso, adelantar el ajuste", dice quien también encabezó la unidad de análisis de política monetaria del Banco de México.

Los economistas, como Roldán, están a la expectativa del resultado de la estimación del PIB al segundo trimestre que dará a conocer el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) el 31 de julio, pero previamente el instituto de estadísticas del país dará a conocer tres indicadores importantes sobre el comportamiento de la economía: el estimado para la actividad económica (IOAE) a junio (que se publicará el 20 de julio), la actividad económica (IGAE) para mayo (el 25 de julio), y las exportaciones y la balanza comercial al mes de junio (el 27 de julio).

En la tercera semana de junio los economistas del grupo financiero Monex revisaron al alza su pronóstico de crecimiento para el año a 2.8% -muy por encima del consenso; sin embargo, Janneth Quiroz, economista en jefe del grupo, respondió que en las últimas semanas efectivamente "el riesgo está inclinado al alza".

"Los datos de los primeros cinco meses del año en términos de actividad económica, industria, ventas al menudeo, exportaciones y empleo señalan que la economía empezó el año con el pie derecho y eso nos ha llevado a visualizar un mejor desempeño económico en términos de crecimiento para 2023. Nuestro estimado ha cambiado de 2.0% a inicios del año a 2.5% en junio. Sin embargo, hay que mencionar que se han presentado incipientes señales de moderación en algunas variables y que junto con la restricción monetaria, nos llevan a estimar un crecimiento aun por debajo de 3.0%", responde Alfredo Coutiño, director para América Latina de Moody's Analytics.

Para Coutiño, su pronóstico de 2.5% tiene ahora una "probabilidad al alza, pero menor de 3.0%". Y añade, "dependerá de los datos en julio y agosto".

El buen paso que siguió la actividad industrial en mayo, con 1.0% de crecimiento mensual, sorprendiendo a los analistas el miércoles pasado, también provocó que las expectativas se elevaran. Marco Oviedo, estratega senior para América Latina del banco de inversión brasileño XP Investments, escribió ese mismo día en su cuenta de Twitter: "Después del dato de producción industrial de hoy para el mes de mayo (1.0% mensual) es bien probable que la economía mexicana crezca más de 3.0% anual este año".

Entrevistado el viernes, Oviedo -quien también es articulista regular en Arena Pública- respondió que efectivamente revisó al alza su expectativa de crecimiento para el año. "Ahora espero 3.2% anual para 2023 y 1.6% para 2024", dijo; mientras que Oscar Vera, un economista independiente, entrevistado para este reporte, dijo que ha mantenido su pronóstico en un rango de 2.5% a 3.0% para el año.

Los economistas del sector privado van rumbo a cumplir las expectativas que habían establecido al inicio del año los economistas del gobierno federal. En los Pre-criterios Generales de Política Económica para 2024, presentado en marzo al Congreso, la Secretaría de Hacienda previó un crecimiento puntual, para fines de finanzas públicas, de 3% para este año y el próximo, un pronóstico que no ha modificado en estos últimos meses si bien su titular, Rogelio Ramírez de la O, ha señalado que México crecerá "al menos 2.3%" en el año, un dato coincidente con el planteado por el Banco de México que, en su último Informe Trimestral, estimó que el PIB crecerá 2.3% en el año, con un rango de 1.7% a 2.9%.

 

Se aleja la recesión en Estados Unidos

La marcha de la economía mexicana está en estrecha relación al comportamiento de la manufactura y el consumo en su vecino del norte, que ha seguido una trayectoria menos negativa que la pronosticada hace apenas un trimestre. Y esas son buenas noticias para México que los economistas locales están incluyendo en sus previsiones.

Una encuesta del diario The Wall Street Journal, publicada el sábado -y realizada del 7 al 12 de julio- mostró que los economistas están ahora menos pesimistas sobre una recesión en Estados Unidos que hace un mes. Si bien aún el 54% de los encuestados cree que existe la posibilidad de una recesión en los próximos 12 meses, este porcentaje era del 61% hace un mes. Un dato de la encuesta es sobresaliente: Los economistas pronosticaron que el PIB crecerá 1.5% anual en el segundo trimestre, frente al 0.2% previsto hace 30 días. Para el tercer trimestre ahora esperan que crezca 0.6%, frente al -0.3% anterior; y para el cuarto trimestre ven una contracción de -0.1%.

La base del renovado optimismo de los economistas en Estados Unidos es la desaceleración de la inflación observada en los últimos reportes, lo que llevaría, eventualmente, a que los responsables de la política monetaria en la Reserva Federal (FED) decidan en un tiempo cercano el fin de la restricción y del alza de tasas. Casi el 79% de los economistas espera que la FED recorte las tasas en la primera mitad del 2024.

Este clima optimista sobre la desinflación y el "aterrizaje suave" de la economía, después de que se veía como un escenario lejano hace poco tiempo, se ha traducido en un ambiente de fiesta en los mercados en los últimos días; sin embargo, las voces de precaución siguen resonando. El gobernador de la FED, Chris Waller, advirtió el jueves que aún se esperan dos alzas más de tasas en este año, por lo que si bien el consenso está girando hacia una recesión lejana, las posibilidades de ésta aún están allí.

Allison Schrager, columnista de Bloomberg y miembro senior del Instituto Manhattan, escribió recientemente que descartar una recesión en los próximos seis meses "parece prematuro y difícil de cuadrar con algunos de los datos". Para Schrager, incluso si Estados Unidos logra evitar una recesión este año, hay razones para preocuparse de que la economía sea mucho más vulnerable ahora que hace un año... Los balances de los hogares son mucho más débiles después de años de alta inflación y caída de los salarios reales... Y aunque la inflación es más baja, la incertidumbre sobre la inflación sigue siendo elevada, lo que significa mayores rendimientos de los bonos a partir de una mayor prima de riesgo. Entonces, incluso si la Fed recorta las tasas eventualmente, las empresas y los inversores enfrentarán costos de financiamiento más altos".

Y agrega Schroger, "la economía está claramente más expuesta ahora a cualquier shock que nos aguarde. Incluso si estamos en un camino dorado, una economía más vulnerable no es una gran victoria".

En México, no todos los economistas concuerdan con una previsión de un crecimiento de la economía por arriba de 2.5% para este año. Joel Virgen, un economista independiente, dijo que su pronóstico de 2% de crecimiento del PIB para el año no ha cambiado, "aunque los datos recientes mantienen un sesgo al alza en mi estimado", aclaró. Una perspectiva similar tienen los expertos de la firma de fondos de inversión Franklin Templeton en México. Luis Gonzalí, Co-Director de Inversiones de la firma dijo que los datos recientes no han modificado su estimado de que la economía crecerá entre 2.0 y 2.5%.

Las autoridades económicas del gobierno federal destilan optimismo. El pasado 6 de junio y ante decenas de consejeros del banco BBVA, el secretario Rogelio Ramírez de la O, dijo que "la economía sigue creciendo y se aceleró con respecto al cierre del año pasado, al crecer en 1%. La economía acumula seis trimestres de crecimientos positivos consecutivos... Para todo el año consideramos que va a seguir aumentando con el buen desempeño del consumo, empleo e inversión", dijo el titular de Hacienda, destacando las inversiones en el país por la relocalización de las cadenas de valor, así como las mejoras en el mercado laboral.

De la O destacó que actualmente hay menor dependencia del ciclo económico de Estados Unidos como un impulsor solitario del ciclo económico en México.

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