Economía

La crisis del gas natural y cómo afectaría a México

En Asia, Europa y Américas, se están incrementando considerablemente los precios del gas natural, mismos que que se intensificarían con la llegada del invierno.

20-09-2021 14:00 Por : Arena Pública
El gas natural aún se mantiene como uno de los combustibles más usados por CFE para generar electricidad (Foto: Pixabay)
El gas natural aún se mantiene como uno de los combustibles más usados por CFE para generar electricidad (Foto: Pixabay)

La crisis del gas natural, que ya causa compras de pánico en Asia y Europa, no tardará en contagiar al mercado mexicano.

Aunque el mercado del gas natural todavía está relativamente regionalizado, los altos precios del combustible en Asia y Europa están empezando a contagiar a Estados Unidos. Ya se está viendo que la alta demanda del combustible en estas zonas ha llevado a algunos países euroasiáticos a buscar suministros de este bien en el mercado norteamericano, impulsando al alza sus precios.

De acuerdo con Reuters, el precio spot del gas natural JKM japonés, la referencia de Asia, ya supera los 24 dólares por millón de unidades térmicas británicas (MBTU), un aumento del 224% con respecto a los 7.4 dólares por MBTU de diciembre del 2020. En el caso del TTF holandés, la referencia para el mercado de Europa, el precio es 25 dólares por MBTU. Esta cifra representa una variación del 316% con respecto a los 6 dólares por MBTU de mediados de diciembre del 2020.

Incluso sin contar la crisis de Europa y Asia, los precios del bien han aumentado consistentemente desde mediados del año pasado. Esto, con datos de la Administración de Información Energética norteamericana (EIA), sugiere que el pico de invierno (cuando suele crecer el precio del gas natural por el mayor uso de sistemas de calefacción) para 2021-2022 se está perfilando a ser más alto que el visto en 2020-2021, que se quedó a centavos de romper el récord de los últimos 10 años

Más allá de más compras desde Asia o Europa y del factor estacional, hay otros factores que están impulsando los precios del gas natural señala Severo López Mestre, especialista en energía. "Estamos entrando en un cuello de botella global en insumos para generar energía eléctrica [...]. La demanda se ha recuperado más rápido que la oferta luego del tema de la pandemia", afirma el experto.

Agrega tanbién que, con la crisis sanitaria, desaparecieron muchos incentivos y apetito de riesgo e inversión que había impulsado la oferta de productos petroleros previo a la COVID-19. Apunta que, por temas estructurales, los productores de hidrocarburos (incluidos los de gas natural) se mantienen "resistentes a responder a los precios altos para producir más y vender más".

Esta mayor demanda de gas natural, junto con una demanda acentuada del combustible, afectaría directamente a México por la gran dependencia que éste último tiene del mercado de gas natural norteamericano. De acuerdo con cifras de la misma EIA, las exportaciones del combustible desde la Unión Americana hacia México han crecido casi sin parar durante la última década.

En este sentido, López Mestre dice que se pueden percibir incrementos sustanciales en la tarifa eléctrica que ya notan los ciudadanos a pie. Y es que, apunta, no solo significa "su recibo de luz. Muchas empresas utilizan energía eléctrica para producir sus insumos. Y la electricidad es un insumo de la energía eléctrica y de la industria petrolera". Esto responde a que, según los informes de CFE, la generación de energía eléctrica en el país depende principalmente del gas natural.

Incluso, sugieren analistas, se podría observar una situación similar a la que sucedió a inicios del año cuando Texas cerró el suministro de gas natural a México, un incidente que provocó apagones en una buena parte de la zona norte del país, así como un ticket más alto en la tarifa eléctrica que deben de pagar los consumidores en el país.

Raíces de la crisis en Europa y Asia

Desde hace algunos días, se ha reportado caos en los mercados internacionales ante la rápida subida en los precios de gas natural tanto en Asia como en Europa.

Para la región asiática, de acuerdo con S&P Global Platts, desde febrero se ha registrado un incremento gradual y acelerado de los precios de este combustible en Asia. De hecho, comparado con los costos que se registraban a finales del año pasado, prácticamente se ha cuadruplicado el valor de este bien. Lo anterior responde a que varios países de Asia han empezado a hacer compras de pánico del combustible en preparación del invierno.

Según Gonzalo Monroy, director general de la consultoría GMEC, este fenómeno se explica por un fenómeno similar al corte de suministro de gas natural en Texas. Para enero, las bajas temperaturas también limitaron la oferta de gas natural para una buena parte de la región asiática. El especialista señala que, “en anticipación que el próximo pudiera tener una crudeza similar, están acumulando inventarios”.

En Europa, la situación es más compleja. De acuerdo con cifras de YCharts, el precio de importación de gas natural en Europa, para finales de agosto, ya se había prácticamente triplicado con respecto a la valuación calculada en abril del 2021, y también se cuadruplicó con respecto al nivel de finales de septiembre del 2020. Las razones detrás de estos movimientos son varias.

Primero, las reservas de gas natural en Europa se redujeron rápidamente en los últimos dos años, no solo por la compra de pánico de gas natural en Asia que ya se mencionó, sino también en consecuencia de una mayor demanda de China (que se recargó en este combustible para impulsar su recuperación económica  post-COVID) y  Brasil (que, por su sequía, empezó a usar gas natural para generar electricidad que antes habría producido con centrales hidroeléctricas).

Lo anterior habría dejado pocos cargamentos de gas natural disponibles para que Europa reemplazara sus inventarios. El segundo punto es que Rusia, uno de los más grandes proveedores del combustible en Europa y Asia, se ha rehusado a incrementar el suministro de gas natural que envía a sus clientes europeos.

Por último, señala Gonzalo Monroy, “el mix de generación en Europa tiene una alta concentración de energía renovable, principalmente energía eólica […]. No ha habido mucho viento en Europa. Por lo tanto, la generación eólica ha bajado en casi 40%. Para no sufrir apagones, se ha tenido que comprar más gas natural. El resultado es que, con una mayor demanda y menor oferta, llegamos a precios más altos".

Gas natural en México

Es muy probable que esta alza de precios a nivel internacional no pueda resolverse solo con una mayor producción de gas natural a nivel local; y no solo porque la dependencia de México hacia Estados Unidos se ha incrementado sustancialmente con el tiempo. También porque, con datos de la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH), el desperdicio de gas natural en las actividades de extracción y producción de petrolíferos ha aumentado constantemente desde hace cuatro años.

Y las consecuencias para México de estos mayores precios al gas natural podrían ir más allá de tarifas altas o apagones. El gobierno ha impulsado una mayor distribución del combustible a través de Gas Bienestar, como una alternativa más barata, un proyecto que ya de por sí se ha encontrado con varios dolores de cabeza de tipo administrativo.

Sin embargo el impacto a la economía de las familias no menguará porque también los combustibles que podrían servir como un reemplazo están mostrando una tendencia al alza. El mismo gas LP que distribuye el gobierno en zonas reducidas de la capital, a pesar de haber demostrado tener un efecto positivo en la inflación general en las últimas dos quincenas, subiría también sustancialmente de precio en el invierno, dejando a los consumidores del país sin opciones de bajo costo.