Economía

Pérdida de 2.1 millones de empleos formales en abril, el primer gran golpe de la crisis sanitaria

La ocupación informal se redujo en 10.4 millones en abril, pero la pérdida de empleos formales es preocupante por sus efectos a mayor plazo.

01-06-2020 23:30 Por : Arena Pública
El desempleo abierto, el subempleo, y el desempleo disfrazado superó el 50% de la fuerza laboral potencial en abril.
El desempleo abierto, el subempleo, y el desempleo disfrazado superó el 50% de la fuerza laboral potencial en abril.

--Actualización 2 Jun 6:00 HRS--

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE?: El tamaño de la destrucción de empleos formales por el cierre de la economía mexicana para hacer frente a la pandemia, tiene efectos de corto y mediano plazo sobre la capacidad de recuperación de la economía, sobre la producción y el consumo hacia los próximos meses. Incide en el tipo de recuperación (en forma de "V", "V" profunda, "U" o "L") y en el diseño de la ayuda pública que se requiere.

¿QUÉ OCURRIÓ?: En la Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo (ETOE) -que por primera vez se realizó- INEGI dió a conocer que en abril (la encuesta comprende desde la última semana de marzo hasta la penúltima de abril) se perdieron 2.1 millones de empleos formales. También se informó de una disminución de 10.4 millones de ocupados en la informalidad, respecto de marzo. *INEGI advirtió que hay una diferencia estadística significativa por el cambio metodológico de abril.

LAS CIFRAS HABLAN: El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) había informado (12 May) que en abril se perdieron (-)555,247 puestos laborales formales, y la pérdida en marzo fue de (-)130,593 empleos formales. Dado que los empleos afiliados al IMSS representan una parte del total de empleos formales y las diversas modalidades de suspensión de labores por la pandemia pudo distorsionar los datos; con el dato del lunes INEGI confirma una fuerte pérdida de empleos formales en abril superior a los dos millones (de 24.7 millones en marzo -según la ENOE- a 22.6 millones en abril -según la ETOE). 

EL ESTADO DE LAS COSAS: Si bien la suspensión de actividades tuvo un duro impacto en la ocupación informal (-10.4 millones), particularmente en negocios y empresas pequeñas, una buena parte se recuperarían a la reapertura de actividades (desocupación temporal). Pero la pérdida de empleos formales tendría un carácter más duradero.

“Parte de la lectura que hacemos con la información que presentaron es que la población trabajaba bajo acuerdos de palabra; y en algunos casos por cuenta propia y tras el confinamiento decidieron retirarse del mercado de trabajo. Quizá sus actuales patrones o empleadores los llamen nuevamente a trabajar, o bien los que trabajan por cuenta propia retomen sus actividades una vez que salgan del confinamiento”, dijo Guillermina Rodríguez, subdirectora de Estudios Económicos de Citibanamex, a El Economista.

QUÉ ESTÁN DICIENDO: 

El especialista senior en el mercado laboral del Banco Interamericano de Desarrollo, David Kaplan, escribió en su cuenta de Twitter sobre la pérdida de empleos formales en abril: "Parece que trabajadores sin relaciones laborales formalizadas han sido los primeros en perder sus empleos en empresas formales".

El subgobernador del Banco de México, Jonathan Heath escribió en Twitter sobre la ampliación de la brecha laboral vista en abril: "si consideramos la “brecha laboral”, que además del desempleo abierto, considera el subempleo y el desempleo disfrazado (población económicamente no activo pero disponible para trabajar), observamos la magnitud del desequilibrio provocado en abril: La “brecha laboral” sobrepasó 50% de la fuerza laboral potencial del país en abril, siendo que en marzo se estimaba alrededor de 20%"

¿QUÉ HAY QUE VER?: Aún sin datos sobre producción para abril (el primer mes completo de cierre de actividades), la fuerte caída del empleo formal revela el daño al PIB, y presagia datos similares o aún peores en mayo (segundo mes de cierre). 

El Indicador Global de la Actividad Económia (IGAE) se contrajo (-)1.3% en marzo respecto de febrero, una caída que aún no reflejó completamente los efectos del cierre de actividades, dado que ésta se aplicó desde el 23 de marzo. El desplome de 40.9% de las exportaciones en abril y las cifras de desocupación de abril son los primeros indicios de la fuerte caída del PIB de abril. 

El cierre de la economía en mayo (por segundo mes consecutivo) hace prever que la pérdida de empleos formales escaló aún más en el quinto mes del año.