Una refutación a Édgar Amador

El secretario de Hacienda no necesita adversarios: él mismo se encarga de desmontar su credibilidad.
23 Septiembre, 2026
Respuesta al Secretario de Hacienda.
Respuesta al Secretario de Hacienda.

El secretario de Hacienda Edgar Amador Zamora, quien se autodenominó como “Economista 4T,” publicó en la red social X un comunicado con el título “Respuesta a Guillermo Ortiz”, en el cual pretende cuestionar las críticas del exsecretario de Hacienda Guillermo Ortiz Martínez, destacando los supuestos logros en el bienestar de la población mexicana bajo la Cuarta Transformación.

Al parecer, el maestro en Economía por El Colegio de México, Edgar Amador, se considera un experto en el tema de la pobreza, cuestión que no demuestra su gestión como secretario de Hacienda desde que la asumió el 8 de marzo de 2025. Señala que durante la gestión de Ortiz como titular de Hacienda, del 29 de diciembre de 1994 a diciembre de 1997, la pobreza aumentó en 16 millones de personas y la población en pobreza alimentaria lo hizo en 15 millones (cifras que no existen como tales porque están basadas en un promedio simple de los datos de CONEVAL para los años 1996 y 1998, redondeadas desde 15.7 y 14.5 millones, respectivamente).

También señala que en ese mismo período el porcentaje de la población mexicana en situación de pobreza alimentaria se elevó de 21.2 a 33.3 por ciento. Con todo, resulta innegable que la crisis de 1994 tuvo un efecto significativo sobre la pobreza. Sin embargo, el secretario Amador omite señalar que el famoso error de diciembre de 1994 ocurrió cuando Ortiz fungía como Secretario de Comunicaciones y Transportes.

Por otra parte, es importante mencionar que, en efecto, como dice Amador Zamora, las mediciones de pobreza multidimensional de CONEVAL muestran una disminución de la pobreza multidimensional de 13.7 millones de personas en 2024 en relación con el dato de 2018. Sin embargo, la medición de pobreza multidimensional incluye a las personas con carencias en salud, educación, seguridad social, vivienda y servicios básicos.

El número de personas con al menos una carencia o rezago en alguno de estos ámbitos pasó de 84.6 en 2018 a 80.4 millones de personas en 2024, lo que representa una disminución de sólo 4.4 millones. Además, el número de personas con carencias en su acceso a los servicios de salud se incrementó de 20.1 millones de personas en 2018 a 44.5 millones en 2024 durante ese mismo periodo; es decir 24.5 millones de mexicanos perdieron el acceso a la salud.

Desde esta perspectiva, Amador Zamora destaca que con la política de salud de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum “se construirá una infraestructura de salud sin precedentes: consistente en 50 nuevos hospitales, 47 ampliaciones y 55 sustituciones y mejoras que agregarán un total de 9,139 nuevas camas, la mayor expansión en décadas, lo que significa que durante los gobiernos de la Cuarta Transformación se añadirán al sistema de salud 16,543 camas nuevas, lo que significa 80 por ciento más que las camas sumadas en los dos sexenios previos a 2018.” El problema con esta argumentación es que no es una realidad, es meramente un sueño guajiro. Dinamarca no va a llegar.

Amador señala que los hogares mexicanos, que por años estuvieron excluidos, comenzaron a recibir ingresos, derechos y atención pública. Sin embargo, considerando que 24.5 millones de mexicanos perdieron el acceso a la salud, Amador no parece ser muy objetivo. A decir verdad, un rotundo fracaso si se considera el elevado endeudamiento público contratado durante su gestión -unos 3.2 billones de pesos en dos años, más 1.7 billones en el paquete económico para 2027- para financiar programas sociales y proyectos de inversión de dudosa rentabilidad social o financiera.

Por lo que hace al comportamiento de la inflación, el actual titular de Hacienda destaca el indicador más reciente de inflación de 3.26% y lo contrasta con el fuerte descenso de la inflación: desde 51.97% en diciembre de 1994 a 15.72% en 1997 cuando Ortiz dejó la secretaría de Hacienda. Pero no hay que olvidar que, como Gobernador del Banco de México (1 de enero de 1998-31 de diciembre de 2009), Ortiz fue uno de los artífices del esquema de objetivos de inflación y la libre flotación cambiaria, lo que permitió una política monetaria independiente que facilitó continuar con el proceso de desinflación.

Ortiz Martínez concluyó su mandato con un entorno de inflación a la baja de 3.57% y una tasa de fondeo bancario a un día de 4.7% en diciembre de 2009. La razón por la cual la tasa de fondeo en aquel entonces fue mucho menor que el actual objetivo para la tasa de referencia de 6.5% del Banco de México, fue que la desinflación que tuvo lugar a partir de 1996 fue un proceso gradual y sostenible que buscó la consolidación de un entorno de inflación baja y estable. Con todo, la inflación de 3.26% registrada en agosto pasado fue posible gracias a un banco central autónomo que mantiene el esquema de objetivos de inflación en un contexto de flexibilidad cambiaria, aunque la inflación actualmente muestra persistencia en los servicios y aún dista de ser sostenible al haberse favorecido por la disminución de la inflación del subíndice subyacente.

El secretario de Hacienda alega que Ortiz Martínez sobreestima el repunte de la informalidad en el mercado laboral. Más bien, él omite hacer referencia a la escasa creación de empleos formales en el sector privado (medido como el número de trabajadores asegurados en el IMSS) que hemos atestiguado desde el año pasado y que se encuentra en mínimos históricos. Asimismo, pasa por alto mencionar que la proporción del personal ocupado en la informalidad se encuentra en máximos históricos. La causa de este deterioro del mercado laboral ha sido el escaso crecimiento económico ligeramente por debajo de 1% que se ha registrado desde 2018, el cual es muy inferior al registrado durante 1996 (8.3%) cuando la economía repuntó después de la fuerte contracción de 1995 (-6.3%) y al crecimiento del PIB de 7.7% en 1997.

En relación con los dos puntos anteriores, conviene mencionar el aumento del costo de la canasta básica alimentaria de CONEVAL e INEGI durante la gestión del actual secretario de Hacienda. Su costo se ha elevado en 3.4% desde que tomó posesión de su cargo. El aumento de la canasta en áreas rurales ha sido de 5.7% en tanto que en las zonas urbanas se ha incrementado en 2.4%.    

El secretario concluye afirmando que “La política social fue la gran sacrificada en el período neoliberal, durante la cual se privilegió el apoyo a los rescates privados como el caso del Fobaproa, cuya conversión en deuda pública Guillermo Ortiz apoyó estando en la Secretaría de Hacienda y en el Banco de México, sacrificando el bienestar de millones de mexicanas y mexicanos, por quienes ahora pretende abogar".

Al respecto, hay que recordarle al secretario Amador dos estadísticas contundentes. Por una parte, si bien la protección del ahorro de los mexicanos en el sistema bancario tuvo un costo equivalente a 14.5% en 1995, el saldo histórico de los requerimientos de financiamiento del sector público (SHRFSP) al cierre de la administración del presidente Zedillo fue 29.6% del PIB; es decir 2.1 puntos porcentuales menor que la heredada en el último año de la administración anterior. En otras palabras, a pesar de los pasivos del FOBAPROA, el rescate carretero y los programas de apoyo a deudores, el incremento de la deuda pública fue contenido gracias al ajuste fiscal necesario para restablecer la confianza por la vía de un aumento considerable del superávit primario y un manejo adecuado de la composición de la deuda pública.

Por otra parte, la deuda del IPAB (antes FOBAPROA) hoy ronda en 1.1 billones de pesos (5.7% del dato más reciente para el SHRFSP). La presidente Sheinbaum alega que la deuda del IPAB nunca se va a poder pagar. La pregunta que salta a la vista es cómo se van a pagar los 19.2 billones de pesos de deuda contraída desde 2018. Más aún, ¿cómo se van a pagar los 1.7 billones de endeudamiento que contempla el paquete económico presentado por Amador para 2027?

En suma, pareciera que quien quiere desprestigiar el “modelo de prosperidad compartida” de la 4T es el propio secretario de Hacienda en su respuesta a Guillermo Ortiz. ¡Quien no se aferra a la realidad no tapa el sol con el dedo gordo, más bien se queda señalando la sombra con el dedo índice!
 

Abraham Vela Dib Abraham Vela Dib Economista por el Tecnológico de Monterrey, maestro en Economía por el Colegio de México y doctor en Economía por la Universidad de California en Los Ángeles. Fue presidente de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (CONSAR) desde 2018 hasta 2021. Antes, trabajó en el Banco de México y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Actualmente es profesor en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM).