Negocios

4 emprendedores imparables que están generando impacto social en México

Citibanamex te invita a conocer las historias de 4 emprendedores mexicanos que generan impacto social a través de nuevas tecnologías.

04-11-2019 08:44 Por : Arena Pública - Patrocinado por Citibanamex
Javier Larragoiti, CEO Xilinat; Sofía Rivera y Salvador Herrera, CEO Cosechando Natural; y Yusef Jacobs, CEO Gravity (antes Vitaluz).
Javier Larragoiti, CEO Xilinat; Sofía Rivera y Salvador Herrera, CEO Cosechando Natural; y Yusef Jacobs, CEO Gravity (antes Vitaluz).

Ser emprendedor en México podría definirse como enfrentarse al miedo y la incertidumbre. 

Pero la creatividad y la convicción de contribuir a un mejor país son el antídoto perfecto para sobreponerse a esas complicaciones. Sin duda, la resiliencia del mexicano lo ha llevado a lograr cosas que antes parecían inimaginables.

México es un país lleno de riquezas, pero también un país con grandes retos por delante. Por eso, cada vez más los ciudadanos han volteado a ver las necesidades de su comunidad para generar un impacto social positivo.

Empresas como Gravity, Xilinat o Cosechando Natural, son sólo una pequeña muestra del gran potencial que tienen las empresas sociales para generar un impacto real. Ciertamente, los jóvenes emprendedores detrás de estas compañías son ejemplo de la fuerza y tenacidad que definen a un mexicano imparable.

Citibanamex, en su 135 aniversario, reconoce a los mexicanos imparables, aquellos mexicanos optimistas y decididos, que son resilientes y están enfocados en el futuro y en generar un impacto positivo en la sociedad.

Por esta razón, nos sumamos y te invitamos a conocer las historias de estos 4 emprendedores mexicanos que ya están generando impacto social a través de nuevas tecnologías:

 

Gravity | Yusef Jacobs

Comenzó cuando aún era estudiante universitario. Yusef Jacobs, quien en ese entonces cursaba la licenciatura en Ingeniería Física, decidió embarcarse en una aventura, que hoy lo coloca como uno de los jóvenes más exitosos del emprendedurismo social. 

Su startup Vitaluz, nació con el único fin de proveer electricidad a la población que no cuenta con este servicio a través de un sistema de prepago, para lo cual utiliza generadores alimentados por paneles solares y una plataforma que no requiere de internet para realizar los pagos en comunidades marginadas.

De esta forma, una familia podía comprar recargas de $50 pesos para su panel solar y obtener luz eléctrica en su casa, de una forma muy similar al modelo de las recargas de telefonía celular.

“Después de muchos experimentos, descubrimos que debíamos diseñar un modelo que no fuera disruptivo a la forma de vida de las familias, y fue cuando entendimos que el modelo de prepago se podía adaptar muy bien a sus patrones de consumo”, comenta Yusef.

Algunos años después, Vitaluz ha evolucionado en Gravity, “una versión 2.0 de Vitaluz”, como señala Yusef en entrevista. Gravity nace con el propósito de llevar servicios básicos (no sólo electricidad) a muchas más personas que no cuentan con ellos, brindando un sistema que pueda conectar a los usuarios con distribuidores de calentadores y a su vez con microfinancieras para que un usuario pueda adquirirlo de forma accesible. 

“Gravity soluciona los dos problemas clave: financiamiento y cobranza. El resultado final es que un usuario pueda comprar un calentador a tasas mucho más bajas a las del mercado y lo pueda pagar de una forma accesible y que se adapta a sus necesidades”, declaró el fundador de Gravity.

 

Te puede interesar:

México la está rompiendo en emprendimiento social

 

Si bien el espíritu de Vitaluz sigue presente en Gravity, para Yusef esta nueva etapa ayudará a que se logre mayor impacto social.

“En toda la vida de Vitaluz, que fueron alrededor de tres años, logramos instalar un poco más de mil sistemas; en seis meses de Gravity hemos logrado instalar cinco veces esa cantidad.”, afirmó Jacobs. Y añadió: “Creemos que Gravity es un modelo mucho más escalable, tanto por el impacto como por la rentabilidad”

Después de algunos años de experimentación, el fundador de Gravity tiene muy claro su objetivo: utilizar todos los recursos disponibles para generar el mayor impacto social posible.

“La motivación de la empresa siempre ha sido generar impacto social. Creo que tenemos la responsabilidad de usar nuestras habilidades para solucionar problemáticas sociales”, afirmó Yusef.

 

Xilinat | Javier Larragoiti

Javier Larragoiti era un joven de 18 años cuando su padre fue diagnosticado con diabetes. Desde ese entonces, su padre tuvo que enfrentarse a una nueva realidad: no más azúcar.

Ante la situación, Javier, quien en ese entonces comenzaba sus estudios en Ingeniería Química, desarrolló un proceso biotecnológico a base de xilitol (obtenido de residuos agrícolas) para producir una sustancia similar al azúcar, con menos calorías y que no produce caries. 

Xilinat, empresa fundada y dirigida por Larragoiti, se ha convertido en una opción para los 8.7 millones de mexicanos diagnosticados con diabetes.

Pero el camino de Xilinat no ha estado libre de retos. Javier explica cómo el financiamiento y la solicitud de patentes han sido algunas dificultades que ha atravesado, pero también de las que ha aprendido bastante.

“Desgraciadamente, no estábamos muy bien enterados del tema y la primera patente que generamos se la quedó la universidad en la que hicimos la investigación y tuvimos que volver a empezar desde cero”, comenta Javier sobre su experiencia inicial con Xilinat.

“Este proyecto requiere de una planta industrial y el retorno de inversión es hasta de casi siete años; pero en México hay una tendencia a invertir en proyectos en los que el retorno sea casi inmediato. Lo anterior nos llevó a cambiar de estrategia, ya no buscamos fondos de inversión, sino que buscamos a través de concursos. Así es como hemos salido adelante.”

 

Te puede interesar:

México, un poderoso imán de startups fintech e innovación financiera en AL

 

El joven emprendedor, que ahora tiene 28 años, sigue buscando generar un impacto social, tanto en el ámbito ecológico, como en el social.

“Lo que nos motiva es ayudar a generar un mejor México. No sólo al aprovechar mejor los residuos agrícolas, sino también a través de ayudar a mitigar los problemas de obesidad y diabetes que son graves en el país.”

Diez años después de haber comenzado a trabajar con las primeras ideas de lo que hoy es Xilinat, Javier busca aconsejar a los jóvenes que hoy, como él, buscan emprender en México: “Se necesitan dos cosas para que un proyecto salga adelante: un buen equipo y una excelente red de contactos. Si tienes un buen equipo van a saber trabajar juntos y superar todos los obstáculos que tengan en el camino; y si tienes una gran red de contactos, la inversión, los primeros clientes y los consejos van a salir de ahí”, afirma Larragoiti.

 

Cosechando Natural | Sofía Rivera y Salvador Herrera

Sofía Rivera y Salvador Herrera, biólogos de profesión, formulaban sus primeras soluciones hidropónicas cuando decidieron fundar su propia empresa con una meta muy clara: rescatar el campo mexicano.

La plataforma de comercialización Cosechando Natural comenzó vendiendo dichas soluciones a distintos productores, pero muy pronto esas ventas se convirtieron en asesorías y más adelante en una plataforma integral que realiza desde la detección del problema, hasta la investigación y la implementación de un desarrollo real en el campo mexicano.

“Producimos plantas mexicanas, promovemos el arraigo al campo mexicano y fortalecemos a nuestros productores a través de la transferencia de tecnología para que ellos puedan tener una mejor producción”, comenta Sofía Rivera, directora de operaciones de la empresa.

“Nos motiva ver una gran problemática. Ver el estado del campo mexicano nos impulsa a resolver problemas junto con nuestros productores”, añade Rivera.

La empresa, que ya cumple diez años desde su fundación, ya sueña en impactar más allá de las fronteras. Y es que a pesar de que durante los primeros años no gozaron de un gran crecimiento, la perseverancia los ha llevado a convertirse en uno de los emprendimientos más exitosos. El año pasado, la empresa logró facturar 20 millones de pesos.

“Los primeros tres años fueron de mucho aprendizaje, pero a partir del tercer año el crecimiento fue exponencial. Vemos a Cosechando Natural no sólo en el mercado nacional, sino internacional”, señaló Salvador Herrera, director comercial.

 

Estos son sólo tres botones de muestra de mexicanos imparables que reflejan la creatividad y resiliencia de nuestro país.