Negocios

Mientras las líneas aéreas están quebrando, AMLO busca compradores para el avión presidencial

El recorte de las flotas aéreas y la lenta reanudación de las rutas, hace prever un mercado saturado de aeronaves que dificultaría vender la flota presidencial en las condiciones originales.

19-06-2020 14:23 Por : Arena Pública
El avión presidencial TP01 José María Morelos y Pavón es un Boeing 787-8 Dreamliner estacionado en California, EU, desde diciembre de 2018, con un valor de 2,500 millones de pesos.
El avión presidencial TP01 José María Morelos y Pavón es un Boeing 787-8 Dreamliner estacionado en California, EU, desde diciembre de 2018, con un valor de 2,500 millones de pesos.

---Actualización 14:50 hrs (Centro de México)---

Desde el cierre del miércoles a esta hora del viernes, las acciones de Aeroméxico han caído 31.8% en el mercado over the counter (OTC) estadounidense.

La razón son los rumores sobre la decisión que habrían tomado los principales accionistas de la línea aérea de bandera mexicana, de acogerse a la ley de bancarrota en Estados Unidos, el conocido Capítulo 11, tal y como lo hicieran en semanas pasadas, Latam, la mayor línea aérea de América Latina; y Avianca, la línea aérea colombiana.

Con Aeromexico, las tres mayores aerolíneas de la región se habrían declarado en bancarrota a fin de ganar espacio para enfrentar a sus deudores, reorganizando sus abultados pasivos.

Después de los rumores que han circulado entre los inversionistas, esta mañana la agencia Bloomberg publicó que Aeroméxico está explorando la posibilidad de acogerse a la ley de bancarrota en Estados Unidos; una acción esperada después del desplome de sus negocios derivado de la paralización del transporte aéreo en el mundo. La propia aerolínea dio a conocer hace diez días que en mayo el número de pasajeros transportados cayó 92.4% respecto al mismo mes del año pasado.

A través de un comunicado Aeroméxico descartó, hace unos momentos, acogerse al Capítulo 11. "La compañía informa que no inició, ni ha tomado la decisión de iniciar, un procedimiento de reestructura bajo el Capítulo 11bajo la ley de reestructuras de los Estados Unidos de América". La línea mexicana dijo que está buscando "fuentes adicionales de financiamiento para fortalecer los flujos operativos". Después del anuncio, las acciones siguieron cayendo en el OTC.

La situación de Aeroméxico es la de decenas de líneas aéreas en el mundo, después de que la pandemia por el virus Covid-19 movió a los gobiernos a suspender los vuelos internacionales y locales, en muchos casos. A diferencia de las líneas europeas y estadounidenses, en América Latina los gobiernos (con excepción del gobierno argentino) aún no han anunciado planes de rescate para sus líneas aéreas lo que deja en la incertidumbre su futuro inmediato. De lo que muy pocos dudan es que el Covid-19 cambiará las reglas del juego en la industria aérea global.

Aerolíneas como la española Iberia -propiedad del consorcio anglo-español IAG- ya anunciaron que reducirán su flota en los próximos cinco años. La panameña Copa -la tercera aerolínea de la región- había anunciado previamente una reducción de su flota en 28 aeronaves. Brussels Airlines, la filial belga de la alemana Lufthansa, también anunció en mayo que reducirá su flota en 30%, mientras que en los últimos días se ha rumorado su probable venta. La propia Lufthansa se plantea vender hasta 100 aeronaves. Lo mismo han planeado Vueling, Level, entre otras.

Ya a mediados de mayo, Dave Calhoun, director General y CEO de Boeing, previó en una entrevista con NBC que los niveles de tráfico solo se recuperarán en 25% para septiembre y, quizá, en 50% para finales del año. Pocos días después, Boeing anunció que reducirá su plantilla en 10% -de 160 mil trabajadores- ante la caída de demanda por aviones. El freno a la renovación de las flotas aéreas, el recorte de las flotas en una buena cantidad de ellas en el futuro cercano, junto a la lenta reanudación de las rutas, hace prever una sobreoferta de aparatos en el mercado mundial de la aviación para el resto del año.

 

...Pero López Obrador dice que venta del TP01 "va muy bien"

La crisis por la que atraviesa la industria aérea plantearía un panorama sombrío para la venta del avión presidencial -un Boeing 787-8 dreamliner valuado en 2,500 millones de pesos- que propuso el presidente López Obrador desde el primer día que asumió la presidencia de la República en diciembre de 2018, por considerarlo "un gasto suntuoso".

López Obrador hizo de la venta del avión presidencial TP01 José María Morelos y Pavón -puesto en uso durante el gobierno de Enrique Peña Nieto- un tema de debate en sus conferencias de prensa, incluso llegando a plantear su venta a través de la Lotería Nacional, un asunto que se diluyó con la llegada del Covid-19.

Sin embargo, en su conferencia de prensa matutina de este jueves, desde el estado de Hidalgo, el Presidente dijo que el proceso de venta del avión presidencial "va muy bien" e incluso aseguró que hay otro posible comprador interesado, que se sumaría a uno anterior con las condiciones de venta que ha planteado su gobierno. "Se están arreglando acuerdos, se están firmando compromisos. De modo que ya muy pronto vamos a informar sobre la venta del avión presidencial en el precio que se estimó", dijo López Obrador ratificando que la venta está en marcha.

Además del TP01 que está en resguardo y mantenimiento en Victorville, California, EU, desde diciembre de 2018, López Obrador dispuso la venta de otras aeronaves pertenecientes al Estado Mayor Presidencial, entre las que se sobresalen el TP02 -un Boeing 757, el TP03 -un Boeing 737-, un Gulfstream 550 y los helicópteros Eurocopter EC225LP; de los que aún se desconoce el estado y condiciones de su venta.