El Bitcoin, Nayib y El Salvador

21-10-2021 12:05

El Salvador recién anunció que el Bitcoin es ya moneda de curso legal dentro de sus fronteras. Coexistirá con el dólar. El presidente Nayib Bukele ha cometido un error, desde mi perspectiva. Para entenderlo tenemos primero que entender qué es el dinero y su evolución en el tiempo para llegar al uso corriente que se le da hoy.

En ausencia del dinero, las personas realizan sus transacciones intercambiando unos bienes y servicios por otros. A esto se le conoce como trueque. El problema de este sistema es que tienen que coincidir las preferencias de ambas partes, lo que lo hace muy ineficiente. El dinero resuelve este problema.

Sin embargo, para resolverlo el dinero tuvo que recorrer un largo camino para adquirir su esencia, llámese “depósito de confianza”. Toda transacción comercial requiere de confianza entre las partes. Es decir, para adquirir su leitmotiv, toda la gente tiene que estar dispuesta a aceptarlo, con la confianza que, en turno, otra se lo recibirá cuando así lo desee. Y decimos largo camino porque la evolución del dinero no ha estado (ni está) exenta de obstáculos.

Todavía durante todo el siglo XIX, el dinero lo emitían los bancos comerciales. Cuando alguno de ellos enfrentaba problemas financieros, “su moneda” dejaba de aceptarse, con la consecuente crisis de contagio hacia “otra monedas”. Esto traía una crisis de confianza en el dinero y en los bancos, que imposibilitaba de vez en vez realizar transacciones comerciales. Sin éstas, no hay incentivo a producir bienes y servicios, lo que en turno demerita la actividad económica.

Como consecuencia de estas crisis, se tuvo que pensar en la creación de un banco central que incluso actuara como prestamista de última instancia de los bancos emproblemados y salvaguardar así el sistema de pagos. El dinero, pues, tuvo que recorrer un trecho largo para que fuera un depósito de confianza. En general, hoy día en prácticamente todo el mundo se le concede el poder de la emisión al banco central y con ello controlar la oferta monetaria.

Así el dinero cuenta con las siguientes funciones: es un medio de cambio, una unidad de cuenta y posibilita almacenar el valor. Y eso no ha sido “gratuito” como ya se ha mencionado. El dinero se ganó su lugar en la economía a través de un largo proceso que tiene apenas poco más de 100 años. Durante estos 100 años ha adquirido cierta estabilidad en su “valuación”, requisito indispensable para que las tres funciones anotadas puedan converger.

El precio del Bitcoin, por el contrario, es altamente volátil, por lo que difícilmente podría cumplir con las tres funciones del dinero fiduciario (u otra modalidad que decida un banco central, incluyendo algún concepto de criptomoneda como la stablecoin).

Más aún, el Bitcoin no se encuentra respaldado. Es cierto, que el fiduciario en el fondo, hoy día, tampoco. Pero, reitero, es un depósito de confianza ganado a pulso. También lo es, hay que decirlo, que algunas economías de la región han ocasionado que el valor la moneda local sea volátil, de aquí que hizo cierto sentido para El Salvador adoptar el dólar americano como moneda de curso legal. Sin embargo, el Bitcoin no reúne las características deseadas del dólar.

Los primeros reportes señalan que la gente en El Salvador desconfía de esta “moneda de curso legal”, y se niega a utilizarla. Bukele argumenta que el Bitcoin fortalecerá la inclusión financiera. Los economistas por el contrario, lo ven como un activo con alta volatilidad, lo que representa una manera de que la gente se “espante” y desconfíe eventualmente en ese instrumento, el que en un día pudiera perder el 20 o incluso el 30% de su valor. Cuando esto suceda, y sucederá, El Salvador andará en problemas, porque al que más perjudicará será a las familias de bajos ingresos.

Finalmente, El Salvador y su presidente tendrán que lidiar con el uso que se le ha dado al Bitcoin. Foley, Karlsen y Putnins en el artículo Sex, Drugs, and Bitcoin: How Much Illegal Activity Is Financed through Cryptocurrencies?  encuentran que casi la mitad del total de transacciones del Bitcoin (46%) son de origen ilícito. Su conclusión es contundente: “Nuestros hallazgos sugieren que las criptomonedas están transformando los mercados negros -ilícitos- posibilitando un black e-commerce”. Este país podría convertirse en una de las capitales del lavado de dinero, no exagero.

Conviene terminar señalando lo que Jeffrey Frankel de la Universidad de Harvard ha señalado: las criptomonedas han sido impulsadas, entre muchas otras cosas, por una serie de individuos anarco-libertarios extremos que ven en los bancos centrales una forma de intervención gubernamental, la que aborrecen de manera fundamentalista.

¿Quieren un consejo?: “todo lo que sube, baja”