Economía

Persiste pronóstico de lenta recuperación económica en 2021, a pesar de datos menos pesimistas para 2020

Los datos de la actividad económica a septiembre hacen pensar que el año cerrará menos mal de lo pronosticado hace un par de meses; pero para 2021 las estimaciones no han cambiado sustancialmente.

22-10-2020 13:54 Por : Arena Pública
El 67% de los analistas encuestados por Citibanamex espera que la economía mexicana se recupere 3.5% o menos en 2021, después de una caída de 9.8% estimada para este año.
El 67% de los analistas encuestados por Citibanamex espera que la economía mexicana se recupere 3.5% o menos en 2021, después de una caída de 9.8% estimada para este año.

Las dudas sobre la velocidad de la recuperación de la economía mexicana para 2021 persisten a pesar de las mejores noticias sobre su evolución reciente. En su reporte de octubre, los economistas del Fondo Monetario Internacional (FMI) pronosticaron que México crecerá 3.5% el próximo año, solo dos décimas más que su estimación de junio pasado de 3.3%; si bien para este año corrigieron fuerte de -10.5% en junio, a -9.0% ahora.

Las grandes preguntas de los economistas sobre la capacidad y sostenibilidad de recuperación de la economia mexicana a mediano plazo siguen buscando respuestas certeras, más allá del "rebote estadístico" visto desde junio y, a pesar, de una expectativa menos 'negra' para el cierre de este año que prácticamente ya descarta una caída de doble dígito para la economía mexicana. 

En la encuesta quincenal que realiza Citibanamex entre 27 áreas de análisis económico de bancos e instituciones del sector privado dada a conocer este martes, los analistas corrigieron tímidamente al alza la mediana del pronóstico para 2021 de 3.4% a 3.5%. De los 27 encuestados, 18 (un 67%) prevén un crecimiento de 3.5% o menor; mientras que 6 encuestados (22%) estiman que la economía crecerá entre 3.6 y 4.0%. Los economistas encuestados habían sostenido una proyección de 3.4% para el próximo año, desde inicios de agosto (en la encuesta que se dio a conocer el 5 de agosto) cuando se conocieron los primeros datos de la recuperación.

Una explicación estadística sobre el aletargamiento en la recuperación mexicana para el próximo año, tiene que ver con la expectativa de una recuperación menos vigorosa (3.1%) de la economía estadounidense de lo que habían calculado los economistas del FMI en junio pasado (4.5%), en cierta medida por expectativas menos favorables sobre la evolución del Covid-19 ya entrado el próximo año.

Los datos más recientes sobre la actividad manufacturera en EU muestran un pérdida de dinamismo lo que, de continuar con esa tendencia, impactaría a la actividad exportadora mexicana, dada la alta correlación que existe entre ambas. La actividad manufacturera en México durante agosto solo creció 0.8% respecto de julio. Junto a este aletargamiento observado, el FMI también prevé una reducción en el dinamismo comercial hacia los siguientes años debido a las tensiones comerciales que no han cedido, lo que haría aún más lenta la recuperación global.

Las dudas sobre la recuperación mexicana crecen por las escasas políticas fiscales de apoyo al mercado laboral, a las familias y empresas durante la crisis, lo que -según la opinión de analistas entrevistados- debilitaría la fuerza y velocidad de la recuperación de la demanda agregada hacia el próximo año, principalmente del consumo y la inversión.

Si bien el sorprendente crecimiento observado en las remesas que llegan a México se ha convertido en un factor que favorece el consumo de las familias, los datos del consumo de las familias (Consumo privado en el mercado interior, Inegi) y las ventas al menudeo aún se muestran débiles, y ni qué decir de la inversión (después de que en mayo se desplomó -38.7%, en comparación anual, en julio la caída fue de -21.2%).

En la más reciente encuesta que realiza el Banco de México, dada a conocer el 1 de octubre, los especialistas encuestados dijeron que los principales factores que podrían obstaculizar el crecimiento económico de México son (en ese orden): La debilidad en el mercado interno, la debilidad del mercado externo, la incertidumbre sobre la situación económica interna, la política de gasto público, y la incertidumbre política interna.