La recuperación económica de EU camina al fracaso mientras el virus se multiplique sin control

Indicadores económicos en tiempo real y decisiones corporativas de la segunda quincena de junio revelan una menor actividad en los negocios derivado de la expansión del Covid-19.
12 Julio, 2020 Actualizado el 13 de Julio, a las 08:14
Homebase -una herramienta en tiempo real sobre negocios y empleos- ya muestra que el número de negocios abiertos y de empleos en estados como Texas, Arizona y Florida están cayendo.
Homebase -una herramienta en tiempo real sobre negocios y empleos- ya muestra que el número de negocios abiertos y de empleos en estados como Texas, Arizona y Florida están cayendo
Arena Pública

Este domingo el departamento de Salud de Florida reportó 15,300 nuevas personas contagias con Covid-19 en el estado, la cifra más alta jamás registrada en Estados Unidos desde que inició la pandemia, por encima de los 12,274 contagios diarios reportado el 4 de abril en Nueva York, hasta ahora el estado más afectado en la Unión Americana.

La expansión del virus no da tregua y mucho menos con medidas sanitarias laxas. Al ritmo de una apresurada reapertura de las actividades económicas, los contagios se han multiplicado en los estados del vecino del norte. Estados fronterizos, como California, Arizona y Texas, están marcando nuevos récords diarios de infecciones, obligádoles a detener o revertir sus planes de reapertura. Así, la recuperación de la economía estadounidense se tambalea y nunca como ahora ha quedado más claro que el futuro mediato de la tan ansiada recuperación dependerá del control del virus.

"'Estancamiento' es la palabra que estoy usando", dijo Jim O'Sullivan, jefe de estrategia macro de Estados Unidos para TD Ameritrade., citado por The Washington Post. "Pero el riesgo es que los números comiencen a volverse negativos nuevamente", dice O'Sullivan.

Las históricas inyecciones de recursos a la economía desde la Reserva Federal y el presupuesto público habían hecho pensar a muchos economistas y empresarios que la recuperación de la economía estadounidense había iniciado. Los datos sobre el empleo en el último mes (una ganancia de 4.8 millones de empleos en junio) daban cuenta de que se estaba en una meseta con fuertes señales de una recuperación en "V".

Sin embargo la meseta no luce estable ante la evolución reciente del virus y los riesgos se acrecientan como lo están señalando altos funcionarios de la Reserva Federal. 

Loretta Mester, presidenta del Banco de la Reserva Federal de Cleveland, y Raphael Bostic, Presidente de la Reserva Federal de Atlanta, citados por Bloomberg el jueves, advirtieron que la propagación acelerada del virus entraña nuevos riesgos para la economía. Bostic -publica Bloomberg- les dijo a periodistas "que la economía parece haberse estabilizado, lo que podría justificar una mayor acción por parte del banco central o las autoridades fiscales". "La gente se pone nerviosa de nuevo", dijo el presidente de la FED de Atlanta, citado por la agencia en una nota este domingo. "Thomas Barkin, quien dirige la Reserva Federal de Richmond, citó "baches" en los nuevos pedidos comerciales", publica el Post.

 

La recuperación se detuvo, hay signos de declive

La recuperación de 7.5 millones de empleos entre mayo y junio fue leído en la Casa Blanca, y en varios gobiernos estatales, como un salvoconducto para reiniciar la apertura; pero la creciente expansión del virus en estados como Georgia ha obligado a detenerla.

Funcionarios en Atlanta declararon el viernes que ya se preparan para volver a la "Fase 1" que hace obligatorio a los ciudadanos a quedarse en casa después de que la mayoría de los nuevos casos de infección surgieron en el área metropolitana de Atlanta. 

Ahora algunos indicadores económicos tempranos están mostrando que la recuperación se ha detenido e, incluso, hay signos de declive. "Los datos económicos en tiempo real de cinco fuentes privadas y gubernamentales muestran que la economía "se ve peor", dijo Neil Dutta, jefe de economía de Renaissance Macro Research -citado por Bloomberg. "No es probable que la pausa de verano sea una depresión prolongada, sino que sugiere una recuperación "escalonada" con retrocesos en el camino, dijo"

Datos como los que revela Homebase -una herramienta en tiempo real sobre negocios y empleos- ya muestra que el número de negocios abiertos y de empleos en estados como Texas, Arizona y Florida están cayendo. Otros más como el servicio en línea Open Table también muestra que las reservaciones en restaurantes han caído en las últimas semanas en regiones con incrementos en el número de infecciones. O la Encuesta de pulso de los hogares que realiza la Oficina del Censo de EU revela que casi uno de cada 10 hogares con una hipoteca no hizo su último pago y 16% de los encuestados dijeron que temen no poder cubrir el próximo pago.

Las preocupaciones de los economistas van mas allá. Si bien la tasa de desempleo no llegó al 20% que se había pronosticado inicialmente, "los despidos que inicialmente se describieron como una respuesta temporal a una crisis de salud se están convirtiendo en algo más permanente, dejando a millones de trabajadores luchando por recuperar el equilibrio en una economía cambiada", dice el Post

"Los despidos se están extendiendo más allá de las compañías que brindan servicios que requieren contacto humano directo. Como la interrupción de la pandemia persiste, esto podría significar que la pérdida de empleo está comenzando a alimentarse en una espiral recesiva clásica, dijeron los economistas" en la nota del diario de la capital estadounidense.

La cautela de las empresas por una recesión más prolongada que les está llevando a recortes permanentes en su plantilla, también se ha traducido en cautela de los consumidores. "El gasto ha comenzado a aplanarse a un nivel algo más bajo que el pico visto el 22 de junio", escribió Jesse Edgerton, economista de JPMorgan Chase en una nota a los clientes, citando datos de 30 millones de archivos de tarjetas de créditos y débito, referido por el Washington Post.

Y si bien el presidente Trump y su equipo se han mostrados "optimistas" sobre la recuperación en sus declaraciones recientes, los economistas ven otro panorama. "No creo que ninguno de nosotros piense que la economía volverá al 100 por ciento antes de que haya una respuesta médica", dijo James Glassman, economista en jefe de JPMorgan Chase para la banca comercial, al Washington Post

La otra cara de la moneda es la respuesta fiscal ante una depresión mucho más larga. Jay Shambaugh, profesor de economía de la Universidad George Washington, le dijo al diario británico Financial Times "que el gran estímulo implementado por EU en respuesta al desastre había sostenido los ingresos familiares y ayudó a proteger el gasto en los últimos meses, sin embargo, todo eso ahora estaba en peligro".

“Julio será menor que junio (en términos de ingresos personales) porque habremos terminado totalmente con los cheques directos. Pero entonces agosto será mucho más bajo, a menos que hagan algo más (en beneficios por desempleo)”, afirmó.

"Con el aumento de las infecciones y el número de casos, y una reversión de la reapertura en algunas partes del país -dijo Shambaugh- parece que hay un muy buen caso para afirmar que la economía necesita un apoyo continuo", le dijo al FT.

La pandemia está dañando a la economía más de lo que se había anticipado y las reaperturas apresuradas están aplazando las posibilidades de una pronta recuperación. "Cuanto más dura, más daño hace" le dijo Glassman al Washington Post.

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