Economía

El petróleo continúa por las nubes y la OPEP no ayudará a aliviarlo

Pese a recortar su previsión de demanda mundial para 2022, la OPEP -aliada de Rusia- apenas y elevó en 32 mil barriles diarios su meta de producción para mayo; afectando las previsiones inflacionarias.

14-04-2022 11:58 Por : Arena Pública
La OPEP advirtió que es imposible reemplazar la salida del petróleo ruso del mercado mundial. (Foto: Pixabay)
La OPEP advirtió que es imposible reemplazar la salida del petróleo ruso del mercado mundial. (Foto: Pixabay)

Los precios petroleros se mantienen altos, empeorando las presiones inflacionarias en el mundo. Pero incluso así, las dos principales alianzas de productores no cierran filas para contener el desborde de precios.

La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y sus aliados (OPEP+), en la que Rusia es uno de los principales actores, sigue evitando ceder a las presiones occidentales que exigen un aumento de producción petrolera para compensar el aumento de precios que inició en 2021 y ha empeorado desde que se impusieron sanciones al sector energético ruso en represalia por la invasión a Ucrania.

Desde que inició la guerra el 28 de febrero, el precio del barril ha sufrido de gran volatilidad conforme la campaña militar y las negociaciones de paz mantienen avances y retrocesos poco claros, sin embargo, el precio del hidrocarburo se mantiene alrededor de los 100 dólares por barril, un escenario poco esperado a finales del año pasado. 

El alto precio de los energéticos ha impactado directamente en la inflación registrada en la mayoría de los países, incluído en los Estados Unidos donde el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró un nivel de 8.5%, 1.2% mayor que el mes previo y su mayor salto desde 2005.  Entre los incrementos destacó el de 18.3% en el precio de la gasolina, el mayor desde 2009 y que representó más de la mitad del aumento en el IPC.

Pero incluso cuando el cártel petrolero recortó su previsión de crecimiento de la demanda mundial de petróleo en 2022, argumentando el impacto de la invasión, el aumento de la inflación al dispararse los precios del crudo y el resurgimiento de la variante ómicron del coronavirus en China como factores que reducirán la demanda total durante el año, la organización internacional se ha negado a aumentar significativamente la producción.

Tan solo en marzo, los diez socios de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) que participan en el pacto con Rusia y otros productores para limitar la oferta petrolera desde 2020, extrajeron 2.8 millones de barriles por debajo de la cuota conjunta acordada para ese mes de 25 millones de barriles. Para mayo, la meta de producción apenas y fue aumentada a 432,000 barriles diarios desde los 400,000 que ha manejado en los meses previos.

En contraposición, la Agencia Internacional de Energía (AIE), la otra gran organización internacional de productores creada por la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) critica, como ha hecho anteriormente, que la OPEP+ mantuviera una postura que minimiza la escasez de aprovisionamiento petrolero en el mundo, calificando de "modesta" la meta para el mes de mayo.

Aunque la AIE también revisó sus pronósticos de demanda mundial de crudo a 99.4 millones de barriles diarios en 2022, 260 mil barriles menos que la previsión del mes anterior y 1.9 millones más que el total consumido en 2021, revisión influida por una demanda más débil de lo esperado en los países de la OCDE a principios de año, en particular en Estados Unidos, esta organización si ha decidido tomar medidas adicionales para combatir el repunte de los energéticos.

Los países miembros de la AIE tienen previsto liberar 240 millones de barriles en los próximos seis meses a partir de mayo, buscando ser el contrapeso para intentar bajar el costo de la gasolina, diésel y gas, que se disparó a raíz de las sanciones a Rusia.

Sin embargo, la OPEP ha advertido que las medidas adoptadas por la AIE están destinadas al fracaso pues resulta imposible reemplazar los 7 millones de barriles diarios de exportaciones de petróleo ruso y otros productos líquidos que se perderían por las represalias. 

México, ganando y perdiendo

En medio del remolino energético mundial México se ha visto beneficiado por el importante repunte en el precio de la mezcla mexicana de exportación, que se ha mantenido por encima de los 90 dólares por barril. 

Incluso la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), modificó en sus Precriterios Generales de Política Económica su pronóstico del precio promedio por barril para el año, desde los 55.1 dólares hasta los 92.9 dólares, un sobreprecio de 37.8 dólares respecto a lo aprobado en el paquete económico 2022.

Incluso Hacienda contraindica la intención presidencial de abandonar las exportaciones de crudo para el 2023, al estimar que para este año se exporten 879 mil barriles de crudo y 764 mil barriles diarios en 2023.

No obstante, aunque se esperan ingresos adicionales este año por 328 mil 751 millones de pesos, los subsidios emergentes adoptados por el gobierno federal para evitar el alza en el precio de la gasolina y diésel “se comerán” buena parte de las ganancias. 

Según el último reporte de Finanzas y Deuda Pública, el “perdonar” el cobro del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a gasolinas y diésel ha costado una caída de 60.5% durante el primer bimestre del año, una cifra alta a pesar que aún no considera los estímulos adicionales adoptados desde el mes de marzo. Según advierten los economistas de BBVA Research, de mantenerse por largo tiempo el apoyo fiscal, la recaudación incluso podría entrar en número negativos