Economía

El fin de una etapa en el Banco de México

Por primera vez en su historia, la Junta de Gobierno del Banco de México tendrá cinco miembros que no provienen del banco central.

09-08-2021 07:57 Por : Arena Pública
Edificio principal del Banco de México en el centro de la Ciudad de México (Foto: Arena Pública)
Edificio principal del Banco de México en el centro de la Ciudad de México (Foto: Arena Pública)

El Banco de México se encuentra en el umbral de una nueva etapa de su historia reciente.

De no ocurrir ninguna sorpresa, a partir del primero de enero y por primera vez desde que en 1994 entró en vigor la autonomía del banco central, la Junta de Gobierno estará conformada por miembros que no provienen de sus filas.

En junio pasado el presidente Andrés Manuel López Obrador adelantó que Arturo Herrera Gutiérrez, ahora ex secretario de Hacienda, será propuesto al Senado como gobernador del banco central mexicano a partir del 1 de enero próximo, en reemplazo de Alejandro Díaz de León, actual gobernador y quien sería el último miembro de la Junta formado profesionalmente en el Banco de México (Banxico), en el que laboró por 16 años.

Para Alonso Cervera, economista en jefe para América Latina de Credite Suisse, este hecho "marcará un antes y un después" en el banco central. Categórico, Marco Oviedo, analista económico independiente y ex economista en jefe para México de Barclays, lo califica de "un parteguas", y añade: "El Banco de México es semillero de quienes han hecho política económica en México y va a ser inédito, pero responde a los cambios que se vienen dando en diversos frentes y el Banco de México no está exento", remata Oviedo.

Banxico se ha caracterizado a lo largo de su historia por ser un importante generador de cuadros profesionales en economía y finanzas para su propia Junta en los últimos 25 años, para el gobierno federal, instituciones públicas del país e, incluso, del exterior. Entre éstos se cuentan al presidente Ernesto Zedillo, a Guillermo Ortiz, quien fue secretario de Hacienda y presidente del Banco Internacional de Pagos (BIS, por sus siglas en inglés), y Agustín Carstens, ex secretario de Hacienda y actualmente gerente general del BIS; entre muchos otros. 

La Junta de Gobierno es el máximo órgano de decisión en el banco central. Por encargo de ley, la Junta tiene bajo su responsabilidad la conducción autónoma de la política monetaria, así como funciones relativas a la fabricación de billetes y monedas, asuntos administrativos y laborales del banco, entre otros.

Los actuales miembros de la Junta, con excepción del gobernador Díaz de León, nunca laboraron previamente en el banco central. Las subgobernadoras Irene Espinosa y Galia Borja, provienen de la Tesorería de la Federación y antes ocuparon diversos cargos públicos. La primera en Conacyt y en el BID, y la segunda en el Gobierno del Distrito Federal. Gerardo Esquivel ha tenido una larga trayectoria académica en el Colegio de México, mientras que Jonathan Heath ha desempeñado labores académicas y fue economista para instituciones financieras privadas.

"La Junta tendrá menos experiencia en cuanto al quehacer del Banco, y al conocimiento de los mercados, pero seguirá respaldada por el mismo staff de siempre", acota Cervera. "Sin duda, un cambio de etapa caracterizado por perfiles ajenos al banco central", coincide Joel Virgen un economista independiente radicado en Nueva York.

La dirección de la política monetaria

Con la llegada de Arturo Herrera a la Junta serán tres -de cinco- los miembros designado por el presidente López Obrador, lo que ha generado ciertas suspicacias en algunos economistas sobre la orientación en el manejo de la política monetaria en una coyuntura de alta incertidumbre global, con finanzas públicas con necesidades crecientes y un crecimiento económico históricamente raquítico.

Previo a pronunciarse por Herrera, AMLO dijo que designaría a un economista "con dimensión social y partidario de la economía moral”, una caracterización presidencial que algunos analistas interpretaron, simplemente, como uno que comulga con sus ideas y que forme parte de su equipo.

El mandato constitucional de Banxico está orientado a mantener una inflación baja y a procurar la estabilidad del sistema financiero. Y, hasta ahora, la Junta se ha caracterizado por inclinarse a adoptar posturas conservadoras en sus decisiones monetarias. "El banco central ha sido muy 'cauteloso' durante su vida como institución independiente al ejecutivo", resume el economista Fausto Hernández, profesor e investigador del Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE), en un artículo reciente

Los analistas consultados no esperan grandes virajes en las decisiones de la Junta, con la esperanza que el mercado será su corrector. Aunque con matices en la conducción de la política monetaria, Oscar Vera, economista independiente asentado en la Ciudad de México, dice que "no existe un gran margen de discrecionalidad" dado que el mercado es el principal dique para las decisiones de la Junta. Una percepción que comparte Cervera.

"Es muy temprano para especular sobre las decisiones de política monetaria que tomará la nueva Junta. A pesar de esto -dice el economista principal para AL de Credite Suisse- debe haber tranquilidad entre los agentes económicos pues los mercados financieros nacionales, líquidos y profundos, jugarían un papel de mecanismo disciplinador en el caso de que la Junta errara sus decisiones".

"No estoy diciendo que vayan a errarlas -reafirma Cervera- pero en caso de que se vea a un banco muy laxo o que se aleja de su mandato, los mercados cambiarios y de dinero responderían de inmediato, idealmente llevando a la Junta a corregir el rumbo".

Joel Virgen -quien coincide con Vera y Cervera sobre la conducción de la política monetaria a partir de 2022- apunta a una preocupación mayor: Que progresen las voces en el Congreso pugnando "por un doble mandato para Banxico", cuestión con la que el presidente López Obrador se ha mostrado favorable. "Estos posibles cambios legales me preocupan más que la configuración de la Junta", dice Virgen.

Ya Herrera salió al paso de esa preocupación y dijo en una entrevista reciente (El País, 3 julio) que está a favor de que el banco central mexicano se mantenga con un mandato único. Una declaración que busca atemperar los ánimos a favor de su ratificación en el Senado, pero que algunos analistas -como Virgen- aún ven con reticencia.

Mercados, ¿'talón de Aquiles' de la Junta?

Un rasgo del perfil de la Junta de Gobierno que viene es la ausencia de miembros con experiencia en los mercados financieros y que algunos analistas ven como un déficit para su toma de decisiones y su comunicación con los mercados, en una coyuntura de alta incertidumbre.

Los tres nombrados por López Obrador -Heath, Esquivel y Borja- no han tenido experiencia ni contacto directo con los mercados, Espinosa tampoco la tiene. Ni Herrera, quien laboró dos años y medio en Hacienda.

"Se tiene en el banco profesionales con mucha experiencia en los mercados que podrían transmitirles las preocupaciones al resto de la Junta. Sin duda es un problema que ninguno tenga experiencia en esas áreas y cómo comunicarse con los mercados. Puede ser un talón de Aquiles. Y sí, es un riesgo", dice Oviedo.

En su papel de diseñador y ejecutor de la política monetaria -y también en su carácter de intermediario del gobierno federal- el banco central actúa en los mercados de valores del país enviando señales sobre la dirección de los precios basada en la claridad, credibilidad y reputación del propio banco.

"El mayor riesgo es que podrían debilitar la solidez y confianza en el banco central si toman decisiones infundadas, improvisadas o equivocadas. No es seguro, pero deberán demostrar con hechos que no sucederá esto frente a situaciones complicadas o a presiones gubernamentales", dice Vera. 

Virgen recuerda que desde la configuración original de la Junta se dio este perfil ausente, sin embargo cree que los cambios también son una oportunidad para refrescar la discusión interna; pero "el contexto presiona por una curva de aprendizaje más acelerada y un esfuerzo para ser más transparentes, que es distinto a comunicar más, en tiempos de alta incertidumbre".

Son innegables las inquietudes que se generaron al interior del banco central desde la llegada de López Obrador al poder. Sus cuestionamientos públicos sobre los salarios en Banxico impulsado por una política de austeridad, y las criticas al gobernador, han hecho mella. No pocos funcionarios del banco han dejado la institución en estos casi tres años. 

"Me preocupa la nula movilidad interna para el staff con estos cinco nombramientos externos para la Junta. Esperemos no ver salidas adicionales de funcionarios clave en las distintas áreas del banco", dijo Cervera al respecto.

Son tiempos inéditos para el Banco de México, incluyendo el nombramiento presidencial de un nuevo gobernador con siete meses de anticipación, que confundió a los analistas. Sin embargo, los ojos de los expertos de los mercados ya están puestos "para leer" a la nueva Junta que encabezará Herrera.

"Yo confiaría en que internamente el banco es una institución muy sólida y que la Junta tiene un mandato muy claro", concluye Oviedo.