Políticas públicas

Presionan en TLCAN para limitar advertencias en etiquetas de comida chatarra sobre riesgos a la salud

Las transnacionales de la industria alimentaria quieren dar marcha atrás al etiquetado frontal a través de la renegociación del TLCAN.

21-03-2018 17:00 Por : Arena Pública
Solo 17% de los consumidores entienden las etiquetas en la
Solo 17% de los consumidores entienden las etiquetas en la "comida chatarra". Foto: Kevin Simpson

En el TLCAN se negocia de todo, incluida la comida chatarra.

Las transnacionales de la industria alimentaria apuestan por dar marcha atrás al etiquetado frontal a través de la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) entre Estados Unidos, México y Canadá que está en marcha.

Esto, debido a que en 2015 no pudieron evitar que la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris)​ les obligara a revelar el nivel de azúcar, grasa y sal contenido en su oferta de alimentos y bebidas a través de etiquetas frontales en empaques, latas y botellas.

Etiquetado actual en México Foto: Secretaría de Salud

Presionados por las transnacionales de alimentos y bebidas azucaradas, los representantes de Norteamérica impulsan una política para limitar la capacidad de los tres países para advertir a los consumidores sobre los peligros de la comida chatarra.

La iniciativa podría reducir la presión de los gobiernos contra los fabricantes para incluir etiquetas más explícitas en sus productos. El asunto fue advertido el 12 de marzo de 2018 por una agrupación de 32 organizaciones civiles que realizan activismo contra la obesidad y el sobrepeso en México, la Alianza por la Salud, con base en “varias fuentes”.

Ocho días después, el 20 de marzo, The New York Times confirmó la información con base en documentos confidenciales que detallan la postura estadounidense, los cuales aseguran tener en sus manos.

 

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“La provisión estadounidense establece que no debería haber ningún símbolo, forma o color que denote de manera inapropiada que existe un daño por el consumo de comidas o bebidas no alcohólicas”, asegura el diario.

En México aún no concluye la lucha de la Alianza por la Salud Alimentaria por mejorar la calidad de los etiquetados frontales cuando una segunda batalla podría comenzar.

El Poder del Consumidor, una de las organizaciones integrantes, presentó un amparo contra del sistema de etiquetado frontal de alimentos y bebidas en 2015 por considerar que violan el derecho a la salud y a la información de los consumidores, bajo el argumento que: “El etiquetado (GDA, hecho por la industria) no es entendible por la mayor parte de la población”.

En febrero de 2018 el amparo fue atraído por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

 

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Esta organización no es la única que piensa así. Las etiquetas en México "son indescifrables para los consumidores” y “completamente inútiles”, dijo Alexandra Jones, abogada del Instituto George para la Salud Global de Australia a The New York Times.

Solo 17% de los consumidores entienden las etiquetas, pues se requieren varios cálculos para determinar el contenido de azúcares, grasas y sal de cada producto, advirtió el Instituto Nacional de Salud Pública en México.

Además, las etiquetas frontales del país no acatan las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS): tomar 200 kilocalorías como referencia de valor para medir el contenido de grasas, azucares y sales en los alimentos y bebidas, en lugar de 360 kilocalorías como suceden en el país.

La etiqueta frontal de un refresco de cola de 600 mililitros en México, por ejemplo, advierte que provee el 70% de los azúcares que una persona necesita al día, si el país acatara las recomendaciones de la OMS debería señalar que contiene el 126%, según la alianza.

México es el país con mayor obesidad y diabetes de la OCDE Foto: Daniel Iván

Aunque maltrechas, las etiquetas frontales son un avance muy concreto logrado por las organizaciones en la lucha contra la obesidad y el sobrepeso en México, si el país accede a la postura de su vecino en la negociación del TLCAN este logro se desvanecería.

La información para crear conciencia en los consumidores respecto de lo que comen será moneda de cambio en un país donde el azúcar ha matado a más personas que la propia Revolución. La diabetes cobra 80 mil vidas anuales.

México registra la tasa de obesidad y diabetes más alta de entre los integrantes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

La lucha de la Alianza por la Salud Alimentaria es contra una industria que tan solo en el país genera ventas por 114 mil 600 millones de dólares anuales o 2.14 billones de pesos al tipo de cambio actual. La industria alimentaria mexicana es la segunda proveedora de alimentos procesados para Estados Unidos de acuerdo con Pro México.

Pero las transnacionales tampoco subestiman la fuerza de la Alianza, en 2016 algunos de sus miembros fueron víctimas de una herramienta de espionaje mientras luchaban a favor de un impuesto a los refrescos y otras bebidas azucaradas.

Mientras que en México se libra la batalla porque los ciudadanos tengan información sobre lo que consumen, en 23 países entre los que se incluyen Chile y Ecuador se trata de un asunto cerrado.

Por su simplicidad el etiquetado de Chile se ha establecido como parámetro para el resto del continente, incluye hexágonos negros con leyendas muy claras como “Exceso de azúcares” o “Exceso de grasas saturadas”, entre otros, incluso el país prohibió la inclusión de personajes de caricatura como el Tigre Toño de los cereales.

Al ser más claro, el etiquetado chileno se ha establecido como el parámetro para el continente. Foto: Ministerio de Salud de Chile

La aprobación de los etiquetados chilenos tampoco estuvo exenta de conflictos, por los menos once países -encabezados por Estados Unidos- levantaron quejas sobre la propuesta ante la Organización Mundial del Comercio.

Los etiquetados son la única herramienta que tienen los consumidores para informarse sobre la calidad de un producto […] deben proveer información de muy fácil e inmediata comprensión para reducir el consumo de los ingredientes más ligados a la obesidad y las enfermedades no transmisibles como la diabetes”, asegura el Poder del Consumidor.

En México los resultados de la batalla están por verse.

 

MÁS INFORMACIÓN: Otra lucha dentro del TLCAN: las advertencias nutricionales, The New York Times, 20 de marzo de 2018.
MÁS INFORMACIÓN: Proponen en renegociación de TLCAN bloquear política de prevención de obesidad para favorecer a corporaciones de comida chatarra y bebidas azucaradas, Alianza por la Salud Alimentaria, 12 de marzo de 2018.
MÁS INFORMACIÓN: La industria de alimentos procesados en México, ProMéxico, febrero 2018.