El gasto en infraestructura, 2022

09-09-2021 07:55

La infraestructura pública de un país es medular para incrementar la competitividad de un país.

Sin embargo, no toda obra pública beneficia de igual manera al país. Por ello, los índices más prestigiados (por ejemplo, el del World Economic Forum) han considerado solamente tres tipos de infraestructura que afectan favorablemente el indicador. Estos son las que involucran movilidad de bienes, básicamente transportación, que incluye carreteras, ferrocarriles, aeropuertos y puertos. Por otra parte, los dos elementos fundamentales para la producción, electricidad y agua. Más recientemente se ha introducido a la medición el estado y cobertura de telefonía e internet.

México se ubica en el índice de competitividad global en el lugar 54 en cuanto a infraestructura, de 141 países. Cuando se observa los rubros específicos, en transportación el país se ubica en el lugar 51; mientras que en calidad de electricidad nos ubicamos en el lugar 81 y en 71 en provisión de agua.

Cuando vemos esto históricamente, el país no se ha movido de manera significativa. Desde el 2006 apenas hemos mejorado de manera marginal. Esto no significa que no se haya hecho nada, sino que lo que se ha hecho es insuficiente, y peor aún, que los demás han hecho más en estos rubros.

El Banco Mundial ha calculado hace unos años, que para alcanzar a Corea del Sur en infraestructura es necesario invertir 6% de PIB en esos tres rubros (transportación, electricidad y agua) por 20 años y que Corea del Sur no incrementara su inversión actual en ese tipo de infraestructura.

Dado este contexto, observemos el presupuesto en esas obras que se dio a conocer el 8 de septiembre de 2021 en la presentación del Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación para 2022. La infraestructura se presenta en la siguiente tabla:

Fuente: PPEF, 2022

Si quitamos el parque ecológico Texcoco y el espacio cultural de los Pinos y Bosque de Chapultepec (que no entran al índice), la inversión en los rubros que incrementan la competitividad del país asciende a 121,636 mdp. Esto equivale a 0.4% del PIB, es decir, no llega ni a medio punto porcentual del PIB. Esta cantidad es sumamente pequeña como para que de alguna manera incremente la competitividad global del país. Recuerde que la estimación es de 6% del PIB como para que “le pegue” al índice.

Esto obviamente sin considerar si algunas de las obras son viables desde el punto de vista económico-social. Es cierto que algo de esta infraestructura intenta disminuir la brecha regional existente. Desde ese punto de vista es loable. Sin embargo, no parece que ascenderemos en el índice en el corto plazo.

Es importante que el país empiece a apostar por la infraestructura. Eso implicará reactivar la participación de la inversión privada en esos rubros, dado que el presidente no quiere una reforma fiscal.