Examen IPN 2026 será presencial: Politécnico da marcha atrás tras el caso de fraude en la UNAM

El IPN dejará el examen en línea para aspirantes de CDMX y la zona metropolitana después de cuatro años; la prueba será el 26 de septiembre.
28 Agosto, 2026 Actualizado el 28 de Agosto, a las 18:37
Examen IPN 2026 será presencial: Politécnico da marcha atrás tras el caso de fraude en la UNAM
Examen IPN 2026 será presencial: Politécnico da marcha atrás tras el caso de fraude en la UNAM
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El Instituto Politécnico Nacional (IPN) dará marcha atrás a uno de los mayores cambios que había realizado en su proceso de admisión en los últimos años: volverá a aplicar de manera presencial el examen de ingreso a nivel superior para los aspirantes de Ciudad de México y la zona metropolitana, después de alrededor de cuatro años de realizar la evaluación por internet.

El cambio ocurre apenas semanas después de que las irregularidades detectadas en el primer examen en línea para licenciatura escolarizada de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) obligaran a esa institución a organizar una segunda evaluación bajo supervisión presencial y derivaran incluso en detenciones por presunta suplantación de aspirantes.

En el caso del Politécnico, el nuevo examen presencial está previsto para el sábado 26 de septiembre de 2026 y corresponde al proceso de ingreso al periodo escolar 27/2, que comenzará en enero de 2027. La modificación fue aprobada esta semana por órganos colegiados del instituto y cambia el esquema originalmente contemplado para esta convocatoria, que todavía establecía una evaluación a distancia mediante un navegador seguro.

No significa, sin embargo, que el IPN esté eliminando por completo sus exámenes remotos. La presencialidad se concentrará en los aspirantes de Ciudad de México y su zona metropolitana, mientras que para unidades académicas foráneas y otras modalidades todavía se mantienen procesos en línea. La propia convocatoria del nivel superior no escolarizado establece, por ejemplo, que su examen del 26 de septiembre continuará realizándose por internet.

¿Cuándo será el examen presencial del IPN 2026?

El calendario aprobado para este proceso contempla estas fechas principales:

31 de agosto al 4 de septiembre: entrega de solicitud de registro y expedición de la ficha de examen.

26 de septiembre: aplicación del examen de admisión, ahora presencial para CDMX y zona metropolitana.

24 de octubre: publicación de resultados.

27 y 28 de octubre: revisión y digitalización de documentos de aspirantes asignados.

25 de enero de 2027: inicio del periodo escolar.

El regreso a las aulas para realizar el examen representa una ruptura importante con el modelo que el IPN había adoptado desde 2022.

El IPN llevaba cuatro años examinando a sus aspirantes por internet

En junio de 2022, el Politécnico realizó por primera vez completamente en línea su examen de admisión al nivel superior escolarizado.

La escala del experimento fue considerable: el IPN entregó 118,474 fichas de examen, 104,635 aspirantes lograron identificarse dentro de la plataforma y 91,802 realizaron la evaluación durante los tres días programados.

Desde entonces, la institución mantuvo un sistema de vigilancia remota que buscaba impedir que los aspirantes consultaran información externa, recibieran ayuda o fueran sustituidos por otra persona.

El modelo utilizaba LockDown Browser, además de cámara web y micrófono. Entre las reglas del proceso estaban realizar el examen en un sitio aislado y sin distractores, evitar la presencia de otras personas y no utilizar programas capaces de grabar la pantalla.

Pero el propio debut del sistema mostró los límites de vigilar una evaluación masiva a distancia.

Durante aquel examen de 2022, 799 aspirantes fueron bloqueados después de que la plataforma Edtest.ai detectara conductas prohibidas.

Las anomalías consideradas por el sistema incluían hablar con otras personas, presencia de terceros, manipulación de teléfonos celulares, bloqueo de la cámara, uso de audífonos no autorizados, ausencia frente a la pantalla o intentos de sustraer parcial o totalmente el examen.

Aun así, el Politécnico mantuvo el modelo durante los siguientes procesos.

De hecho, la convocatoria disponible para el periodo 27/2 todavía fue diseñada originalmente alrededor de un examen remoto: especificaba la instalación de LockDown Browser, una computadora con cámara y micrófono y pruebas previas del equipo. El portal de admisión del IPN consultado este 28 de agosto aún conserva apartados que describen el examen como “en línea”, señal de lo reciente de la modificación aprobada por sus órganos internos.

El caso UNAM cambió el debate sobre los exámenes en línea

El giro del IPN se produce en un momento particularmente delicado para este tipo de evaluaciones.

La UNAM aplicó en 2026 por primera vez en línea el examen para su concurso de selección a licenciatura escolarizada, pero después de analizar los resultados creó una Comisión Técnica de expertos para revisar el proceso y terminó estableciendo un Examen de Control Presencial para decenas de miles de aspirantes.

La evaluación de control se realizó entre el 12 y el 19 de agosto en León, Oaxaca, Tijuana y Ciudad de México.

Aunque se trataba de una prueba digital, el modelo cambió radicalmente respecto del primer examen: los jóvenes respondieron los 120 reactivos en tabletas sin conexión a internet y bajo supervisión presencial permanente.

Para la sede de Ciudad de México, la Universidad convocó a 42,784 aspirantes en nueve turnos en el Palacio de los Deportes. Al cierre del proceso, el rector Leonardo Lomelí reportó que más de 36,000 personas habían acudido a la evaluación considerando las cuatro sedes.

La crisis adquirió después una dimensión penal.

Esta semana fueron detenidos dos operadores de una academia acusados de presuntamente realizar el examen en sustitución de aspirantes. Las investigaciones identificaron, entre otros elementos, coincidencias entre conexiones utilizadas para presentar distintos exámenes y las instalaciones de la academia investigada.

Una de las señales que encendió las alertas fue el comportamiento estadístico de los resultados. De acuerdo con información publicada sobre la investigación, la proporción de aspirantes que consiguió más de 100 aciertos habría aumentado de alrededor de 3% en otros procesos a 16% este año, un salto que contribuyó a las dudas sobre la integridad del examen.

La UNAM responderá este fin de semana una de las últimas incógnitas del proceso: los resultados del examen presencial de control se publicarán entre el 29 y el 30 de agosto, para permitir que los seleccionados realicen su inscripción y comiencen clases el día 31.

IPN y UNAM enfrentaron el mismo problema: cómo vigilar a miles de aspirantes desde casa

La coincidencia entre ambas instituciones es relevante porque las dos habían apostado por mecanismos tecnológicos para controlar el comportamiento de los aspirantes durante una evaluación remota.

El IPN utilizaba LockDown Browser y herramientas capaces de monitorear cámara y micrófono y detectar determinadas anomalías. Las convocatorias oficiales incluso advertían que la inteligencia artificial podía identificar la posible presencia de acompañantes durante el examen.

La experiencia de la UNAM volvió a poner en duda hasta dónde estos controles son suficientes cuando está en juego un proceso de admisión de alto impacto.

Un navegador puede impedir abrir determinadas aplicaciones en la computadora donde se presenta una prueba, pero los casos investigados este año muestran un problema más difícil de resolver: verificar que quien responde el examen sea realmente el aspirante y que no exista apoyo externo fuera del alcance de la computadora vigilada.

Ese es justamente el riesgo que la supervisión física reduce de manera considerable.

¿El IPN cambió su examen por el fraude de la UNAM?

La secuencia temporal es clara, pero hay una distinción importante.

El regreso del IPN al examen presencial ocurre inmediatamente después del escándalo de la UNAM y en pleno debate sobre la seguridad de las evaluaciones remotas, por lo que distintos medios han relacionado directamente ambas decisiones.

Sin embargo, hasta ahora no existe un pronunciamiento institucional público del IPN que establezca expresamente que el fraude investigado en la UNAM fue la causa única de la modificación.

Por eso, la formulación más precisa es que el Politécnico regresa al examen presencial “tras” o “en medio del caso UNAM”, y no que haya reconocido oficialmente que tomó la decisión “por” ese fraude.

Lo indiscutible es que el escenario cambió rápidamente.

El 15 de julio, la convocatoria del IPN todavía planteaba un examen remoto. El caso de la UNAM escaló durante las semanas siguientes, la Universidad realizó su examen presencial de control entre el 12 y el 19 de agosto y, finalmente, los órganos del Politécnico aprobaron esta semana nuevos criterios para que el examen del 26 de septiembre sea presencial en la capital del país.

El examen en línea no desaparece por completo

El cambio tampoco debe interpretarse como el abandono total de la tecnología.

El IPN está diferenciando sus procesos según ubicación y modalidad. Mientras los aspirantes al nivel superior escolarizado de la Ciudad de México y zona metropolitana deberán acudir físicamente, otros procesos seguirán en línea.

Por ejemplo, la convocatoria oficial para nivel superior en modalidad no escolarizada establece que la evaluación del mismo 26 de septiembre de 2026 se realizará remotamente, tendrá 140 preguntas y utilizará LockDown Browser.

Eso convierte la decisión del Politécnico en algo más parecido a una reconfiguración del modelo de admisión que a una renuncia absoluta al examen digital.

En las zonas donde puede concentrar físicamente a una gran cantidad de aspirantes, el IPN vuelve a la supervisión presencial. Fuera de ellas o en modalidades a distancia, conserva las herramientas digitales.

Un giro de fondo para los exámenes de admisión en México

El movimiento del IPN importa más allá de los aspirantes que presentarán la prueba en septiembre.

En cuestión de semanas, las dos mayores instituciones públicas de educación superior del país han tenido que recurrir nuevamente a la supervisión presencial en procesos de selección que habían apostado por la digitalización.

La UNAM lo hizo para comprobar resultados después de encontrar anomalías en su examen online.

El IPN, que llevaba cuatro años utilizando el formato remoto y ya había detectado cientos de conductas prohibidas desde su primera aplicación en 2022, ahora llevará otra vez a los aspirantes de la capital a una sede física.

La tecnología permitió durante años reducir traslados y organizar exámenes masivos a distancia. El problema que dejan los casos de 2026 es distinto: cómo garantizar que una evaluación decisiva siga siendo confiable en un entorno en el que existen inteligencia artificial, dispositivos adicionales, asistencia remota y mecanismos cada vez más sofisticados de suplantación.

Por ahora, al menos en Ciudad de México, el IPN parece haber optado por la solución más tradicional: volver a tener al aspirante frente al examen y bajo supervisión directa.

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