El alto precio de los chips de memoria llegó para quedarse
La fiebre de la IA rompió una tendencia de décadas: los chips de memoria dejaron de abaratarse y Wall Street ve pocas razones para esperar una caída significativa de precios en el corto plazo.
Por qué importa: La memoria es indispensable para servidores, smartphones y computadoras. Su encarecimiento ya presiona los costos de electrónicos, servicios de nube y centros de datos.
En números: Los precios de DRAM y NAND aumentaron alrededor de 660% en el año terminado en junio, según datos de Bernstein. Además, el índice de precios al productor de componentes electrónicos de EU subió 27.6% anual en junio, el mayor incremento desde que existen registros en 1966.
- En México, hace un año una memoria DDR5 de 32 GB rondaba los 1,800 pesos; hoy ronda los 8,500 pesos, en el comercio minorista.
Qué está pasando: Meta, Microsoft, Alphabet y otras tecnológicas están asegurando suministro de memoria mediante contratos de largo plazo. Eso reduce la oferta disponible para fabricantes de PCs y teléfonos, mientras la demanda no cede pese al aumento de precios.
Entre líneas: Mizuho estima que el desequilibrio entre oferta y demanda de DRAM y NAND persistirá al menos hasta 2027, sosteniendo precios elevados. UBS es incluso más agresivo: proyecta que el precio promedio de la memoria HBM aumentará 79% en 2027 ante una oferta cada vez más ajustada.
El gran panorama: El temor ya no es pagar demasiado, sino quedarse sin chips. Esa carrera por asegurar suministro dificulta que los precios vuelvan pronto a los niveles previos al boom de la IA.