Finanzas

Peso se deprecia ante escalada de rendimientos de bonos del Tesoro EU por temores inflacionarios

El dólar se fortalece con T-Bonds ofertando rendimientos al alza que atraen capitales, mientras que las expectativas sobre el crecimiento económico de EU podría alcanzar 6% dijo J. Powell, presidente de la FED.

01-03-2021 19:22 Por : Arena Pública
"Es una declaración de confianza por parte de los mercados de que tendremos una recuperación sólida y, en última instancia, completa", dijo Jerome Powell al Comité Bancario del Senado la semana pasada en relación al alza de los rendimientos de los bonos (Foto: FED)

El peso terminó febrero depreciándose 1.8% frente al dólar estadounidense. A finales del viernes pasado el tipo de cambio era de 20.94 pesos por dólares de acuerdo con Reuters. 

Así, la moneda nacional registró su segundo mes consecutivo a la baja. Durante los primeros días del año, el dólar se cotizaba en 19.89 pesos, acumulando en el año un retroceso mayor al 5%.

La depreciación de la moneda nacional se ha profundizado por el aumento de los rendimientos de los bonos estadounidenses, provocando un reacomodo de portafolios en los mercados cambiario y de deuda. Los rendimientos de los bonos han aumentado a medida que se acelera el ritmo de las vacunaciones en Estados Unidos y el optimismo sobre el crecimiento de la economía estadounidense refuerza las expectativas de algunos brotes inflacionarios.

El rendimiento de los bonos estadounidenses a diez años, que llegó a estar en 0.54% en marzo de 2020, alcanzó una tasa de 1.44% durante la semana pasada, de acuerdo con el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos.

El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, calificó el reciente aumento de los rendimientos de los bonos como un buen augurio en las perspectivas económicas de país norteamericano. "En cierto modo, es una declaración de confianza por parte de los mercados de que tendremos una recuperación sólida y, en última instancia, completa", dijo la semana pasada al Comité Bancario del Senado.

El presidente de la Fed dijo que el crecimiento de la economía estadounidense podría llegar este año al 6%. "En particular, el progreso continuo en las vacunas debería ayudar a acelerar el regreso a las actividades normales", dijo Powell.

La economía estadounidense entró a 2021 con una fortaleza incluso mayor a la que estimaban la mayor parte de los analistas. Las ventas minoristas y la producción industrial se aceleraron de forma considerable durante enero, aumentando un 5.3% y 0.9%, respectivamente. Mientras que el mercado laboral se ha fortalecido pues las solicitudes de beneficios por desempleo disminuyeron más de lo previsto en la semana que terminó el 20 de febrero, al nivel más bajo desde noviembre, de acuerdo al Departamento del Trabajo de EU. 

Esta aceleración del crecimiento pudo impactar los precios. El Índice de Precios al Consumidor registró un ligero aumento del 0.3% en enero; sin embargo el presidente Powell le restó importancia. “Realmente no espero que estemos en una situación en la que la inflación suba a niveles preocupantes”, dijo.

La fortaleza del dólar estadounidense no se hizo esperar en el mercado de divisas. El índice DXY, que mide la fortaleza de la divisa estadounidense frente a una canasta de seis divisas (euro, yen japonés, libra esterlina, dólar canadiense, franco suizo y la corona sueca) subió un 0.59% durante la última semana de febrero, incrementándose de 90.1 a 91.04, informó Bloomberg.

Además del peso, otras divisas emergentes, perdieron terreno ante el dólar, siendo las más depreciadas la rupia india, el won surcoreano, la lira turca y el real brasileño.

El aumento de los rendimientos de los valores gubernamentales en los Estados Unidos también ha provocado preocupación por el impacto negativo en otras clases de activos, especialmente en los mercados de valores e incluso en el oro. 

Tradicionalmente, cuando los rendimientos de los bonos aumentan, los inversores comienzan a reasignar las inversiones de las acciones a los bonos, ya que son mucho más seguros.  A medida que aumentan los rendimientos de los bonos, las acciones se vuelven menos atractivas.