El Banxico y la chatarra [metálica]

10-12-2020 11:51

Como se preveía al inicio de la pandemia, ésta iba a generar impactos negativos sobre el crecimiento económico y la pobreza.

El canal más evidente y hasta cierto punto fácil de inferir, es la pérdida de empleo derivado del cierre de muchos negocios pequeños, medianos y hasta grandes. Pero de manera natural, es difícil visualizar otros efectos nocivos que surgirán irremediablemente. El tiempo los irá desenterrando.

Uno de ellos, ya se asoma en todo el horizonte. Me refiero al mercado del acero. Una buena parte del insumo de esta industria es la chatarra metálica (qué chilango o regio no ha escuchado la grabación de alguna camioneta que recorre la ciudad [y hasta en la magnífica película regiomontana de Ya no estoy aquí, del director Fernando Frías, se escucha a lo lejos en una escena] desplegando el “se compra refrigeradores, lavadoras, y fierro viejo que vendaaan” sic). Es decir, para la fabricación de varilla, clavos, tornillos, cercas, concertinas, vallas, alambres etc.  se utiliza de manera importante la chatarra.

Uno pensaría que la chatarra es muy barata. Pues bien, al ser acero también, que lo único que hay que hacer es fundirlo, tiene una correlación muy alta -casi perfecta- con el propio metal. Este insumo -chatarra- se ha casi convertido en una commodity, y como tal, el mayor productor y exportador del mundo es hoy China.

Pues bien, este país para reactivar su economía ha emprendido un ambicioso programa de construcción de infraestructura pública, para lo cual ha dejado de exportar una buena parte de su chatarra, ocasionando una importante escasez con lo que se ha incrementado este producto hasta en 70 USD por tonelada.

Observe las gráficas de abajo donde se presenta la evolución del precio promedio de chatarra en Estados Unidos (EU) (Bushelling, HM1 y Shredded ) así como sus variaciones porcentuales. El incremento, inicia con la pandemia en abril de este año, pero se dispara a partir de julio. Incluso hay observadores que ven que el país asiático genera esta escasez no solo por su reconstrucción económica, sino por otros motivos relacionados con la tensión que existe entre ellos y Trump.

Destacan incrementos en los dos últimos meses de 85 y 95% en los futuros de los EU, respectivamente, mercado que afecta a todo el orbe. Esto claramente sugiere que este mercado en el mundo está atravesando por una incertidumbre incluso mayor a la de la economía en general.

Esto traerá consigo en el mundo, México incluido, un incremento en el precio de la varilla, alambre, vallas, cercas, y con ellos, de otros materiales de construcción, en particular el cemento y concreto. Hay evidencia histórica de una correlación alta entre el precio de cemento y varilla, pues son bienes altamente complementarios.

En turno el aumento en los costos de la construcción es inminente. Esto hará que proyectos como el Tren Maya, y el Transístmico (este último el único que vale la pena) incrementen sus costos de manera importante, con lo que probablemente se incumplan tiempos de terminación, lo que podrían quedar como los nuevos elefantes blancos que deja toda administración sexenal en México. Por ello, La nueva secretaria de Economía -Tatiana Cloutier- deberá estar al pendiente de la situación de la industria del acero en México, y trabajar con ellos muy de cerca.

Al final del día, también el Banco de México tendrá que tomar en cuenta esta situación -inflación en el sector de la construcción. Habrá otros sectores que se comporten de manera similar, por lo que la Junta de Gobierno tendrá que estar muy alerta (estudiar detenidamente los futuros de las commodities).

Lo dicho, la pandemia no solo trae las consecuencias comúnmente señaladas, sino otras que en un principio no inferíamos.