Cultura

Punk in Drublic, el álbum que representa el clímax del trabajo composicional de NOFX

Siempre necesitaremos un poco de irreverencia para enfrentar nuestros problemas. En Punk in Drublic, NOFX plasmó una serie de críticas que mantienen su vigencia en sus más de dos décadas.

01-11-2019 18:29 Por : Arena Pública
Punk in Drublic (1994).
Punk in Drublic (1994).

1994 en retrospectiva fue un momento decisivo en lo que se define como la “música alternativa”.

El MTV Unplugged de Nirvana daba el último adiós del grupo tras el fallecimiento de Cobain en abril. Los debuts homónimos de Soundgarden y Korn inconscientemente les colocaron como líderes e inspiraciones estilísticas de una nueva generación de artistas, a la vez que los nombres de Marilyn Manson, Portishead y P.O.D. daban los primeros respiros bajo la luz mediática marcada por la época de plata de MTV y el dominio del grunge en cada emisión.

En paralelo, el punk californiano continuaba en su auge. Smash de The Ospring, Let’s Go de Rancid y Stranger Than Fiction de Bad Religion fijarían un lugar indiscutible dentro de la escena en un momento de popularización masiva, incomparable en toda la historia del género.

Esa horda de rebeldes desalineados y opositores del sistema llevarían a un renacer del punk en la conciencia norteamericana, así como medirían las ventas de su trabajo en los cientos de miles, en parte ayudados por producciones mejor cuidadas y por por el lanzamiento de Dookie de Green Day, en un paso que inevitablemente desbordaría en la “digestión mediática” del estilo, y su unión con el pop.

Punk in Drublic de NOFX, el quinto disco de estudio del grupo, es una historia ligeramente diferente a la del resto de sus contemporáneos.

Sí, fue certificado oro por la Record Industry Association of America (RIAA) con la venta de 500,000 copias sólo en EEUU. Sin embargo, comparado con el resto, es un álbum que prácticamente ha quedado oscurecido ante el fanático contemporáneo. Lejos de los 20 millones de copias vendidas de Dookie, los 11 millones de Smash, o un interés consciente por llegar al mainstream, Punk in Drublic representa el clímax del trabajo composicional de la banda.

Las 17 piezas que conforman el disco son una inyección de adrenalina directa al cerebro. Los ganchos, ris y letras mantienen en su núcleo la energía desbocada e irreverente del grupo, pero, fue gracias al trabajo metódico del productor Ryan Greene que NOFX sacó a relucir todo su potencial, adquiriendo también un poco de finura en su entrega y un ataque mejor definido.

La primera pieza que inaugura el álbum es “Linoleum”. Aunque pudiera parecer una oda inconsecuente al piso de la cocina del cantante Fat Mike, funge como un recordatorio de la críticas sociales y el humor político del grupo.

 

“Leave it alone” puede que haya influenciado por sí misma 50% del pop-punk norteamericano y latinoamericano de años siguientes sin saberlo. El ri de inicio y la melodía del verso, se vería reflejado en cientos de álbumes a futuro desde Blink 182 y Lagwagon hasta CHDKF!, y Teenage Bottlerocket. A la vez que su coro, una simple repetición de “na na na nana na na na”, perpetuó el potencial radiofónico de la crítica política.

Al llegar a “Dig” se puede apreciar mejor que hay algo que ha cambiado. Tanto al inicio como en lo que puede verse como el “pre-puente” (si es que se pudiera separar de tal forma la canción), Aron Abeyta, mejor conocido como “El Hefe ”, incorpora una serie de disonancias en la guitarra que contrastan fuertemente con la energía de los versos. Esto, que en parte hace recordar más a una cualidad del heavy metal, aunado al puente estilizado de ska, provee un respiro necesario al ritmo del disco en general, mientras que se aprecia una mezcla de texturas sonoras fresca.

“The Cause”, “The Brews” y “Don’t Call Me White” en su derecho, las piezas de crítica más directas de toda la colección. Éstas mantienen gran parte del frenesí por medio de coros extremadamente pegadizos, a la vez que cada una presenta algo ligeramente diferente en su presentación. “The Cause” junto con “Don’t Call Me White” poseen más dinámicas en el desarrollo de los ris principales. “The Brews” es un grito de guerra que no se toma demasiado en serio a sí mismo a la vez en que explota excelentemente los -gang vocals-.

“My Heart is Yearning” por medio de letra, retrata un elogio soez, sin embargo, la música presume un arreglo efectivo, que detrás de las exageraciones melódicas de Fat Mike, permiten visualizar una sátira casi teatral, engalanado por las habilidades teóricas de Abeyta. Al otro extremo se encuentran “The Quass” y “Dying Degree”, ambas parte de una misma pieza, profesan parte del sonido que más adelante sería propio del melodic metalcore de finales de los noventa de artistas como All That Remains, Atreyu y Avenged Sevenfold.

El resto del álbum después de estas piezas seguiría un camino más tradicional al resto de la discografía del grupo, en grandes momentos llenos de sátira y punk rock clásico hasta llegar a “Reeko”. En ésta última pieza la influencia del reggae recae con fuerza ante un groove relajado e hipnótico dentro de la sección rítmica, en cuya aparente simpleza se puede apreciar un solo simple, ejecutado con gran habilidad.

Para el final del disco, “The Scavenger Type” cierra de donde partió “Linoleum”. Partes iguales entre la narración personal de Fat Mike, y crítica social, en donde se cuenta la historia de Bill, un músico sin hogar y su muerte inconsecuente. La fuerza de la letra contrasta con el carácter alegre de la guitarra acústica. Terminada la canción y pasados 2 minutos y medio se puede escuchar a “El Hefe” imitando a personajes de los Looney Tunes con la frase “He’s more punk than me”, con dos momentos que una vez más, fungen como recordatorio del legado humorístico del grupo.

A partir de cada una de estas canciones, este disco forjó parte de la revitalización del punk-rock. En un espacio más allá de la perfección, el grupo explotó sus defectos en favor de un sonido honesto y memorable, siempre cercano a la resistencia política, el alcohol y al sus visiones personales, en vez de a la satisfacción clara de un público.