Política Social y Seguridad

Justicia brasileña declara culpable a Lula da Silva y le cierra el paso a elecciones

29-01-2018 16:45

Por unanimidad, sentencian a 12 años de prisión al expresidente brasileño.

Lula da Silva, puntero en encuestas rumbo a elección presidencial 2018 Agrandar
Lula da Silva, puntero en encuestas rumbo a elección presidencial 2018

Lula da Silva, el expresidente favorito del pueblo brasileño, fue hallado culpable de corrupción y a pesar de ser el puntero, no podrá presentarse en las elecciones 2018 como candidato.

El pasado miércoles 24 de enero, el tribunal de apelación brasileño ratificó la sentencia por corrupción pasiva y lavado de dinero impuesta por el juez Sérgio Moro contra el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva en julio de 2017, y elevó la pena de cárcel de 9 a 12 años.

El juicio duró más de cinco horas, los tres jueces del tribunal regional de Porto Alegre presentaron las acusaciones que hay en contra del exmandatario y la defensa del expresidente tuvo menos de media hora para actuar.

 

Lula da Silva, acusado de corrupción y lavado de dinero

Lula da Silva, acusado de corrupción pasiva y lavado de dinero. 

 

Al final el veredicto señaló como culpable a Lula da Silva gracias a la acusación del expresidente de la constructora OAS, también involucrada en el caso, Leo Pinheiro.

La investigación de corrupción “Lava Jato” destapó el mayor escándalo de sobornos y desvíos en la historia brasileña y señaló como el “comandante máximo” a Lula, quien a pesar de ser investigado es  puntero en las encuestas electorales de cara a la votación presidencial de octubre 2018.

La polémica ha estado a la orden del día desde que comenzaron las averiguaciones correspondientes, tanto por la forma en la que la justicia brasileña ha construido el caso en contra del expresidente, como por las acusaciones contra el proceso del Partido de los Trabajadores (PT), órgano político de base que llevó a Lula a la presidencia en 2002 y que lo nombró recientemente su candidato oficial para la presidencia.

El caso contra el candidato del PT se construyó a partir de una investigación de rutina que encontró irregularidades en las cuentas de un lavado de autos en 2014. En aquella ocasión, la justicia brasileña detuvo a Alberto Yousseff, un cambista que reveló el funcionamiento de un club de directivos de empresas que se repartían contratos de Petrobras, la petrolera del Estado.

 

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Al poco tiempo cayó el director de abastecimiento de la petrolera y, como fichas de dominó fueron investigados y sentenciados João Vaccari Neto, tesorero del PT; Marcelo Odebrecht, director de la constructora que lleva su nombre que desarrolló un sistema de corrupción “profesional”; y José Dirceu, jefe de gabinete de Lula durante su mandato presidencial, entre otros.

Actualmente hay siete juicios abiertos contra el exmandatario, todos vinculados con casos de corrupción. El principal lo señala por haber recibido un departamento en Guarujá, São Paulo, para favorecer a la constructora OAS y a Petrobras.

Además, se le acusa de obstruir la justicia en la investigación contra la petrolera; cobrar sobornos de Odebrecht; interceder a favor de la expresidenta Dilma Rouseff para mantener incentivos fiscales para empresas automotrices a cambio de sobornos; lavar dinero para la compra de un terreno del Instituto Lula; beneficiarse de la remodelación de una casa de campo que se le atribuye; y de recibir sobornos de compañías automotrices.

 

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El expresidente brasileño negó las acusaciones e hizo hincapié en la falta de pruebas contundentes que demuestren su culpabilidad.

Las principales pruebas en su contra se derivan de las confesiones de personajes involucrados en los escándalos de corrupción en torno a Petrobras y Odebrecht, información fragmentada y un contrato sin firmas que se encontró entre las pertenencias del acusado.

 

El Presidente Lula

La presidencia de Lula da Silva, entre 2002 y 2010, se caracterizó por el despliegue de políticas públicas orientadas a resolver el problema de la pobreza y la marginación.

Durante su mandato, por medio del programa Bolsa Familia, que asigna 50 dólares a las familias que se encuentran debajo del umbral de pobreza, 40 millones de personas han sido beneficiadas, de acuerdo con cifras oficiales.

El sistema educativo brasileño también se benefició del esfuerzo de la administración de Lula, crearon becas para permitir que estudiantes de escasos recursos pudieran tener acceso a la educación superior.

 

El expresidente brasileño apelará al Tribunal Superior Electoral para competir en las elecciones de octubre del 2018.

Lula da Silva apelará al Tribunal Superior Electoral para competir en las próximas elecciones. 

 

Montado en el boom de los precios de las materias primas que ocurrió en la primera década del siglo, apoyada por la demanda de insumos desde China, Brasil logró reducir la tasa de desempleo a niveles inferiores a los de Estados Unidos.

Las exportaciones de hierro, carne y soja crecieron para permitir el aumento generalizado del consumo interno, la generación de empleos y la elevación de los salarios reales.

Tras la sentencia, Lula y sus seguidores acusan a la justicia brasileña de promover una maniobra política cuya única intención es cerrarle el paso de cara a las elecciones presidenciales de octubre próximo. El último recurso del ex mandatario es pedir un amparo al Tribunal Supremo Electoral.

 

MÁS INFORMACIÓN:  Qué sucederá con Lula tras la ratificación de su condena por corrupción, Infobae, 2018.

MÁS INFORMACIÓN: El ‘caso Lula da Silva’: ¿con qué pruebas ha sido condenado?, El País, 2018.

MÁS INFORMACIÓN: Cronología de la investigación que llevó a la condena de Lula da Silva, El País, 2018.

MÁS INFORMACIÓN: Pese a la condena, el Partido de los Trabajadores proclama a Lula como candidato a presidente, Clarín, 2018.

MÁS INFORMACIÓN: 4 motivos por los que Lula da Silva sigue siendo el político más popular de Brasil pese a su condena por corrupción, BBC Mundo, 2018.

 

 

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