Pulso Económico
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A Medio Camino

30-07-2014 09:21

El gobierno de Estados Unidos dio a conocer que el desempeño del PIB en el segundo trimestre fue 4.0 por ciento, muy por arriba de lo que esperaba el mercado (3.0 por ciento). Hay que tomar la noticia con un poco de cautela, ya que esta es la primera de tres estimaciones que realizan y sabemos que tiende a tener gran margen de error. No obstante, es excelente noticia para México, ya que confirma que el mal desempeño del primer trimestre (de -2.1 por ciento) de nuestro vecino fue simplemente un bache temporal, producto principalmente de las condiciones climatológicas adversas. En buena medida lo que estamos viendo es un efecto rebote, en donde la producción y el consumo de estos últimos meses compensó la baja en los anteriores.

También Estados Unidos dio a conocer la creación de empleo de julio que, aunque fue ligeramente menor al mes anterior, sigue por buen camino. De seguir la tendencia actual es muy probable que veamos una disminución significativa en la tasa de desempleo en los siguientes meses. Tal y como advirtió el Fondo Monetario Internacional (FMI), la economía estadounidense va caminando a crecer por arriba de su potencial en los siguientes trimestres. Esto significa que México enfrenta ahora un entorno externo muy favorable.

El comportamiento de las exportaciones no petroleras mexicanas en el segundo trimestre confirman que México retoma el impulso de su principal motor de crecimiento, que tarde o temprano deberá “jalar” al resto de la economía. Esto significa que ya llevamos la mitad del camino recorrido hacia la recuperación tan anhelada de la actividad económica.

¿Y la otra mitad? La mayoría de los indicadores dicen que todavía no. Los factores internos que ayudaron a frenar la economía el año pasado y en el primer trimestre de este, todavía no se componen del todo. El consumo de los hogares y la inversión de las empresas siguen debilitados, pues los efectos nocivos de la reforma hacendaria todavía están presentes y la confianza, tanto del consumidor como el empresarial, siguen aminoradas.

Esta dicotomía estuvo presente en las cifras del Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) de mayo, que divulgó el INEGI la semana pasada. La producción manufacturera, que está íntimamente ligada a la actividad exportadora, crece relativamente bien. Sin embargo, las actividades terciarias (comercio y servicios) disminuyeron por tercera vez de cinco meses que llevamos en el año).

¿Qué necesitamos para reactivar la economía interna? Primero, requerimos el jalón de las exportaciones, que ya tenemos. Segundo, necesitamos que los efectos de la reforma fiscal se vayan disipando; esto va ocurriendo poco a poco. Tercero, debemos ver disminuido la incertidumbre de las leyes secundarias de las reformas, algo que ya casi ocurre. Cuarto, el gobierno federal debe traducir el gran crecimiento del gasto público (a nivel de los reportes de finanzas públicas) en algo palpable en la actividad económica (a nivel de la demanda agregada en las cuentas nacionales). Esto último permanece un gran misterio.

Las condiciones coyunturales deberán alinearse en la segunda mitad del año para observar más crecimiento. Los problemas que permanecen son estructurales: el gasto público es ineficiente, corrupto e ineficaz; los empleos que se generan son de muy bajos salarios; las reformas estructurales fueron deficientes e incompletas; el estado de derecho y la impartición de la justicia siguen de capa caída; la economía informal florece; y la violencia e inseguridad pública mantienen la incapacidad de muchas regiones del país de prosperar.

ACERCA DEL AUTOR
Jonathan Heath
Jonathan Heath tiene acumulado más de 35 años de experiencia en el análisis de la economía mexicana y sus perspectivas, tiempo durante el cual fue el Economista Principal de México para varias instituciones financieras globales y consultorías internacionales. Ha sido profesor en siete universidades, siendo la última, la Universidad Autónoma Metropolitana Azcapotzalco, donde fue profesor visitante de tiempo completo de 2014 a 2016. Los cursos que más ha impartido son relacionados a la economía mexicana, su historia y sus perspectivas. Como fruto de su experiencia en el tema, ha recibido invitaciones como conferencista en más de 30 universidades en México y en Estados Unidos. A mediados de 2010 Jonathan fue investigador invitado en el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), donde escribió el libro, “Lo que Indican los Indicadores: cómo utilizar la información estadística para entender la realidad económica de México”. A partir de este libro, fue invitado por el Foro Educativo del Museo Interactivo de Economía (MIDE) a formar el “Diplomado en Indicadores Macroeconómicos de Coyuntura de México”, del cual es actualmente el Coordinador y Profesor en su sexta edición. Vale mencionar que el libro es actualmente texto obligado en la mayoría de las universidades del país. Sus artículos, ya más de dos mil, han aparecido en más de 60 periódicos y revistas, tanto en México como en el exterior. Tiene una columna regular en la sección de Negocios del periódico Reforma desde 1995, que se reproduce en El Norte y varios periódicos más. A través de su carrera como economista, ha dado conferencias sobre las perspectivas de la economía mexicana y América Latina en más de veinte países. También es comentarista frecuente en radio y televisión.
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