Salud y Medio Ambiente

¿Acaso el uso de los teléfonos inteligentes está relacionado con el déficit de atención?

La "adicción de este siglo" aumenta cada día entre los jóvenes afectando su atención y salud.

02-06-2016 23:12 Por : Arena Pública
Ciertamente no existe un diagnóstico claro para el uso excesivo de estos dispositivos, pero hay una serie de repercusiones constantemente ignoradas.
Ciertamente no existe un diagnóstico claro para el uso excesivo de estos dispositivos, pero hay una serie de repercusiones constantemente ignoradas.

La sociedad actual está sufriendo de un extraño padecimiento provocado por uno de los inventos más revolucionarios en las últimas décadas: adicción a los smartphones.

A lo largo del día, una persona promedio que carga con un teléfono inteligente se ve en la necesidad de revisar constantemente el estado del mismo en distintos ambientes (en el transporte, durante comidas o simplemente caminando), ya sea para mandar mensajes, revisar las redes sociales o simplemente ver la hora.

Recientes estudios han revelado un impacto en el comportamiento de las personas “dependientes” de un dispositivo móvil, lo que se traduce en hiperactividad y falta de atención.

 

Adolescentes y los smartphones

Investigadores de la Universidad de British Columbia reunieron a 221 millenials para participar en un estudio de dos semanas con el fin de revelar el impacto del uso en la atención de los mismos. 

El experimento se dividió en dos fases. Durante la primera semana se solicitó a la mitad de los voluntarios colocar al máximo volumen las alertas de sus celulares, mientras que a los restantes se les pidió colocarlo en modo “silencio”. A la siguiente semana se invirtieron los papeles.

Al finalizar cada semana, los investigadores realizaron una serie de preguntas a los estudiantes para determinar si existía alguna indicación relacionada a algún trastorno de hiperactividad o déficit de atención.

Los resultados revelaron que aquellos que mantuvieron las alertas a todo volumen mostraban un aumento en hiperactividad y niveles de distracción más elevados que sus compañeros “silenciosos”.

De igual forma notaron un empeoramiento en las respuestas en los estudiantes que habían pasado una semana atentos del celular en el momento que se les privaba de ellos. Es decir, el alejamiento del dispositivo provocaba intranquilidad y aburrimiento notorio, lo que se veía reflejado en la concentración y en las pulsaciones de los sujetos de prueba.

Asimismo las pruebas arrojaron que, en promedio, una persona pasa dos horas diarias al pendiente de su celular.

Sin embargo, ya que el déficit de atención es una enfermedad neurológica que requiere un diagnóstico claro, no hay forma de señalar completamente a los teléfonos inteligentes como una causa potencial.

Adicción del nuevo siglo

Según datos revelados por SatafyWeb, el 22 por ciento de los niños entre seis y nueve años posee un smatphone. La cifra aumenta a un 60 por ciento en los preadolescentes entre 10 y 14 años, mientras que el 84 por ciento de los adolescentes tiene uno en sus manos.

A profundizar en el tema, investigadores de la ONG Common Sense Media realizaron un cuestionario a 1,240 padres y adolescentes entre los 12 y 18 años para visualizar los efectos del celular en su vida diaria. 

Este estudio reveló que más de la mitad de los adolescentes presentaba una adicción al dispositivo móvil, lo que se emparejó con el 60 por ciento de los padres afirmando lo mismo respecto a sus hijos. Sin embargo, el 66 por ciento de los adultos no consideró que su hijo fuese adicto al teléfono inteligente. Paralelamente, el 52 por ciento de los jóvenes opinaba igual que sus padres. 

Sin embargo los padres aceptaron en un 77 por ciento que al menos tres veces por semana sus hijos se veían distraídos por un teléfono inteligente. De la misma forma el 80 por ciento de los adolescentes admitió que revisaba el móvil cada hora como mínimo y el 72 por ciento confirmó una necesidad de contestar mensajes o notificaciones en el momento de haberlos recibido. 

 

¿Salud y decisiones en riesgo?

Ciertamente no existe un diagnóstico claro para el uso excesivo de estos dispositivos, pero hay una serie de repercusiones constantemente ignoradas.

Ante el exceso en la atención a estos elementos de comunicación, el Director Daniel Halpern de la Facultad de Comunicaciones en Chile, comenta que el uso constante afecta al desarrollo cognitivo de las personas, haciéndolos pensar mecánicamente e instantáneamente dada la premura del mundo digital, provocando malas decisiones entre los jóvenes.

A esto se le suma un aumento en casos de problemas visuales entre niños y adolescentes. El coordinador del programa “Ver bien para aprender bien”, Ángel Manzur señala el uso prematuro de dispositivos portátiles como un potenciador de enfermedades en los ojos.

“Cualquier aparato electrónico tiene una pantalla, que se traduce a una fuente de luz, mirarla constantemente durante cuatro o cinco horas puede afectar la vista, por lo que se sugiere un uso de media hora con pausas de 15 minutos.”

Sin embargo el uso de la tecnología es constante en la sociedad actual, es difícil pensar en una vida sin ella. Steve Jobs aseguró que los smartphones “lo cambiarían todo” y parece ser que no se equivocó. 

 

MÁS INFORMACIÓN: Estudio realizado por la Universidad de Virginia 

MÁS INFORMACIÓN: Cambian teléfonos inteligentes por celulares antiguos - BBC