Empresas y Empresarios

Más competencia y menos trabas para el autotransporte de pasajeros

El hecho de que empresas de autotransporte sean dueñas de terminales y no permitan el acceso a más competidores o estos entren en condiciones adversas, es una barrera para que el mercado de autotransporte foráneo de pasajeros sea mas competitivo

14-06-2015 13:44 Por : Miguel Uriarte
En México existen 885 terminales de autobuses de pasajeros en total, de las cuales 300 son centrales y 585 son individuales
En México existen 885 terminales de autobuses de pasajeros en total, de las cuales 300 son centrales y 585 son individuales

“Flecha Amarilla nos ha invadido en todos los horarios que tenemos en la central camionera de San Pedro Tlaquepaque, Jalisco. Se manejan como ellos quieren y hemos perdido al menos 50% de nuestros ingresos”, narra don Saturnino Hernández integrante de la empresa Autocamiones del Pacífico, quien acusa la falta de una cancha pareja para poder competir en condiciones iguales.

Y es que el dueño de dicha terminal es Ómnibus de México que pertenece a Inversionistas en Autotransportes Mexicanos S.A. de C.V. (IAMSA), grupo que ahora constituyen Flecha Amarilla y Toluca Ómnibus de México.

Explica Saturnino que a partir de 2011, cuando Flecha Amarilla introdujo a los autobuses Costa Mar en esta terminal, cada vez que programan la salida de un autobús, por ejemplo con horario de las cinco de la mañana, Costa Mar lo programa 15 minutos antes y con ello rompe el convenio que se tiene desde 1992 de horarios establecidos.

“Desafortunadamente los poderosos utilizan los horarios como quieren, nosotros siempre nos quejamos ante la Secretaria de Comunicaciones y Transportes local y nos mandan por un tubo”, dice.

En México existen 885 terminales de autobuses de pasajeros en total, de las cuales 300 son centrales y 585 son individuales. Las centrales tienen la característica de que las pueden operar un permisionario particular, un gobierno estatal o municipal; mientras que las individuales pertenecen a una empresa y únicamente entran a esa terminal camiones de la misma.

En el papel, cualquier empresa puede participar, pagar sus derechos y sus horarios, sin embargo para don Saturnino queda entredicho las condiciones de una competencia sana debido a que el dueño de la terminal es juez y parte.

El hecho de que empresas de autotransporte sean dueñas de terminales y no permitan el acceso a más competidores o estos entren en condiciones adversas es una barrera para que el mercado de autotransporte foráneo de pasajeros sea mas competitivo, concluye la investigación realizada para la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece), titulada Regulación y Competencia en el Transporte Foráneo de Pasajeros de Nelly Aguilera.

LA BARRERA DEL ARTÍCULO 53

De acuerdo con el artículo 53 de la Ley de Caminos, Puentes y Autotransporte Federal “para la prestación del servicio de autotransporte de pasajeros, los permisionarios deberán contar con terminales de origen y destino conforme a los reglamentos respectivos, para el ascenso y descenso de pasajeros; sin perjuicio de obtener, en su caso, la autorización de uso del suelo por parte de las autoridades estatales y municipales".

"La operación y explotación de terminales de pasajeros se llevará a cabo conforme a los términos establecidos en el Reglamento correspondiente”.

Para Aitor Ortiz, director del departamento de competencia del Centro de Investigación para el Desarrollo A.C. (Cidac) es un artículo que, de entrada, lo que genera es cierta protección a las empresas con poder económico o las que ya están establecidas. Es una manera de restringir el mercado porque no todos van a poder entrar construyendo terminales de autobuses, es un apartado anticompetitivo y lo mejor sería eliminarlo o al menos cambiar la redacción para que no se obligue a tener una.

En ese sentido el líder de la Alianza Mexicana de Organizaciones de Transportistas A.C. (Amotac), Rafael Ortiz, destaca que un 90% de las terminales del país están bajo la administración directa de las empresas de transporte de pasaje.

Ejemplifica: “En el Distrito Federal, la terminal del Norte está en manos de Flecha Amarilla, Estrella Blanca y grupo ADO, quienes les rentan los espacios a las empresas pequeñas que quieran entrar ahí. Misma situación pasa en la Tapo de San Lázaro, que es manejada totalmente por ADO con sus filiales AU, Cristóbal Colón y ellos le rentan a todos los demás. Todo mundo tiene que hacerse a su modo o simplemente no trabaja”.

Acusa que la misma Secretaria de Comunicaciones y Transportes (SCT) apoya a los grandes grupos porque pide una serie de requisitos para sus terminales que es difícil que las cumpla una empresa pequeña, por lo tanto tienen que hacerse de las condiciones para la utilización de espacios de terminales.

¿QUÉ DICE EL USUARIO?

Misael es de Oaxaca y trabaja en la Ciudad de México, cuando llegó hace dos años a la capital tenía la idea de trasladarse cada fin de semana a su casa o por lo menos cada quince días; sin embargo al notar los precios de las tarifas de autobuses no le salieron las cuentas. “Me di cuenta que trabajaría solo para el transporte; es caro, imagínese más de 600 ida y regreso”.

Dice que existe una línea de autobuses que es más barata, pero que “es como viajar en un chimeco hasta allá, además no tiene baños para un viaje de seis o siete horas”. Recuerda que un día se le ocurrió quejarse con el chofer por el aire acondicionado y le respondió “si no va cómodo, a la otra váyase en otra línea de autobuses”.

Ante tal situación don Misael optó por no viajar tan seguido y hoy se encuentra en la terminal conocida como la Tapo de la ciudad de México para entregar un dinero a un amigo que se lo hará llegar a su familia. “Nos turnamos para ir porque si no no sale”.

La historia de don Rufino  no es diferente en la terminal de Tasqueña de la ciudad de México. Se transporta cada mes desde su natal Acapulco a la Ciudad de México y viceversa, porque es pensionado del gobierno federal.

Destaca que siempre lo hace por la misma línea de autobuses de ADO porque no tiene más opciones para Acapulco y se queja de que apenas en diciembre le volvieron a subir el precio del boleto a 470 pesos.

“Las demás marcas que viajan a Acapulco pertenecen a ADO, las empresas creen que uno es tarugo y que no se da cuenta, pero ¿qué hacemos? Tengo que viajar, ni modo”.

LA RESPUESTA DE LA SCT

Para Adrián del Mazo Maza, director general de autotransporte federal, el mercado de autotransporte foráneo de pasajeros en el país está abierto. “Cualquiera puede llegar y ser permisionario, no hay limitantes tampoco para el tema de las terminales, existen empresas ejemplo a nivel mundial y en particular en el pasaje tenemos proveedores que dan muy buen servicio de pasajeros”.

Argumenta que en el país existen un total de 2,734 empresas de autotransporte de pasajeros. De ellas, 1,970 empresas se ubican con el hombre–camión (que tienen entre una y cinco unidades) que representa el 72% del mercado; 470 de las denominadas pequeñas (entre 6 y 30 unidades); 200 compañías de las medianas (de 31 a 100) y 94 empresas de las grandes (con más de 100 unidades).

En total todas ellas representan un parque para pasaje de unos 47,500 vehículos con placa federal, aproximadamente.

Respecto al artículo 53 de la Ley de Caminos, Puentes y Autotransporte, del Mazo comentó que cualquiera puede tener una terminal cumpliendo los requisitos.

“No hay una discriminación respecto al tamaño de la empresa, quien llegue aquí, haga su solicitud, pague sus derechos, cumpla los requisitos del terreno, la ubicación, el derecho de uso de suelo, el proyecto arquitectónico, le damos su terminal, y luego nosotros hacemos una inspección para que se pueda tener operación de la terminal. No hay nada discrecional”.

El funcionario subraya que no ha habido una petición formal para modificar o eliminar el artículo 53, “estamos abiertos aquí en la SCT; a todos los recibimos, los escuchamos, los diferentes grupos de seguimiento y análisis que tenemos todos son invitados y estamos dispuestos a discutir cualquier tema sobre la mesa”.

Sin embargo para Ortiz Romero del Cidac es contraproducente decir “no me lo ha pedido nadie, entonces no lo cambio”. Arguye que la posición debe ser al revés.

“Cámbialo para que la gente que quiera entrar no se encuentre con este problema y se anime a entrar. Decir que nadie se ha quejado de este artículo, eso no es tener en cuenta a los nuevos competidores porque si pones estas barreras nadie nuevo va a venir y también para ellos es una manera de garantizarse inversión y tener interconectado a todo México”.

UNA ALTERNATIVA DE SOLUCIÓN

Una probable solución para evitar trabas a la competencia en el mercado de autotransporte de pasajeros, destaca Aitor Ortiz, sería buscar que en los casos que así lo amerite las terminales sean declaradas como insumos esenciales, es decir, que se considere un bien o servicio que está en manos de uno o pocos operadores (Artículo 60 de Ley de Competencia) y que la necesitan otros operadores para prestar el servicio y satisfacer una demanda.

Por ejemplo, si tú estás pidiendo a un operador que para prestar un servicio de transporte de pasajeros necesita tener acceso a una terminal y esa es propiedad de ADO -y obvio no va dar acceso porque tiene un interés- a lo mejor la otra empresa de transporte puede voltear con la Cofece y decirle “esta terminal es insumo esencial para mí porque la necesito para carga y descarga de pasajeros, no me está dando el paso y te pido a través de la figura de insumo esencial me des el acceso”.

Con esta misma hipótesis coincide el estudio de Nelly Aguilera. En sus conclusiones recomienda “declarar la(s) terminal(es) existente(s) como infraestructura esencial con obligaciones de acceso en condiciones competitivas en aquellas localidades donde el solicitante (o la autoridad) acredite que el (los) propietario(s) de la terminal existente tienen control del acceso y lo niegan al solicitante; la instalación de una nueva terminal resulta económicamente inviable”.

EL PAPEL DE LA COFECE

Por su parte, la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) tendría en su radar abordar en los próximos meses el mercado de autotransporte foráneo de pasajeros. Al parecer del experto del Cidac primero tendría que investigar si las terminales podrían ser un insumo esencial y en caso de lo que fuese se puede ordenar el acceso.

Otra herramienta a la mano de la Cofece en este mercado sería la figura de barreras de competencia con la que puede cambiar la estructura actual del mercado y decir que van a tener que permitir el acceso a las terminales o enfatizar que el artículo 53 es una barrera a la competencia y debería eliminarse.

Finalmente, para Ortiz Romero la figura de las barreras a la competencia puede ser una investigación de oficio por parte de la Cofece, sin embargo debe ser declarada con cuidado porque existe peligro de "espantar" a la inversión.

Tienes que garantizar un retorno de la inversión a la vez que intentas introducir competencia. Cuando es un monopolio público que ha pasado a manos privadas y que todos sabemos cómo funciona es muy diferente a una empresa que haya construido su propio patrimonio.