Entrevistas

La sociedad abandonó la exigencia

La desaparición de 43 normalistas en Guerrero cuestionó la capacidad de respuesta del Estado mexicano.

03-12-2014 10:12 Por : Arena Pública
El líder de la Coparmex enfatiza en que las leyes deben dinamizarse y aplicarse a todos.
El líder de la Coparmex enfatiza en que las leyes deben dinamizarse y aplicarse a todos.

La desaparición de 43 normalistas en Guerrero cuestionó la capacidad de respuesta del Estado mexicano y puso de manifiesto la debilidad del Estado de derecho.

En entrevista para Arena Pública el presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Juan Pablo Castañón, enfatizó, en este contexto, la responsabilidad que tiene que asumir la sociedad para exigir y proponer.

Señaló a los fueron como uno de los puntos que impiden combatir la corrupción endémica que permea la sociedad, porque son una invitación a la impunidad y a la aplicación parcial de la ley.

Además, resaltó que la educación, no contemplada hoy en la discusión de la agenda mediática, no debe soslayarse, pues sin ella el país no crecerá, aún cuando se logre la prevalencia del Estado de derecho.

Más allá de los llamados a la renovación moral ¿con qué acciones se debe enfrentar el patrimonialismo desde el estado, o lo que es lo mismo, la privatización de lo público?

Esa es una extraordinaria pregunta y nos pudiéramos tomar una media hora en su respuesta porque lleva dos vías la de la sociedad y la autoridad.

Creo que tenemos que trabajar en el cumplimiento de la ley pero desde la sociedad y la responsabilidad de los actores políticos.

Iguala es la verdad que nos desnuda, el espejo que nos muestra nuestras omisiones, una sociedad donde hemos sido omisos en donde todo mundo sabe quién fue pero donde nadie dice nada y donde una vez electo nos quedamos callados y no denunciamos.

Hay un tema de desconfianza que no nos ayuda en nada, siete de cada 10 mexicanos no tiene confianza en el otro, seis de cada 10 en sus instituciones.

Creo que debemos despertar nosotros como sociedad y ser más exigentes, hoy estamos empezando un proceso electoral y deberíamos empezar a exigir como sociedad una criba de los distintos precandidatos, una inspección a fondo de sus vidas, de sus comportamientos, de sus valores, de sus patrimonios, incluso de sus costumbres y de sus redes, porque solamente Iguala es un punto y no es una excepción de una realidad en una buena parte de nuestro territorio nacional, en donde algunas de nuestras instituciones han sido permeadas por el crimen o por la omisión.

Hemos abandonado como sociedad la exigencia y la autoridad se ha distorsionado en el ejercicio de un mandato al servicio de los demás. Si no hacemos nada estamos siendo muy omisos de la circunstancias, tenemos que  participar muy activamente como sociedad en la exigencia y en la propuesta.

Los cercanos que viven de los privilegios y de la cultura del cacicazgo es lo que tenemos que romper en México.

Sí, totalmente de acuerdo, para usted ¿cuáles son los tres aspectos que más le preocupan sobre la situación actual que está viviendo el país?

Primero la gobernabilidad dentro de un marco de Estado de Derecho. De ahí se deriva toda la columna vertebral que significa: la impartición de justicia, el sistema policial, el sistema penitencial, el combate a la corrupción y a la impunidad.

El segundo, fundamental, son las condiciones de crecimiento y desarrollo, indiscutiblemente si logramos la gobernabilidad democrática, Estado de Derecho y convivencia pacífica, tendríamos que alcanzar el desarrollo económico con las reformas que hemos tenido en el mediano plazo.

En el corto plazo nos preocupa porque la economía no termina de despegar salvo el motor que significan las exportaciones.

El tercero es una columna vertebral que no podemos soslayar, ni descuidar, ni disminuir en su ritmo porque sería peligrosísimo: la educación. Fuimos muy atrevidos para sacar una reforma educativa, pero pareciera que vamos avanzando muy lentamente.

Sin educación no podremos generar sostenidamente un país que crezca, aunque tuviéramos Estado de derecho y progreso económico, necesitamos el talento de los mexicanos para que el crecimiento y la prosperidad se pueda reflejar en las familias mexicanas.

Esas son mis tres grande preocupaciones.

¿Acaso el Pacto por México se construyó con pies de barro, ya que no se cuestionaron los aspectos fundamentales que integran el arreglo institucional: el imperio de la ley, el Estado de derecho y la rendición de cuentas?

Nosotros hemos señalado que, desde el inicio, el Pacto por México careció del involucramiento con la sociedad, quien hoy tiene la oportunidad de demandar un acuerdo, no solamente político, sino institucional de los tres poderes de la nación y los tres órdenes de gobierno.

Es importantísimo reconocer desde el fondo que nuestras instituciones deben de ser fortalecidas y blindadas, desde las policías municipales que han sido vulneradas en una parte importante de la nación, hasta la columna vertebral del seguimiento de la justicia, para que se dinamice, sea más pública, transparente, efectiva y coordinada.

Donde hemos visto unidad de mandos estatales coordinados con la ciudadanía empieza ha haber algunos resultados positivos, pero de ahí sigue toda la estructura de ministerios públicos y poderes, las procuradurías estatales para la persecución de la justicia y de ahí necesitamos el poder judicial de los estados, el sistema penitenciario, el poder judicial federal, todos tienen que hacer un gran pacto en la demanda de la sociedad.

La sociedad también tenemos que hacer un esfuerzo en materia de valores cívicos, de participación activa, de exigencia, incluso entre nosotros mismos para crecer en la cultura de la demanda, de la confianza de unos con otros, de los valores: el amor por la patria, la honestidad.

Pareciera ser que México está lleno de pactos, discursos y acuerdos ¿cree que hace falta un nuevo pacto, ó hace falta que cumplamos las leyes que ya existen?

Las leyes en México tiene que dinamizarse y adecuarse a los nuevos tiempos, la impartición de justicia tiene que abrirse rápidamente a los juicios orales, aunque sea costoso, tiene que haber una voluntad política de los partidos para la asignación de los presupuestos, una voluntad dinámica del poder judicial para adaptarse rápidamente a la tecnología.

Donde hemos avanzado con los juicios orales también se ha avanzado en la transparencia y la protección a las víctimas.

¿Qué aspectos concretos urge implementar en México para enfrentar la corrupción endémica que existe en el sector público y privado?

Hay una frase que dice tanto peca el que mata a la vaca como el que le agarra la pata, en la cultura de hacer negocios honestamente, sin caer en los negocios fáciles debemos de permear por eso, es decir, es importante una concientización de todos los mexicanos de que tenemos que avanzar en materia de valores cívico y éticos y de verdad cumplirlos, donde haya cero tolerancia para que podamos realmente vencer estos obstáculos.

Pareciera que hay una orden desde quienes están obligados a cumplir la ley para no cumplirla.

En eso estoy completamente de acuerdo y la sociedad lo debe de expresarse, porque no podemos permitir que en el ejerció de nuestra democracia unos cuantos, aunque tengan causas justificadísimas atenten contra de los derechos de terceros o de nuestras instituciones.

Todo aquel que daña los derechos de los terceros tiene que tener consecuencias y no por haber una negociación política que perdone una omisión o una falta contra la ley, eso es un muy mal mensaje que debilita nuestras instituciones y debilita nuestro Estado de derecho, porque entonces parece que diéramos unos pasos hacia la impunidad, ya que, si yo hago un ilícito pero tengo fuero entonces quedó blindado de las consecuencias, mientras que cualquier persona que se pase un alto tiene que pagar las consecuencias, pareciera que estamos contribuyendo a una cultura de infringir la ley y buscar tener un fuero para tener algún privilegio y no lo podemos permitir como Estado mexicano.

De hecho hay un incentivo a la cultura del conflicto, que es el asunto en el que hoy estamos metidos en diferentes aspectos de la vida social del país.

Así es, tenemos que hacer un llamado a todos los liderazgos sociales, políticos y formales que tiene el país para que cumplamos con nuestra responsabilidad, si queremos llevar al país hacia un verdadero desarrollo y progreso, no podemos fomentar, permitir o ser omisos siquiera ante unos cuantos que les gustaría ver un país desestabilizado.

 

MÁS INFORMACIÓN: “Llevemos al límite el marco legal que tenemos”: Ernesto Cordero. Entrevista de Arena Pública a Ernesto Cordero del 02 de diciembre del 2014.