Entrevistas

Las Afores tienen más recursos de los que la economía requiere

Al cierre de 2013, las Afores y sus rendimientos enfrentaron uno de sus peores años ante la volatilidad de los mercados financieros con rendimientos nominales que ni siquiera alcanzaron el cuatro por ciento. A pesar de ello, dice el Presidente Ejecutivo de la AMAFORE, se mantienen como el mejor instrumento para resguardar los ahorros de los trabajadores en el país pero sus rendimientos, acepta Carlos Noriega Curtis, sí se han visto limitados por el lento crecimiento de la economía y la limitada oferta de instrumentos de inversión que cumplan con los requisitos que exiguen estas administradoras por lo que todavía deben buscar activos en el extranjero para dirigir parte de sus recursos.

27-01-2014 09:58 Por : Arena Pública
"El crecimiento de la captación del ahorro en México son las Afores, el instrumento más dinámico con tasas superiores al 20% anual por un período de 17 años".

Carlos Noriega Curtis

“El año pasado, si un trabajador hubiera invertido directamente en la Bolsa Mexicana de Valores habría tenido un rendimiento negativo de más de 2 por ciento; si sólo hubiese invertido en bonos gubernamentales a largo plazo, habría tenido un rendimiento negativo todavía más pronunciado”.

En 17 años, además, el monto  de los fondos concentrados en las Afores registra tasas promedio de crecimiento superiores al 20 por ciento, es decir, casi 13 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB). De esta forma, entre otras alternativas con las que cuentan en sus portafolios, las inversiones de los recursos de las SIEFORES en compañías de sectores estratégicos como el de la infraestructura, han permitido canalizar fondos al crecimiento de la economía.  Empero, Noriega Curtis estima que al llegar a un nivel de 20 por ciento respecto del PIB, el dinero para el retiro de los trabajadores concentrado en las Afores contribuirá al crecimiento del uno por ciento del PIB. El Presidente Ejecutivo de la AMAFORE ilustra con estos números el impacto positivo de un instrumento y de un sistema que, si bien se ha convertido en el eje financiero de la seguridad social en el país, su impacto macroeconómico en las políticas públicas debe considerarse un acierto.

Falta corregir, sin embargo, el bajo nivel de aportaciones voluntarias, y para ello adelanta la puesta en marcha de un programa de estímulos a partir de recursos públicos. Para Noriega Curtis, el gran reto de las Afores – instituciones cada día más sofisticadas –,  pero también del gobierno federal, es incorporar trabajadores del sector informal al Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR). Muchos de ellos, quienes perdieron su empleo,  ya tienen cuentas que deben reactivarse.

¿Cuáles son los principales retos de las Afores?

Los retos son, más para el SAR, que para las mismas Afores. En un país como el nuestro, donde el empleo informal es tan amplio, el primer desafío es incorporar al sector informal a un esquema de ahorro para el retiro. El segundo es ahorrar más, porque ha incrementado la expectativa de vida, de manera que el período que viven las personas, se ha ido prolongado. El tercero, es el hecho de que los trabajadores entran y salen del sector formal de la economía, y el número de años cotizando  puede ser breve. Trabajamos con todos estos factores, y concretamente,  lo que hace el sector es fortalecer esquemas voluntarios. Que los trabajadores puedan, conscientes de estas necesidades a futuro, hacer una aportación adicional. Entonces la comunicación, información y orientación, se vuelve vital para el sector en su conjunto.

El 2013 fue un año difícil para las Afores, con un rendimiento no mayor a 3.8 por ciento que, en términos reales, nos deja sin rentabilidad, ¿a qué se debió esta situación?

La pregunta es fundamental, porque los trabajadores vienen revisando día a día su patrimonio. Para la familia promedio en México, después de su casa, el segundo patrimonio más importante es su cuenta individual. Por eso es importante que estén pendientes de quién y cómo le administran su cuenta, de ahí que el aspecto del rendimiento resulte importante. Agrego que el ahorro para el retiro es algo a largo plazo, como una casa, un activo que puede durar 40 años, entonces, el ahorro se debe llevar a cabo durante 20 años. De manera tal, las Afores invierten con un horizonte de tiempo similar; tienen una sociedad de inversión para los más jóvenes, y otras tres, para los más cercanos al retiro, y cada uno de estos fondos invierte con el horizonte más o menos para la edad.

Con diferentes  niveles de riesgo…

Exacto. Los más jóvenes tienen un nivel de riesgo mayor, pues en cuanto a mayor riesgo, más rendimiento, pero mayor volatilidad. Y los que se acercan al retiro buscan menos volatilidad, por eso, estos portafolios están orientados a dar instrumentos con más seguridad. El promedio de inversión para todas las Afores, rebasa los 10, 15 años, y se elaboran portafolios con dicho horizonte, reconociendo que hay períodos de inestabilidad. En los 17 años de funcionamiento del sistema, han existido tres períodos de fuerte riesgo y en todos, el valor y rendimiento del activo recuperó su tendencia. El año pasado, si hubieses invertido en la bolsa de valores, habrías tenido un rendimiento negativo de más de 2 por ciento; si hubieses invertido en bonos gubernamentales a largo plazo, habrías tenido un rendimiento negativo todavía más pronunciado. Entonces, al decir que las Afores tuvieron un rendimiento de 3.8 por ciento, diría que fue un rendimiento extraordinario. A nivel internacional, si comparamos lo ocurrido con los fondos de pensiones en América Latina, las caídas de valor medidas en el corto plazo, fueron más fuertes que en México, gracias a que se ha tenido esta perspectiva de largo plazo y diversificación. El periodo mayo-agosto de 2013, fue el más duro, con minusvalías importantes, pero, el último cuatrimestre, tuvo un rendimiento superior al histórico. Así, el promedio desde iniciado el periodo, ha sido un rendimiento anual de seis puntos por arriba de la inflación, más de 12 puntos nominales.

¿Desde la perspectiva de las Afores, cuál es su visión de dos instrumentos financieros como Certificados de Capital para el Desarrollo (CKDs), que lograron dar salida a proyectos privados carentes de fondos, y FIBRAS, el gran parteaguas en materia de activos inmobiliarios?

Las Afores siempre buscan las mejores opciones de inversión, y cuando las empresas inician operaciones o proyectos de infraestructura, tienen una curva de rendimiento, donde los primeros años, hay un crecimiento muy rápido en el valor, pero conforme se van consolidando, llegan a un nivel de maduración y los rendimientos disminuyen. Las Afores aprovecharon ese primer período de crecimiento de las empresas y los proyectos, para revalorizar sus portafolios. Es así como se diseñaron los CKDs, que es el acompañar a las empresas  desde sus primeras etapas de desarrollo. Los CKDs buscan facilitar a las Afores entrar en esa etapa, diversificando los peligros, para tener un balance de más beneficio en comparación al riesgo. A tres o cuatro años de distancia de las primeras emisiones, el resultado es positivo, porque además, hemos abierto una puerta muy importante como país emergente, con la necesidad de infraestructura. Las Afores no sólo le dan el beneficio al trabajador, cuidando su patrimonio, sino fomentando el desarrollo de la economía, la generación de empleos de calidad; de manera que, con las reformas estructurales, se prevé una gran demanda de inversión en sectores nuevos. En estos momentos, 20 por ciento del portafolio de las Afores es deuda de las empresas, si a esto añadimos el capital emitido vía bolsa de valores, estamos hablando de 30, 35 por ciento de cartera de las Afores, dirigida al financiamiento de proyectos productivos de la economía. Es un área que seguirá creciendo, dándole a las Afores no sólo un papel relevante dentro de la seguridad social, sino dentro del crecimiento y desarrollo del país.

¿Hablamos de la principal fuente de ahorro interno, o el principal fondo de ahorro en el país?

No, todavía los bancos son más grandes en el sector financiero. Las Afores son la número dos, y en 17 años se han posicionado, pero en términos de dinamismo, sí son la número uno. Es decir, el crecimiento de la captación del ahorro en México son las Afores, el instrumento más dinámico con tasas de crecimiento superiores al 20 por ciento anual por un período de 17 años.

¿Hay suficientes instrumentos en el mercado de valores para este crecimiento de fondos?

En México, el Gobierno ha equilibrado sus finanzas públicas. Tenemos un déficit moderado, de manera que los requerimientos de financiamiento al sector público, han ido, paulatinamente, reduciéndose, como proporción de la economía en su conjunto, mientras que el sector privado ha ido tomando un rol más activo en la colocación de papel. Pero la generación de ahorro por parte de las Afores, es más rápida que la demanda del mismo, entonces, en los últimos años, ha habido momentos en los mercados donde las Afores tienen más recursos de los requeridos por la economía. A mediano plazo, regresaremos con un crecimiento de la economía más dinámico, a requerir más recursos, y las Afores estarán ahí, listas. Podemos ver la pregunta desde el monto total, o el tipo de instrumentos, y en ambos casos el monto total de requerimientos de la economía, aumentará. Como país estamos invirtiendo cerca de 19 por ciento del PIB, y debemos llegar a 25 por ciento; las Afores representan un ahorro, como proporción del PIB, de 13 por ciento, pero es posible que en cinco o seis años se duplique y estemos hablando de un 40 por ciento de la economía con las Afores, de manera que tendrá capacidad para financiar las necesidades nacionales. En términos de instrumentos, el mercado es dinámico, tú mencionaste las FIBRAS y los CKDs, pero el régimen de inversión sigue flexibilizándose; la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar) ha autorizado nuevos instrumentos como swaps,  índices, tracks, colocaciones privadas, y falta regularlos, pero están autorizados.

Como experto en políticas públicas, ¿considera que el lento crecimiento de la economía, previsto a razón de 3 o 4 por ciento en 2014, frena la posibilidad de que las Afores tengan menores rendimientos?

Hay estudios recientes en México y otros países, con regímenes de pensiones similares al nuestro, donde se ha demostrado que el ahorro en sistemas como el que tenemos aquí, constituye un factor de estímulo a la economía. Como bien indicas, el menor crecimiento afecta el rendimiento de las Afores, aunque claro, en una economía estática y estancada, no genera rentabilidad, restando productividad a las inversiones. Pero, visto al revés, en la medida que el ahorro crece y genera oportunidades, se eleva la rentabilidad. Estamos entrando a un nuevo círculo virtuoso, donde el tamaño del ahorro en las Afores, tiene un impacto significativo sobre la economía. En tiempos de crisis macroeconómicas, el dinero salía rápido del país, generando devaluaciones. Pero, desde que tenemos el sistema de ahorro para el retiro, no se han dado esos episodios. Porque el ahorro está en manos firmes, en instrumentos de largo plazo, no expuestos a vaivenes por consideraciones coyunturales. Podemos afirmar, con datos duros, que las Afores están ayudando al desarrollo. Creemos que pueden terminar teniendo un impacto de más de un punto porcentual de crecimiento, una vez que estemos rebasando 15 o 20 por ciento del PIB como ahorro pensional.

¿Cada 20 por ciento del PIB?

Diría que cuando tengamos un nivel de 20 por ciento del PIB, nuestra economía podrá crecer uno por ciento más cada año, de lo que crecería en ausencia de las Afores. Es un impacto muy relevante, porque además de ser eje el financiero de la seguridad social, las Afores tienen un impacto macroeconómico para las políticas públicas.

En la parte privada, tenemos un sector que ha venido modificándose ante las comisiones, ¿qué se prevé en el sector desde la perspectiva de la Amafore, administradoras más fuertes, más competencia, mayores servicio?

Sí. En medida que el mercado crece, ha obligado a las Afores a transformarse internamente. Mientras que con anterioridad el número de cuentas era reducido, y los instrumentos en donde podía invertir eran relativamente pequeños, los equipos o personal de las Afores eran limitados, pero ahora son organizaciones complejas, empresas significativas. Eso las ha llevado a generar mecanismos de control interno; por ejemplo, todas las Afores tienen un comité exclusivamente dedicado a ver cómo invertir, y un comité de riesgos para cuidar esas inversiones. Estas estructuras dan certidumbre de que la inversión se va a llevar bien.

¿Cómo ha avanzado la solidez del gobierno corporativo de las Afores?

Te diría que internamente, se han transformado, de ser empresas relativamente sencillas a tener las estructuras más sofisticadas a nivel internacional. Tienen un gobierno corporativo sólido, donde se perfilan los diferentes riesgos a los que está expuesta la afore: operativos, financieros, tecnológicos, legales, y creas una estructura para atender todo esto. Operan como los grandes fondos de inversión internacionales, capaces de manejar miles de millones de dólares. Han invertido en tecnología, capacitación a su personal, difusión, comunicación. Todo ello para dar dos servicios claves, uno es el rendimiento de las inversiones; y otro, la atención a sus clientes. Creo que esto ha venido fortaleciéndose en un clima de competencia, pues el sector es muy competitivo, todos los días están luchando unas contra otras para atraer cuentas. Y la mejor manera es con un buen rendimiento y un buen servicio, tienen el incentivo comercial de la calidad  para acercarse al trabajador. Esta es la lógica de nuestro sistema de ahorro para el retiro: empresas privadas cuyo interés coincide con el interés del cliente.

En este momento hay una campaña para estimular el ahorro interno, voluntario, de la Consar. Por su parte, ¿la AMAFORE se sumará a este esfuerzo, habrá incentivos, estrategias de marketing que alimenten estas cuentas?

Cuando dices, la Consar, yo diría que es el sector. De hecho, va más allá, y es México, y no lo digo como una expresión demagógica. El gobierno federal ha iniciado un programa para incentivar el ahorro del trabajador con recursos gubernamentales. A eso me refiero con que es México, porque el Gobierno puede dar recursos que extrajo vía impuestos. La idea inicial es un proyecto piloto, donde por cada peso del trabajador, el gobierno pone 20 centavos. Aún es un proyecto limitado; en este año serán 60 pesos del gobierno por 300 del trabajador.

¿Ya están pagándolos?

No, todavía. Faltan algunos detalles, pero la expectativa es iniciar este año. No sólo eso, sino que también se está trabajando para abrir una red más amplia de canales del ahorro. Quisiéramos llegar a que, en cualquier tienda de conveniencia, departamental o supermercado, tú puedas, dando tu CURP, depositar 20 centavos o 50 pesos. Esto tiene, además, otro atractivo, el ahorro deseablemente es para el retiro, y por lo tanto para ser retirado cuando alcances la edad y antigüedad en el sistema, pero también existe una modalidad a través de la cual puedes retirar tu ahorro después de seis meses, e incluso, de dos, convirtiendo a las Afores en un recipiente natural del ahorro, sobre todo para aquella población que no tiene acceso a los instrumentos sofisticados. Las Afores les darán beneficios de dichos instrumentos, con una red de canales para atraer esos recursos y luego entregárselos. Cerraremos el año con un fuerte impulso al ahorro voluntario, importantísimo para cerrar la brecha entre las expectativas e ilusiones de cada trabajador respecto a su propio retiro, y el ofrecido por el sistema.

Cuéntenos más sobre este programa, sus reglas, la propuesta, cómo se presenta, si formó parte del presupuesto aprobado para 2014.

En la parte del Presupuesto quedó establecida una bolsa de recursos, ya como un programa reconocido. Falta la reglamentación por parte de las Afores, y viene en dos partes. Uno es, cómo acreditas tu ahorro voluntario, para efecto de este programa, cómo las Afores desarrollan sistemas para que, automáticamente, cuando reciban los recursos del trabajador, lo registren y volteen hacia el gobierno para decir: “A ese trabajador le corresponde tanto dinero. Yo te mando una ficha para que tú me envíes ese dinero y te lo deposite”.

¿Una gran cámara de compensaciones?

Más que eso, de requerimientos. Es decir, yo como Afore, recibo el recurso del trabajador, que pudo haberlo depositado en cualquier parte del país, en ese momento yo volteo al gobierno para decirle: “Juan acaba de depositar un peso, mándame 20 centavos”. La Tesorería de la Federación tiene que estar interconectada para que yo reciba al mismo tiempo los 20 centavos, depositarlos y luego tener todos los sistemas para que en el estado de cuenta del trabajador aparezca su ahorro voluntario, el ahorro que el gobierno federal puso a su nombre y desarrollar la tecnología para que estas tiendas estén directamente vinculadas. El trabajador solo tiene que dar su nombre y su CURP, el sistema identifica en qué afore está afiliado para que el dinero fluya directamente a su cuenta. Luego hay que hacer la regulación para que todo sea homogéneo, que todos tengan el mismo beneficio, y luego los esquemas de supervisión para asegurar que el dinero esté seguro. Oportunidades como esta entrevista son nuestra posibilidad de, primero, alertar a la gente de hacer conciencia de que llegará a la vejez y necesita planear cómo financiar su vida en el futuro; segundo, que conozca los medios e instrumentos para hacerlo.

¿Estos recursos se darán a través de la Consar, de Sedesol, de Hacienda?

A través de Hacienda. La comisión tiene dos propósitos en su mandato legal: uno es regular y supervisar al sistema, lo que hace cotidianamente; el otro es promover el sistema de ahorro para el retiro, igual que las Afores. Junto con Consar, se diseñó este programa ejecutivo que Hacienda presentó en el Congreso, quien asignó recursos al proyectos y estos provienen de la Tesorería de la Federación. No quiero minimizar la función de la Comisión, que ha sido proactiva en reconocer esta necesidad, compartir la preocupación de las Afores y ha sido una voz muy importante frente a la Secretaría de Hacienda para articular y diseñar este programa.

¿Cómo ven a Procesar en este momento?

Procesar fue una innovación del modelo mexicano frente a los modelos sudamericanos, muy valioso, porque México era la economía más grande en términos de población y afiliados al sistema, por lo mismo requería un mecanismo que facilitar la vida del patrón y del trabajador. El patrón tiene una lista de trabajadores y entrega al sistema financiero cierta cantidad de dinero. Primero, el dinero tiene que ser primero registrado, para saber qué peso corresponde a cada quién, después mandarlo a cada una de las Afores, porque el patrón no conoce la afiliación de cada trabajador ni el trabajador sabe en qué banco el patrón paga su cuenta. Es una red que vincula a todos los bancos, patrones, trabajadores y las Afores para que el dinero llegue al empleado. Una plataforma tecnológica que debe comunicar a bancos, patrones, trabajadores, Afores, Banco de México, Tesorería de la Federación; eso es lo que hace Procesar. En todo ese proceso, se genera información muy valiosa y constituye la base de datos nacional del SAR, estratégica para el país, por lo cual, la autoridad regula la manera en que se resguarda y clasifica. El gobierno federal debe tener acceso a la información por la vulnerabilidad a que está sujeta. Procesar es una empresa concesionada por el gobierno federal y es propiedad de las Afores porque éstas son las primeras interesadas en que esa información sea resguardada y su migración, con el dinero, sea ágil y rápida.

¿Participaría Procesar en este programa?

Desde luego. Es uno de los puntos más importantes porque ahora no solo estará conectada con los bancos, ahora se tendrá que abrir a las tiendas.

¿Qué espera la Amafore, nuevas autorizaciones, nuevos participantes?

El sector de las Afores ha vivido dos ciclos de crecimiento en el número de participantes, su consolidación y disminución, lo cual nos dice que, a futuro, se puede volver a ello. En México, la última nueva afore se abrió alrededor de 2008, 2009, llegaron a ser 21 y ahora son 12. Desde 2009 no hay ninguna nueva, van cuatro años en que se han disminuido en un proceso de consolidación del sector. Pero en Chile, Perú y Colombia, con esquemas similares, vemos que de pronto aparece una nueva afore. Aquí no sabemos si algún grupo de inversionistas decidiera poner una. No es fácil entrar, la regulación es cuidadosa… Los requerimientos para operar una afore son tan elevados que es difícil para una empresa nueva iniciar con todos los costos que implica una afore cumpliendo las normas. El sector de las Afores es tan delicado que no podemos estar “jugando” con aperturas y cierres. La naturaleza misma del mercado hace difícil que haya muchas entradas  o consolidación, pero eso no excluye que el número de Afores es suficientemente grande para mantener una competencia muy intensa y continua. Tenemos el triple de Afores que hay en Sudamérica, con un mercado relativamente grande y eso garantiza la competencia.

 

MÁS INFORMACIÓN: Aportará Gobierno uno de cada cinco pesos al ahorro voluntario en Afores, nota de Arena Pública de enero 27 de 2014.

MÁS INFORMACIÓN: Afores por mandato, para elevar rentabilidad y competencia, nota de Arena Pública de enero 27 de 2014.