Gobiernos y Finanzas Públicas

A competir por la deuda pública

Sólo el gobierno federal, mediante la SHCP, realiza subastas sindicadas de sus emisiones de valores gubernamentales. Ni siquiera Pemex, que dirige Emilio Lozoya Austin, ha acudido a las subastas en tiempo real de su deuda. Hasta ahora son las corredurías las que convocan a inversionistas institucionales para ofrecer estos bonos, con lo que cambia la fuerza de la oferta y la demanda.

05-12-2013 10:06 Por : Arena Pública
Las subastas sindicadas de deuda gubernamental buscarán cambiar las reglas del juego directamente en los mercados.
Las subastas sindicadas de deuda gubernamental buscarán cambiar las reglas del juego directamente en los mercados.

Por ello la banca de desarrollo iniciará subastas sindicadas para reducir el diferencial de la curva de rendimiento que ofrecen a sus inversionistas respecto a la deuda soberana del gobierno federal.

Con subastas abiertas y sindicadas en tiempo real, serán los inversionistas de tesorerías bancarias o de grandes corporativos, incluyendo aquellos que manejan fondos de pensiones privados, los que deberán mostrar interés e incrementar sus posturas para adquirir certificados que, en sentido estricto, ofrecen el mismo nivel de seguridad (riesgo) que el gobierno federal con tasas similares de rendimientos.

En la SHCP ven con gran interés esta posibilidad que ya fue analizada y probada en bancos como Nafin. El proyecto, además, es generar un instrumento referencial de la banca de segundo piso para reducir el costo del fondeo y trasladarlo a las pequeñas y medianas empresas, a los municipios, a las desarrolladoras de vivienda. En otras palabras, que no sólo ganen los bancos.

En el paquete de reformas financieras que finalmente fue aprobado, no se incluyeron mecanismos de presión o esquemas parecidos a encajes legales para que la banca privada -si quiere tener acceso al negocio de la deuda pública- demuestre que sí está otorgando crédito al sector productivo. Sin embargo, las subastas sindicadas buscarán cambiar las reglas del juego directamente en los mercados.

 

OPINIÓN: ¿Para qué más deuda?, columna El Observador de octubre 16 de 2013.