Salud y Medio Ambiente

Crisis de españolas bloquea proyecto en Cabo Pulmo

20-11-2013 12:44

Hasta ahora el presidente Enrique Peña Nieto ha cumplido su promesa de no escuchar las propuestas de empresarios españoles, como del banco Sabadell y la constructora OHL, para retomar el mega proyecto turístico conocido como “Nuevo Cancún”, en Baja California Sur.

Ambientalistas defienden el equilibrio ecológico en la zona al arrecife declarado como patrimonio de la humanidad por la UNESCO. Agrandar
Ambientalistas defienden el equilibrio ecológico en la zona al arrecife declarado como patrimonio de la humanidad por la UNESCO.

Allí en Cabo Pulmo, Sabadell -que preside José Oliu Creus- controla terrenos que llegaron a valuarse en 20 millones de dólares y que fueron adquiridos por el grupo español Hansa Urbana a pequeños ejidatarios en la zona sin revisar las restricciones ambientales locales.

En Cabo Pulmo la organización ambientalista Costa Salvaje mantiene un blindaje social de la zona en donde se ubica el único arrecife de coral vivo en la zona.

La Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), que encabeza Juan José Guerra Abud, no se ha pronunciado sobre este expediente que los españoles mantienen en la congeladora mientras resuelven sus problemas inmediatos de liquidez y subsistencia. No obstante en su informe anual Sabadell reporta a sus inversionistas la posibilidad de desarrollar este proyecto turístico en México a través de la propiedad en las empresas de Hansa.

Los ambientalistas que defienden el equilibrio ecológico en la zona -y por supuesto, al arrecife declarado como patrimonio de la humanidad por la UNESCO- se mantienen alertas de cualquier nueva embestida inmobiliaria.

Los directivos de Costa Salvaje -una organización sin fines de lucro- han recordado que el expediente con la propuesta para que el Estado mexicano expropie o declare zona protegida los terrenos de la costa que rodea el arrecife, ya se encuentra en la Semarnat.

Sin embargo el obstáculo al que se han enfrentado es la justificación ambiental para que la zona que rodea al mar en el que yace el arrecife, también se considere como una región reservada y protegida.

Hace unos días los representantes de la UNESCO viajaron hasta esa región de Baja California Sur para colocar una placa oficial en la que se informa sobre la condición de Cabo Pulmo como Parque Nacional Acuático. La intención de los pobladores de Cabo Pulmo es atraer turismo ecológico que visite el arrecife coralino y que deje derrama económica en la zona.

Sin embargo el proyecto no ha avanzado porque junto con Costa Salvaje se analiza el número de visitantes por día que puede recibir la zona; el transporte, el hospedaje que operaría de manera sustentable y hasta el reciclaje de basura.

Nada que ver, dicen los ambientalistas, con el proyecto de Hansa Baja Investments que contemplaba 27,000 cuartos de hotel y 8,000 viviendas además de una marina con 400 embarcaciones y hasta una planta desalinizadora, cuya operación prácticamente hubiera terminado con el arrecife.

Por eso, con fondos de organizaciones no gubernamentales y aportaciones de entidades sin fines de lucro, Costa Salvaje no quita el dedo del renglón de comprar a Sabadell la propiedad de los terrenos de la discordia, aunque no serán los 20 millones de dólares en los que se valuó la propiedad durante la transferencia de la propiedad de Hansa. Con una contingencia ambiental, la venta no superaría uno o dos millones de dólares, según los cálculos en la zona.

Estos cálculos se presentan mientras las empresas españolas ocupan su atención con la crisis que tienen en casa, pero es un hecho que regresarán por lo que consideran suyo en Baja California Sur.

 

A FONDO: Conozca más sobre el trabajo que hace Costa Salvaje en Cabo Pulmo.

MÁS INFORMACIÓN: Sabadell, con escritura en mano para reclamar terrenos, nota de Arena Pública de julio 10 de 2013.

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