Gobiernos y Finanzas Públicas

¿Por qué se van las maquiladoras?

Otis, la compañía estadunidense fabricante de elevadores, dejó el país en septiembre pasado. En Nogales, durante la primera quincena de noviembre, sus activos y el equipo que operaba en sus plantas se pusieron en subasta. El monto no superó los dos millones de dólares.

04-11-2013 00:00 Por : Arena Pública
El problema en México para las maquiladoras no sólo se trata de impuestos.
El problema en México para las maquiladoras no sólo se trata de impuestos.

Se trata de una maquiladora de componentes para la industria de los elevadores que durante los últimos 20 años había operado en el territorio nacional y que hoy se convirtió en el ejemplo de la pérdida de competitividad que sufre México supuestamente generada por las nuevas condiciones fiscales para este sector.

Sin embargo, la historia no tiene que ver con una decisión coyuntural o que se presentara a raíz de las modificaciones propuestas para este sector por el gobierno de Enrique Peña Nieto. Los directivos de Otis tomaron la decisión de regresar a Estados Unidos desde hace dos años, cuando anunciaron que sus nuevas inversiones se ubicarán en su país.

En ese momento, las razones nada tenían que ver con los impuestos o con el proyecto del gobierno mexicano de ejercer un mayor control y vigilancia sobre este sector. Otis -que en México daba trabajo a mil 300 colaboradores- ahora operará en Florence, Carolina del Sur.

La empresa estadunidense aseguró en 2011 que no sólo los costos de transporte estaban afectando sus márgenes, sino que los obstáculos para encontrar ingenieros y personal altamente capacitado estaban representando un freno para su crecimiento. En otras palabras, Otis necesitaba, desde entonces, que sus empleos de cuello blanco estuvieran ubicados estratégicamente junto a sus plantas ensambladoras.

En Florence nacerá su segunda generación de elevadores.

Ahora, la salida de Otis se ha convertido en la advertencia de un éxodo de empresas extranjeras anunciado desde hace varios meses para frenar los cambios al régimen del sector maquilador. No es así. El problema es estructural. En la década de los sesenta funcionó ofrecer obreros con bajos sueldos con muchas ganas de trabajar pero sin conocimientos técnicos. Ahora el escenario ha cambiado.

Será, por lo tanto, en California del Sur en donde se ofrezcan empleos mejor pagados para personal altamente calificado, mientras la visión en México se limita a un problema de concesiones fiscales.

El pasado 29 de octubre, en el Senado de la República, legisladores como Héctor Larios Córdova aseguraron que Otis dejaba el país por las mejores condiciones que le otorgaban en Estados Unidos.

Es cierto, pero no sólo se trata de impuestos: ofrecen personal con mayor preparación y, además, frente el desempleo que se vive también en ese país, los salarios para estadunidenses contratados para ensamblar piezas ya compiten sin problema con la mano de obra barata de los mexicanos en la frontera norte. El destino, simplemente, nos alcanzó.

Ahora, los gobiernos federal y estatales deberán replantear las ventajas estratégicas que ofrece el país para este tipo de negocios.

 

MÁS INFORMACIÓN: A la congeladora inversiones en Mexicali por política fiscal, nota de Arena Pública de octubre 21 de 2013.

MÁS INFORMACIÓN: Maquiladoras se reestrcturarán para evitar impuestos por reforma hacendaria: Baker & McKenzie, nota de Arena Pública de octubre 10 de 2013.