Negocios

Donativos, cuestión de reputación social con cargo al fisco

Frente a una tragedia humanitaria y debacle ambiental como la que sufrió el territorio nacional, el análisis de las estrategias fiscales de las grandes compañías que decidieron apoyar al gobierno federal en las labores de rescate y apoyo a las víctimas, podría parecer superficial y mezquino.

09-10-2013 10:48 Por : Arena Pública
Operar una fundación con fines de responsabilidad social puede convertirse en una herramienta útil para fines tributarios.
Operar una fundación con fines de responsabilidad social puede convertirse en una herramienta útil para fines tributarios.

Sin embargo, la tensión fiscal impone la necesidad de poner en blanco y negro cada renglón de las actividades tributarias de grandes corporativos como Walmart, que dirige Scot Rank en México, y que se ubica como uno de los principales empleadores en la economía nacional.

Walmart envió más de 500 toneladas de ayuda para apoyar a los damnificados de los huracanes Manuel e Ingrid. Lo hizo pagando transportes y logística, uno de los rubros y costos más altos ante la dificultad para acceder a las zonas afectadas.

Fue a través de la Fundación Walmart que se dirigió esta ayuda y es a través de esta entidad que la multinacional logrará la deducibilidad respecto al pago de impuesto del ciento por ciento de las inversiones y capital involucrados en estas labores de ayuda.

La ganancia para estas empresas es la reputación que logran y los espacios en medios de comunicación. El beneficio fiscal quedará registrado hacia finales de 2013, un año particularmente sensible a la caída en la economía y al deterioro en el consumo.

Fue en 2008 cuando la Ley del Impuesto Sobre la Renta impuso un tope de 7% a la deducción fiscal sobre la utilidad del año inmediato anterior que pueden tener las empresas por concepto de donaciones.

El tope, sin embargo, no aplica para fundaciones como Fundación Walmart de México, Fomento Social Banamex o Fundación Soriana A. C., siempre y cuando comprueben dos requisitos: que los recursos erogados provienen de la empresa y no son aportaciones de sus empleados o de la sociedad civil -esta última tratándose del esquema “uno por uno”: un peso dona la sociedad, otro la empresa- y que el receptor sea un donatario autorizado, en este caso, la Cruz Roja Mexicana.

Así, a las empresas que no tienen el carácter de fundación sí les aplica el tope del 7% mencionado, y aquellas que son de reciente creación no pueden deducir impuestos por donaciones ya que no tienen un referente de utilidad con el año anterior. Operar, por lo tanto, una fundación con fines de responsabilidad social puede convertirse en una herramienta útil para fines tributarios, pero sobre todo para fortalecer la reputación de la empresa.

 

MÁS INFORMACIÓN: Deducción total de donaciones en grandes corporativos a través de sus fundaciones, nota de Arena Pública de octubre 1 de 2013.