La incertidumbre y el estancamiento que viene

17-08-2016 09:29

¿Qué pasará con las políticas económicas en Estados Unidos a partir de enero próximo si Donald Trump o, incluso, Hillary Clinton llega a la Casa Blanca?

La pregunta no ha encontrado respuestas fáciles en Estados Unidos. Al contrario, cada día de campaña electoral que transcurre rumbo a las elecciones presidenciales del 8 de noviembre, las dudas han ganado terreno.

Y es que la incertidumbre, un enemigo formidable de la inversión y del crecimiento económico, está haciendo añicos –como pocas veces- la capacidad de predicción de los economistas sobre lo que ocurrirá con las políticas comerciales, fiscales o laborales en nuestro principal socio comercial.

El jueves pasado The Wall Street Journal (WSJ) publicó: “En el tema de comercio, tanto Hillary Clinton como Donald Trump se han opuesto al Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP, por sus siglas en inglés), un tratado entre 12 países que negoció el actual gobierno, y ambos candidatos han expresado dudas sobre el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, o Nafta.

Clinton ha propuesto un aumento de los impuestos a los ricos y las empresas. Trump ha propuesto grandes recortes tributarios sin propuestas para reducir el gasto, una medida que muchos economistas consideran que haría disparar el déficit.

Trump ha propuesto políticas drásticas para limitar la inmigración, abandonar pactos comerciales y etiquetar a China como manipulador cambiario, medidas que por designio tendrían consecuencias de amplio alcance.

Este año, es inusualmente complicado deducir cómo las propuestas se traducirían en políticas reales”.

En pocas palabras, estamos frente a una campaña electoral con mucha palabrería confusa que busca decirle al electorado en materia económica solo lo que quiere escuchar, aunque sus propuestas sean disparates o medidas políticamente irrealizables.

Una encuesta entre economistas del WSJ da cuenta de que el 80% dicen que el ciclo económico actual presenta “un desorden inusual” y el 57% afirma que la economía ha sufrido por ello.

La incertidumbre provocada por candidatos presidenciales con propuestas confusas o poco razonables para los mercados en Estados Unidos, ya está afectando la inversión y el gasto de los consumidores, con efectos sobre los pronósticos de crecimiento económico para este año, que pasaron de 2.5% a inicios de 2016, a 1.8% a principios de agosto.

Evidentemente que el ‘efecto de incomprensión’ que estamos observando acerca de lo que vendrá durante y después de las elecciones presidenciales en Estados Unidos, tiene consecuencias sobre el desempeño económico mexicano.

Una de las explicaciones del menor crecimiento económico esperado para México en este año (los pronósticos actuales tienden a revisar el crecimiento del PIB hacia el 2%), tiene que ver con la grave incertidumbre derivada de las elecciones en Estados Unidos, incluyendo la posibilidad de que Clinton gane la elección. “El daño ya está hecho” me dijo Jaime Serra, el ex secretario de Comercio, en alusión a los efectos de la campaña presidencial en Estados Unidos. Y razón no le falta.

Esto no excluye, de ninguna manera, los errores cometidos por el gobierno mexicano particularmente en su política de deuda pública, entre otros, y que han abonado a la desconfianza que ha lastrado el crecimiento de la economía. Un asunto, por cierto, ya señalado y analizado públicamente por la banca de inversión extranjera.

Pero no se puede excluir a las elecciones estadounidenses como factor adicional de incertidumbre que generará no solo mayor volatilidad sobre las expectativas económicas mexicanas en este año -e incluso en 2017- sino muy probablemente un periodo de estancamiento económico en México, como ya lo muestran algunas cifras preliminares que se han dado a conocer recientemente.

Inegi y la confianza

Julio Santaella y la Junta de Gobierno del INEGI enfrentan una desconfianza pública que solo se puede contrarrestar con credibilidad en sus decisiones y resultados, más que intensificar alguna campaña publicitaria en los medios de comunicación. La polémica encuesta que realizaron, aún espera respuestas creíbles.