Walmart: 2016 no será 2015

28-07-2016 09:00

En una economía dominada por un puño de empresas, Walmart es uno de los pocos gigantes que enfrenta una real competencia en el sector minorista y sus resultados sorprenden.

Allí en ese mercado de las ventas minoristas están principalemente Soriana –que en los últimos años adquirió a sus competidores Gigante y Comercial Mexicana- Chedraui, La Comer, y Oxxo, la división minorista del Grupo Femsa que -aunque no se clasifica como supermercado- la multiplicación de sus miles de tiendas de conveniencia en todo el territorio nacional se han convertido en un dolor de cabeza para los grandes supermercados, incluyendo al propio Walmart.

Sin embargo el tamaño en México que tiene la empresa que fundara la familia Walton, está lejos de cualquiera de sus competidores, a tal grado que muchos analistas económicos han tomado a los indicadores de ventas de Walmart como una referencia del andar del consumo de las familias del país.

Incluso la propia vocería de la secretaría de Hacienda, en sus reportes semanales relativos al consumo, ha destacado convenientemente el crecimiento mensual de las ventas de Walmart, para mostrar el buen funcionamiento del consumo y, por lo tanto, de la economía mexicana. Aunque, hay que decirlo, los resultados de Walmart –más allá de su tamaño y como cualquier otra compañía- tienen un componente importante en la capacidad y calidad de gestión de su gerencia.

Pues bien, ayer la mayor empresa de autoservicios del mundo –asentada en Bentonville, Arkansas- dio a conocer que sus ventas netas en México y Centroamérica crecieron 12.3% en el primer semestre de este año en relación al mismo semestre del año anterior; sus utilidades lo hicieron en 7.7%, mientras que su flujo operativo (EBITDA) creció en 18.3%. Las cifras son buenas, pero el mercado accionario ya está reflejando que al gigante del retail ya le cuesta trabajo conseguir mejores números.

Si bien el año pasado el precio de la acción de Walmart creció un portentoso 38%, en el primer semestre de este año la tercera acción que más pesa en el índice de la BMV (IPC), apenas se incrementó 1.4%, quizá descontando el fuerte impulso que vivió en 2015, pero también reflejando una desaceleración en los ingresos familiares que comienzan a ser notorios.

Si tomamos los resultados de Walmart al segundo trimestre de este año, veremos que, efectivamente, las ventas netas en México y Centroamérica crecieron un poco menos (11.2%), mientras que las utilidades netas cayeron 9.2% respecto del mismo trimestre de 2015. Tomando en cuenta las mismas tiendas, las ventas de Walmart para sus unidades en México durante el mes de junio, crecieron 6.8%; un buen indicador, pero que solo se compara con marzo pasado, porque en todos los restantes meses transcurridos de este año el crecimiento fue mucho mayor, incluyendo el 11.6% de febrero pasado.

El cambio de estrategia de enfocarse en su negocio (core business) y desprenderse de unidades de negocio que la distraían –como la venta de su división restaurantera (Vips) y financiera (Banco Walmart), así como la puesta en venta de su tienda departamental, Suburbia- aunado a la buena gestión ejecutiva de Enrique Ostalé hasta febrero de 2015, y la recuperación del mercado del consumo en México, llevaron a Walmart a convertir 2015 en su año dorado.

Pero 2016 no será 2015 para Walmart. Las cifras son buenas, la estrategia de enfoque se sigue consolidando, tendrán ingresos extraordinarios por la venta de Suburbia, la gestión de Guilherme Loureiro, de febrero para acá, aún sigue las inercias que dejó Ostalé, Oxxo seguirá siendo un serio competidor y Soriana aún se encuentra en su proceso de digestión de Gigante y Comercial Mexicana.

Pero el mercado del consumo ya no es el de 2015. Aunque INEGI haya publicado que la población de menores ingresos son menos pobres de lo que creíamos, lo cierto es que la masa salarial (los empleos y los ingresos) no tendrá en el segundo semestre la fortaleza que tuvo en 2015, además porque el poder adquisitivo de las familias se verá erosionado por una mayor inflación.

El gigante Walmart seguirá ganando dinero, sin duda, aunque no como lo hizo el año pasado; mientras que el consumo, si bien seguirá siendo una de las fortalezas de la economía en 2016, tampoco será el sector boyante que vimos en 2015.