Mercados y OHL: Una apuesta por la corrupción

26-07-2016 07:54

El miércoles pasado nos preguntábamos aquí si a los inversionistas financieros les importa o no las fuertes sospechas de fraude contable que pesan sobre la constructora española OHL México (OHLMEX).

La respuesta momentánea sería que no. Si observamos los movimientos de las acciones en los últimos días, diríamos que a los inversionistas no les ha importado mucho las acusaciones que se han lanzado sobre la empresa española que preside Juan Luis Osuna, y que se han recrudecido en los últimos días.

El viernes pasado las acciones de OHLMEX incrementaron su precio 2.09% en la Bolsa Mexicana de Valores, cerrando en 21.53 pesos por acción. Con este nivel, el precio de la acción sumó incrementos de 4.43% en los últimos 3 días.

Pero habrá que tener cuidado con esta lectura. Los movimientos recientes no parecen ser tan significativos porque los inversionistas han estado castigando a OHLMEX en los últimos 3 meses.

La acción de la constructora, que dirige Sergio Hidalgo Monroy, registró una caída de 34.09%, desde el máximo que alcanzó el pasado 28 de abril al viernes pasado.

La acelerada caída en el precio de la acción de OHL comenzó precisamente una vez que se conocieron los pormenores de la asamblea general anual ordinaria de accionistas que se llevó a cabo el 29 de abril a las 11 de la mañana y en la que la información relevante fue la renuncia del presidente del Consejo de Administración, José Andrés de Oteyza Fernández, precisamente el hombre que desde 2005 había llevado las riendas de las relaciones estratégicas para la concesiones carreteras, tanto con los funcionarios del gobierno del Estado de México, como con los altos funcionarios del sector público del país.

La salida de Oteyza Fernández de la presidencia de OHL México, fue el disparador que reveló a los inversionistas la gravedad de la situación financiera de la constructora española, a pesar de la protección desde las altas esferas del gobierno que siempre se presumió.

El precio de la acción cayó de un máximo de 27.98 pesos el día anterior a la Asamblea, hasta los 20.82 pesos al que se negoció el lunes pasado. La depreciación de la acción de OHL México queda demostrada en que, al precio actual, la acción se negocia a poco más de la mitad de su valor contable (0.59).

Pero, con todo y la caída en los últimos tres meses, OHLMEX sigue siendo una acción cara e inexplicablemente demandada por algunos inversionistas.

Lo es porque si sus acusadores tienen razón –como parece ser que lo tienen- la constructora española engañó a las autoridades de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, a las calificadoras de valores y a los inversionistas, con una contabilidad fraudulenta al inflar sus ingresos operativos y ofrecer rentabilidades garantizadas en sus concesiones carreteras, cuando el gobierno del Estado de México se ha visto forzado –vía solicitudes de información pública- ha desmentirlo.

La pregunta es, ¿porqué las calificadoras de valores e inversionistas –como los administradores de los fondos de pensiones- siguen apostando por sostener calificaciones AAA y comprar y/o mantener activos de OHLMEX?

Parte de la respuesta es porque el Circuito Exterior Mexiquense y el Viaducto Bicentenario –las dos concesiones que mantienen vivo a OHL global- tienen altas y crecientes tarifas. En este mes OHL México incrementó sus tarifas de peaje en el Viaducto Bicentenario sin siquiera reportarlo a la BMV, mientras que el gobierno del Estado de México ha puesto oídos sordos al asunto.

La otra parte de la respuesta del extraño comportamiento del mercado con OHL (inversionistas y calificadoras) es que se esté apostando a que las deudas y el valor de las acciones de OHL serán respaldadas, contra viento y marea, por el gobierno de Enrique Peña Nieto, dadas las implicaciones políticas que tiene el asunto; desestimando cualquier acusación de fraude a los inversionistas.

En cualquier caso, lo grave es que el mercado también esté apostando a que la corrupción seguirá viva en este caso. Esperemos que se equivoque.