El Observador

Los mensajes de Videgaray

24-03-2014 09:17

En muy pocas ocasiones el pensamiento del secretario de Hacienda, Luis Videgaray, había sido retratado tan de cerca por la prensa como lo hizo una pequeña nota que publicó The Economist en su más reciente edición impresa (“The man from MIT”).

La nota del semanario británico -de escasas 1,100 palabras- con las declaraciones del poderoso secretario llega en un momento clave para los objetivos reformistas del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto del que es un principalísimo actor y, claro, para el futuro inmediato del país. Justo cuando el Congreso discute la ley antimonopolios, y a escasos días de que el Presidente envíe a los legisladores sus iniciativas de leyes secundarias que regularán los sectores de las telecomunicaciones y del petróleo; dos de los nudos económicos que por años han entorpecido el crecimiento del país. Iniciativas económicas que se construyeron y afinaron en el escritorio del secretario Videgaray, antes de llegar a la oficina presidencial.

De lo dicho por el secretario de Hacienda a The Economist se destacan tres mensajes a tomar en cuenta y que lo describen de cuerpo entero:

El primero, es que está convencido de que en México existen mercados de mala calidad: Oligopólicos, protegidos y que no se ‘auto reformarán’. Este es un mensaje directo a los oídos de los empresarios que están buscando detener en el Congreso un mayor fortalecimiento de los órganos antimonopolios y nuevas reglas para una mayor competencia en sectores como el de las telecomunicaciones, la banca y la energía, entre otros. Para Videgaray, las imperfecciones del mercado y su regulación es un asunto que trae en la cabeza desde su juventud. Ya en su tesis de licenciatura en 1994 (“Fallas del mercado, regulación e incentivos: el caso de la privatización de los puertos mexicanos”) mostraba preocupaciones sobre temas similares que ahora plantea desde el gobierno.

El segundo mensaje de Videgaray a tomar en cuenta en estos momentos, es que está convencido que los reguladores harán un mejor trabajo contra los monopolios que los políticos. De allí el énfasis en las reformas constitucionales de fortalecer a la Comisión Federal de Competencia Económica, al Instituto Federal de Telecomunicaciones, y a la Comisión Nacional de Hidrocarburos. En la ley secundaria de la primera de las agencias reguladoras, ya el Presidente busca confirmar no solo su autonomía presupuestal y de gestión en todas sus líneas, sino también dotarla de los dientes necesarios para ‘romper monopolios’; un asunto que probablemente resuelva mañana mismo el Pleno de los diputados, antes de enviarse al Senado de la República.

El tercer mensaje que envía el influyente secretario en The Economist es que “el gobierno necesita ser gobierno”. Es una respuesta sutil a las élites empresariales que se han quejado insistentemente no solo de las políticas e iniciativas del gobierno en estos primeros catorce meses del sexenio, particularmente en materia tributaria y de competencia; sino también de los presuntos malos tratos del secretario Videgaray con empresarios acostumbrados a una íntima cercanía con Los Pinos. Ahora Luis Videgaray busca una ‘sana distancia’ con los poderosos de la economía en momentos en que se redefinen las reglas del juego en los mercados en los que participan.

Una tarea estratégica delicada, de precisión, la que se ha propuesto Videgaray para lograr que las intenciones de las reformas constitucionales se plasmen en leyes que mejoren el desempeño de mercados con grandes fallas. De no ser así, tendremos reformas grandilocuentes, pero con escasa efectividad.

Comentar