Alza inflacionaria latente

17-02-2014 09:29

El incremento de los precios es un asunto que hay que seguir observando con atención, especialmente si se trata del comportamiento de los precios en el mediano plazo. De hecho los economistas del sector privado esperan una inflación alrededor del 4 por ciento para finales de 2014 (4.09 por ciento según la encuesta más reciente entre especialistas que realiza el Banco de México, y 3.94 por ciento según la más reciente encuesta de Banamex) lo que muestra que para la gran mayoría de los analistas, los precios seguirán resintiendo presiones en lo que resta del año.

La propia Junta de Gobierno del Banco de México mantiene su desconfianza en el comportamiento futuro de los precios por los riesgos inflacionarios que se ciernen hacia el mediano plazo. En la minuta -dada a conocer el viernes pasado- sobre la reunión de Política Monetaria de la Junta de Gobierno que se realizó el 31 de enero, se lee lo siguiente: “Todos los miembros de la Junta concordaron en que el balance de riesgos para la inflación se ha deteriorado. En este sentido, algunos miembros recalcaron el riesgo al alza de que la reforma fiscal tenga impactos mayores a los originalmente previstos. A su vez, la mayoría apuntó la posibilidad de que los recientes ajustes en precios relativos pudieran dar lugar a incrementos en las expectativas de inflación para horizontes de mediano plazo que conduzcan a efectos de segundo orden”.

Esta presión en el nivel de los precios que podría darse en los próximos meses sería alentada por dos factores a considerar:

1. La gradual reactivación esperada de la actividad económica, del consumo y de la demanda agregada, particularmente en el segundo semestre del año, llevaría a realinear los precios de algunos bienes y servicios que fueron contenidos durante meses por la escasa demanda y por condiciones de competencia en los mercados. En esta situación de crecimiento de la demanda, también se concretarían incrementos rezagados en los precios por los cambios tributarios de inicios de año, así como por los incrementos en los precios de las gasolinas y del gas programados mensualmente para todo este año y que duplican o triplican –según sea el caso- la inflación general esperada.

2. La mayor volatilidad en los mercados financieros internacionales, derivada de la inestabilidad en algunas economías emergentes, presionaría al tipo de cambio generando efectos nocivos adicionales sobre el nivel de precios derivado de las alzas en los precios de los insumos importados.

Si bien la Junta de Gobierno del banco central decidió mantener la tasa de fondeo en 3.50 por ciento en su última decisión de política monetaria, es evidente que las presiones sobre la contaminación de los precios en el mediano plazo se han recrudecido; y los pronósticos de los economistas así lo muestran.

 

SÍGALE LA PISTA…

1. NOTA OPORTUNA. La reciente alza en la calificación de la deuda soberana que otorgó Moody’s colocando a México en la zona de las ‘A’, tiene como consecuencia directa una reducción en la tasa a la que el gobierno federal coloca deuda en los mercados financieros internacionales. Ello le viene como anillo al dedo a la Secretaría de Hacienda en un año en el que el Congreso le aprobó una ampliación significativa del techo del endeudamiento público hasta en 570 mil millones de pesos en deuda interna y 10 mil millones de dólares en deuda externa. Una calificación muy oportuna.

2. ¿REUBICACIÓN? Por cierto que el ex director general de administración de Banxico, Joaquín Araico del Río, removido del banco central a finales de octubre pasado; ahora es el director general del Club Deportivo Chapultepec; un club cercano al banco central.