El regalo de la Reserva Federal

19-12-2013 10:27

A Wall Street le llegó su regalo de Navidad por adelantado con el anuncio de ayer del Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal, de que ha iniciado un modesto recorte de los estímulos monetarios.

En lugar de inyectar 85 mil millones de dólares mensuales, como lo venía haciendo, a fin de apuntalar a la economía; la FED ha decidido que a partir de enero lo hará con 75 mil millones de dólares mensuales, es decir, aplicará un recorte de 10 mil millones de dólares.

La decisión de comenzar a reducir el programa de compra de activos que inició el banco central estadunidense para estimular a la deprimida economía era esperada por los inversionistas desde hace tiempo, aunque ha sido el tono y la gradualidad implícita en la decisión lo que hizo que los inversionistas estallaran en júbilo llevando al índice industrial Dow Jones hasta los 16,167 puntos (+1.84%), el mayor nivel de los últimos 12 meses y ha fijado un nuevo máximo histórico; por lo que es previsible que este 2013 termine en pleno rally para el mercado accionario estadunidense.

La noticia prenavideña que lanzó el presidente de la FED, Ben Bernanke, a los mercados implicó una doble lectura que alejó temporalmente de los inversionistas aquella idea de los graves efectos sobre los precios de una retirada de los estímulos monetarios.

En primer lugar, los inversionistas asumieron que los miembros del Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal se han convencido de que los indicadores de la economía están ahora mucho más fuertes que antes, por lo que la recuperación es ya una realidad que le permite “sacar al paciente de la terapia intermedia para llevarlo a piso”. Si bien los indicadores del empleo aún se consideran elevados, la tasa de desempleo se ha reducido en los últimos meses y se espera que cierre el año en 6.3% -por debajo de los estimados de septiembre pasado; a la vez que el gasto en consumo sigue mejorando y el crecimiento de la economía se mantiene firme.

En segundo lugar, la decisión de la FED fue interpretada como el inicio de un programa de recorte de los estímulos monetarios, suave y ordenado; a tono con el discurso de Janet L. Yellen, quien es el relevo de Ben Bernanke en la presidencia de la Reserva Federal a partir de enero próximo. Pero lo más importante de este pretendido “aterrizaje suave” del agresivo programa de estímulos monetarios, es que Bernanke dejó claro que el Comité de Mercado Abierto no pretende modificar la política monetaria acomodaticia que ha seguido en los últimos años, por lo que las tasas de interés seguirán en niveles cercanos a cero por lo menos durante un año más. O quizá por más tiempo.

Así que con estas razones encima los inversionistas de Wall Street tuvieron suficientes motivos para echar las campanas al vuelo y lanzarse con la chequera abierta a la caza de acciones en plena temporada navideña. Y claro la Bolsa Mexicana de Valores no se quiso quedar atrás y marcó un modesto avance de 0.77% en la sesión, tomando en cuenta que los precios de algunas de sus principales acciones no son precisamente una ganga.

De cualquier manera, la decisión de la FED en voz de Bernanke le viene bien a una economía como la mexicana porque aleja temporalmente el fantasma de la incertidumbre y la volatilidad financiera asociada a una elevación repentina de las tasas de interés en EU.

Claro que habrá que seguir atentos a la consolidación en la recuperación de la economía del vecino del norte y sus efectos sobre las exportaciones manufactureras del país, pero ahora serán los factores internos los que ganarán peso en el esperado dinamismo de la economía para 2014.