Más organismos como Cofepris

16-12-2013 11:30

Lamentablemente, mucho hay que denunciar y condenar aún en México en materia de cooptación de instituciones públicas a manos de grupos políticos y económicos. Lo comentamos con amplitud aquí hace algunos días.

Sin embargo, contra viento y marea, hay organismos públicos que están haciendo su trabajo y lo están haciendo bien. Abriéndose espacios donde prácticamente no los hay, resistiendo las naturales presiones derivadas del ejercicio de su labor y, sobre todo, ofreciendo resultados concretos de su trabajo.

Uno de estos organismos públicos es la Comisión Federal para la Protección contra los Riesgos Sanitarios, mejor conocida como Cofepris, que desde abril de 2011 encabeza el comisionado Mikel Arriola, quien fuera ratificado en su encargo por el actual gobierno.

Esta Comisión, que es de las más jóvenes, no es de las más populares, ni de las más conocidas; sin embargo su encargo es fundamental para la salud de la población. Su tarea es ni más ni menos que regular y vigilar los establecimientos de salud, los equipos médicos, el proceso de manufactura, comercialización y distribución de los medicamentos, alimentos y bebidas, la publicidad de éstos, así como de la donación y el trasplante de órganos. Tareas fundamentales para prevenir, vigilar y sancionar los riesgos sanitarios a los que están expuestos los ciudadanos; pero también tareas nada sencillas de afrontar en un país con mercados concentrados en unas cuantas grandes empresas, con un alto nivel de corrupción en las esferas públicas, incluyendo al ámbito sanitario; y con una escasa cultura ciudadana en la defensa de sus derechos en materia de salud.

Por eso hay que destacar lo logrado por la Cofepris en los últimos años no sólo en el ámbito sanitario local, sino también en el reconocimiento internacional. De hecho, hoy lunes la Organización Mundial de la Salud (OMS) iniciará la tercera etapa del proceso de certificación de la Cofepris en medicamentos y vacunas, una etapa que se prevé concluya hacia febrero del próximo año con una auditoría que previsiblemente convierta a México en el primer país del mundo con esta certificación del máximo organismo de la salud. Éste sería un logro que pondría a la agencia sanitaria mexicana a la vanguardia en los procesos de supervisión para medicamentos y vacunas y que abrirá nuevos mercados para las exportaciones de la industria farmacéutica asentada en el país.

Pero la Cofepris también ha avanzado en materia de competencia en el mercado interno de los fármacos con importantes ganancias para la economía de los hogares. Entre 2010 y 2012 los medicamentos genéricos pasaron de representar 54% del volumen total del mercado a 84.1%, con un valor de mercado de 51.9%; una penetración de mercado que ha beneficiado económicamente al bolsillo de los pacientes dados los menores precios de los medicamentos genéricos. De hecho, los gastos en medicamentos como porcentaje del gasto total en salud entre 2010 y 2011 se redujo de 28.3% a 27.1%, avanzando dos lugares en el ranking de los países de la OCDE. Si bien México aún está lejos de países como España (17.4%), Canadá (16.6%) o Estados Unidos (11.7%), este avance es significativo porque los consumidores mexicanos comienzan a ver resultados positivos concretos en sus bolsillos, derivado del trabajo de regulación de mercados de un organismo como Cofepris. Lo mismo está ocurriendo a nivel del presupuesto público porque la penetración de los medicamentos genéricos también supone un ahorro por alrededor de 20 mil millones de pesos en las compras que realiza el Seguro Social.

Se requiere fortalecer aún más a la Cofepris para que cumpla a cabalidad sus objetivos, pero también se necesitan más organismos públicos con esta trayectoria y características. Al país le urge.