Telefónica bajo presión

13-11-2013 10:24

Que Telefónica tiene que hacer algo -y pronto- con su negocio de telecomunicaciones en México, ni duda cabe. Su posición en el mercado mexicano se ha estancado en los últimos años y su modelo de negocios en telefonía móvil basado en ‘comerse’ el enorme mercado del prepago le significó fuertes riesgos una vez que la tarifa de interconexión comenzó a reducirse. Y, claro, la empresa española tiene frente a sí a Telcel –el gigante celular de Carlos Slim- un competidor con una posición dominante en su mercado, que no ha cedido un ápice de su territorio.

Si a esta situación en México se le agrega las presiones financieras que enfrenta la matriz española por sus abultados pasivos, por sus débiles ingresos debido a la propia situación económica en la península ibérica y por su necesidad de ganar territorios en el actual proceso de consolidación de las telecomunicaciones en Europa; lo que se tiene es una importante presión para darle una salida –de una vez por todas- a su estancado negocio en México.

Para 2013 la empresa que preside César Alierta, decidió desprenderse de activos por 3 mil millones de euros para enfrentar sus retos financieros; lo que sugería, incluso, la posibilidad de vender porciones accionarias de sus negocios en la región a través de los mercados accionarios.

De esa noticia surgieron rumores -desde el inicio del año- de que la empresa española preparaba alguna acción importante con su negocio mexicano como realizar alguna colocación en bolsa, vender parte de su negocio a algún competidor o adquirir a alguno de sus rivales más pequeños, a fin de enfrentar con mayor éxito la competencia de las empresas de Carlos Slim.

Aquí le informamos en abril pasado de esas posibilidades e incluso se llegó a mencionar en el sector que Telefónica, que dirige Juan Antonio Abellán, estaría en conversaciones con Iusacell, la empresa de telecomunicaciones en la que participan los dueños de las dos principales televisoras del país, Emilio Azcárraga Jean y Ricardo Salinas Pliego.

Ayer estas versiones crecieron con una nota de Bloomberg en la que se afirma que efectivamente Telefónica mantiene conversaciones con Iusacell, aunque también con Megacable y Televisa, a fin de cerrar un acuerdo de alianza o adquisición bajo la asesoría del Banco Santander y del BBVA españoles.

Si bien todas estas informaciones aún siguen en el terreno de los comentarios no confirmados formalmente, lo cierto es que la empresa que preside César Alierta ha iniciado acciones concretas para salir del impasse en el que está metida en México. Esa fue la misión que se le encargó a Juan Antonio Abellán al traerlo a México y, por los resultados financieros, no le queda mucho tiempo más para concretar alguna jugada que le de posibilidades reales de ganar mercado frente al imperio de Telmex-Telcel. De otra forma, se oscurece el futuro de Telefónica en México.

 

SÍGALE LA PISTA…

  1. No se ve por dónde la economía mexicana podría repuntar en lo que le resta del año. En los últimos dos días hemos tenido dos malas noticias. Los resultados de la actividad industrial a septiembre fueron peores de lo previsto y la tasa de desempleo al tercer trimestre ha sido la mayor de los dos últimos años. Mientras que dos de los dínamos del mercado interno -el comercio y la construcción- siguen presentando cifras en terreno negativo. Habrá que ver en cuánto ajusta Hacienda su pronóstico de crecimiento para 2013.
  2. Dice Miguel Ángel Mancera que aplicará a pie juntillas el resultado de la consulta ciudadana sobre qué hacer con la tarifa del Metro en la Ciudad de México. Vaya manera de decir que no se atreve a tomar las decisiones que le competen.