El Observador

¿Cómo debe gastar el gobierno?

08-10-2013 10:47

La ley de ingresos para 2014 que discute el Congreso y que contiene una serie de reformas legales que buscan, entre otros, incrementar los impuestos; requiere para su aprobación una perspectiva precisa de cuánto, cómo y para qué se gastarán los recursos de los ciudadanos administrados por el Estado.

La gran debilidad de las reformas fiscales planteadas por diversos gobiernos en los últimos años es que ninguno de ellos ha tomado en serio la calidad del gasto público y su rendición de cuentas ante los ciudadanos. De allí que la relación entre el contribuyente y los beneficios del gasto público son lejanos, creando amplios espacios para la apatía, la corrupción y la irresponsabilidad.

Entonces, ¿cómo debe gastar el gobierno?, se pregunta Ethos, un laboratorio de políticas públicas, en un estudio que publicó recientemente y al que titularon “¿Cómo gastar mejor para crecer?”. La respuesta la plantean en cuatro principios para el gasto público responsable, y en 12 instrumentos para alcanzarlos. Por razones de espacio, y sólo a manera de ejemplo, destaco cuatro de estos instrumentos que me parecen indispensables a tomar nota en la discusión actual:

  1. 1. Reducir los gastos irresponsables. Es notable que mientras que existen carencias importantes en la infraestructura educativa, en el número de médicos en los hospitales públicos, o en la distribución de agua potable; los gobiernos federal, estatal y municipal derrochan en exceso de empleados, celulares, viajes, automóviles y choferes. En la situación económica actual era de esperarse que el presidente de la República ordenara una reducción del gasto corriente. “Si se hubieran ahorrado uno de cada diez pesos que gasta el gobierno federal, se acumularía una bolsa de $395,636 millones de pesos, cifra mayor a lo que se busca posiblemente recaudar en la inminente reforma fiscal”.
  2. 2. Fortalecer el federalismo fiscal.- “Resulta insultante que el gobierno federal adopte medidas para mejorar la asignación del gasto, invertir en los proyectos más rentables e incrementar la productividad; mientras las entidades federativas y los municipios esperan pasivos y cruzados de brazos a recibir los recursos sin participar ni mejorar su gasto”. Es condición indispensable para la transparencia y rendición de cuentas del gasto público, cambiar esta dramática situación. Cualquier reforma fiscal que busca el bienestar de los ciudadanos debe contemplar el fortalecimiento de la capacidad recaudatoria de los gobiernos locales, su capacidad de inversión y, por lo tanto, su rendición de cuentas ciudadana.
  3. 3. Apegarse a la Constitución.- El ejercicio del gasto público que realizan tanto los gobiernos como los poderes de la Unión, están alejados de lo que señala la Carta Magna en su artículo 134: “Los recursos económicos de que dispongan la Federación, los estados, los municipios, el Distrito Federal, y los órganos político-administrativos de sus demarcaciones territoriales, se administrarán con eficiencia, eficacia, economía, transparencia y honradez para satisfacer los objetivos a los que estén destinados”.
  4. 4. La renta petrolera no debe financiar gasto corriente.- “Se requiere reconocer en ley que gastar hoy el activo (petrolero) que es de todos los mexicanos –incluidos los que aún no nacen- es injusto” Por lo que “se puede pensar en una regla que obligue a no gastar todo el ingreso petrolero en el año en curso”.  Parte del ingreso petrolero debe ser protegido destinándolo a fondos para infraestructura y pensiones lo que implicaría reformas a la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria.

 

SÍGALE LA PISTA…

Casi todos los analistas encuestados por Banamex aseguran que el Banco de México reducirá en 0.25 puntos la tasa de referencia el 25 de octubre para dejarla en 3.5%, confirmando la tercera reducción de tasas en el año y los temores derivados de una economía que sigue contraída.

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