Solamente buenos deseos

25-09-2013 12:37

La explicación de este comportamiento quizá se encuentre parcialmente en las preocupaciones sobre un ataque de Estados Unidos y de sus aliados sobre Siria, que apocaron la buena noticia económica de ayer por la mañana. Pero esa no es toda la explicación.

La otra razón que explica esta reacción bursátil se encuentra en el propio ánimo de los inversionistas. Y es que éstos aún muestran recelo con las cifras económicas recientes, porque tampoco tienen evidencia contundente de que esta renovada fortaleza que mostraron las exportaciones estadounidenses entre abril y junio pasado –crecieron 8.6% a tasa anual- y que impulsó el crecimiento, se vaya a sostener en los próximos meses como para pensar que efectivamente se está frente a un despegue económico de nuestro principal socio comercial. No sería la primera vez que esto ocurre desde que estalló la crisis en 2008.

No está de más recordar que cualquier cosa que le ocurra –para bien o para mal- a la trayectoria económica estadounidense, tiene un impacto superlativo en nuestra economía casi de manera inmediata.

De allí que si los inversionistas de Wall Street tomaron con cautela el repunte económico del segundo trimestre, aquí –con mayor razón dada nuestra dependencia- tendríamos que hacer lo mismo.

Y es que la tasa de desempleo en Estados Unidos aún permanece elevada a pesar de que lentamente se siguen agregando nuevos empleos, el gasto de los consumidores aún es débil lo que se refuerza con los incrementos en las tasas de interés, y el ritmo de crecimiento negativo a lo largo del año en el gasto del gobierno por las controversias políticas en el Congreso, sigue siendo un problema serio que aún no encuentra una salida pronta.

El gobernador Agustín Carstens definió la situación económica estadounidense como una “que ha iniciado la recuperación del crecimiento, pero de forma por demás incipiente y gradual”. Y sobre la problemática del presupuesto público su pesimismo es evidente: “En gran parte esta debilidad se explica por la persistencia de un abultado déficit fiscal y, más aún, porque no se vislumbra un pronto acuerdo político entre el Ejecutivo y el Congreso en aquél país, para hacerle frente a ese desequilibrio fiscal. Sin duda, el severo problema fiscal en Estados Unidos gravita como una carga en contra del crecimiento, a pesar de que las familias y las empresas ya han ajustado sus respectivos balances”. Pues bien, esa misma parece ser la mirada de Wall Street.

Con todo, sin duda que el crecimiento inesperado del segundo trimestre en Estados Unidos fue una buena noticia para nuestra alicaída economía, un dato esperanzador de una recuperación menos lenta hacia el final del año, de lo que fue la primera mitad de 2013.

Pero hasta ahora solo son buenos deseos de que así ocurra, nada todavía asegura que la economía estadounidense –y la mexicana con ella- iniciará una franca recuperación.

 

SÍGALE LA PISTA…

  •     MÁS SABE EL DIABLO… “De la manera como esto se resuelva (el conflicto con la CNTE), va a depender también la solución de las reformas que faltan”, dijo el ex funcionario público Guillermo Ortiz. Por lo pronto, lo resuelto hasta ahora no augura nada bueno.
  •     PRENSA LABORIOSA. “Trabajando coordinadamente la IP, el Gobierno de la República y los medios de comunicación, lograremos tener un Buen Fin 2013 más exitoso”, escribió el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, en su cuenta de Twitter.