Empleo o nada: Bernanke

24-09-2013 14:01

El miércoles pasado el Comité de Mercado Abierto del banco central del vecino del norte decidió no hacer nada en materia de política monetaria, dejando las cosas como están, hasta no ver señales convincentes sobre una recuperación de la economía. Solo en éste último caso es que la Reserva Federal reduciría los estímulos monetarios que desde 2008 apuntalan el raquítico crecimiento de aquel país y, de paso, del de México.

Leyendo el comunicado y atendiendo a las respuestas que dio Bernanke a los periodistas en su conferencia de prensa, se puede decir que ‘prudencia’ es la regla que se ha autoimpuesto el presidente de la Fed ante una situación económica aún inestable, en la que el crecimiento ya despunta pero que aún no ofrece garantías de su sustentabilidad sin las ayudas monetarias que prove la Reserva Federal.

Mientras que el ‘empleo’ es la medida por excelencia que monitorea el banquero central para asegurarse que efectivamente la recuperación de la economía no corre riesgos en el mediano plazo. Y por ahora la tasa de desempleo, de 7.3% de agosto pasado, no convence ni a Bernanke ni al Comité, porque es lo suficientemente elevada como para pensar si quiera en reducir los estímulos fiscales; un movimiento que anticipaban los impacientes mercados financieros.

El mensaje de Bernanke en su conferencia de prensa posterior a la publicación del comunicado del Comité de Mercado Abierto, fue contundente: La prioridad es el empleo. Y es que para Bernanke la economía estadounidense corre el riesgo de alargar la recuperación económica sin crear nuevos empleos y sin mejoras sustanciales en las condiciones del mercado laboral. Una situación que ya padeció su antecesor, Alan Greenspan, en la recesión de 2001 con consecuencias indeseables.

La economía estadounidense ha mostrado en las últimas dos décadas que le cuesta trabajo poner en movimiento su mercado laboral después de un periodo recesivo, por lo que la Fed y su presidente, parecen dispuestos a tomarse el tiempo necesario para ver un repunte en el empleo antes de decidir desinflar sus programas de estímulo monetario provocando alzas en las tasas de interés.

Y ese momento no parece ser inmediato. Aunque la Fed no ha descartado tomar una decisión en ese sentido en sus reuniones de octubre o diciembre próximos –previas a la salida de Bernanke de la presidencia del banco central- todo parece indicar que una tasa de desempleo cercana al 6.5%, que es el objetivo señalado por la Reserva Federal, podría producirse a lo largo de 2014, si es que no hay tropiezos en la recuperación que se ha visto recientemente.

El miércoles pasado vimos a un Ben Bernanke cauteloso, mucho más que lo acostumbrado en sus ya tradicionales conferencias de prensa; que nos hace pensar en que la Reserva Federal se tomará el tiempo que sea necesario para tomar una decisión que eleve las tasas de interés. Quizá, incluso, esta decisión se tome ya con el relevo de Bernanke en la presidencia de la Fed que será designado hacia finales de año por el presidente Obama.

Situación conveniente para México que después de los estragos de los ciclones en las costas, de las violentas manifestaciones en sus calles, y del futuro incierto que se acrecienta para las reformas energética y fiscal; puede esperar una menor convulsión en los flujos de capitales externos y en los vaivenes en su paridad cambiaria.

 

(Septiembre 20, 2013)