Movilidad Social

29-05-2018 17:07

El hombre es un ser históricamente predeterminado

Carlos Marx

 

Recientemente el Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY) presentó su reporte sobre movilidad social en México. El resultado del estudio es que en nuestro país una persona que nace pobre, muy probablemente morirá pobre.

De acuerdo con el CEEY, la movilidad social es el cambio en la condición socioeconómica de las personas y más aún, es un reflejo del nivel de igualdad de oportunidades entre la población: a mayor igualdad de oportunidades, mayor movilidad social. Asimismo, sostiene que para resolver este problema se requiere garantizar la igualdad de oportunidades. De hacerlo, habrá una mayor justicia social en México, una sociedad más integrada y una economía próspera.

La baja movilidad social tiene repercusiones muy importantes en una sociedad. Entre muchas se puede pueden mencionar algunas. La principal es la perpetuación de la pobreza y de la desigualdad y lo que viene asociado a ello como precario acceso a la salud y la baja calidad en la educación. Pero a su vez pobreza y desigualdad persistentes (baja movilidad) ocasiona muchos efectos colaterales en la vida diaria.

Primero, una baja movilidad social provoca irremediablemente la falta de aprovechamiento del talento de las personas, el que al final de cuentas es el motor de la productividad de un país. Esto sucede predominantemente en las personas que nacen en un estrato bajo de la distribución del ingreso. Una sociedad que no aprovecha talento es una sociedad destinada a bajo crecimiento económico y a perpetuar pobreza.

 

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Segundo y muy relacionado con el anterior, se castiga la meritocracia, y convierte al país en una sociedad de castas sociales donde el esfuerzo no se premia (“mirreyes” para parafrasear a Ricardo Raphael). No en balde muchas de las universidades privadas del país, además de impartir conocimiento (precario algunas veces), lo que venden más es la dotación de redes y conexiones sociales a los alumnos que pueden pagarlas, lo que resulta en un círculo vicioso inter-generacional. Este simple ejemplo, incide en la baja movilidad social, pero sobre todo en la falta de oportunidades de trabajo de las personas que no pudieron acceder a educación.

De acuerdo con los estudios realizados previamente por el CEEY sobre la movilidad social intergeneracional revelan que 7 de cada 10 mexicanos que nacen pobres, se quedan pobres toda su vida. Lo anterior quiere decir que la posición social se transmite de padres a hijos con una frecuencia importante entre quienes se encuentran tanto en la base como en la parte más alta de la pirámide socioeconómica.

Por ello, para el CEEY la movilidad social debe constituirse como eje rector de la política pública, para lo que propone cinco acciones que darían un mayor bienestar a todos los mexicanos:

Una reforma fiscal que lleve a la eliminación de la informalidad en la actividad productiva y a una mayor recaudación de impuestos.

– El sistema de protección social se debe unificar y universalizar, y ello incluye reformas en los sistemas de salud, de pensiones y de seguridad social.

– La cobertura, la calidad y la pertinencia del sistema educativo deben centrarse en mejorar e igualar oportunidades de aprendizaje, en especial en la educación media superior.

– Las políticas públicas deben promover un mercado laboral flexible, pero a la vez seguro. Además, hay que eliminar la discriminación hacia grupos vulnerables.

– El sistema financiero debe tener mayor penetración y ser más competitivo. Esto promoverá que más personas tengan acceso a la protección financiera a través del ahorro, del crédito y de los seguros.

 

Recomiendo a los candidatos leer el reporte.

 

 

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