Robo de identidad fiscal

23-04-2014 10:53

De conformidad con información proporcionada por el Servicio de Rentas Internas (IRS, por sus siglas en inglés) del gobierno de los Estados Unidos, en los últimos años ha crecido exponencialmente el número de crímenes relacionados con el robo de identidad fiscal. Según esta agencia tributaria, el número de investigaciones por este tipo de delitos pasó de 276 en el año de 2011, a 898 en 2012, a 1,492 el año pasado.

Aunque el número de investigaciones es muy bajo en comparación con el padrón de contribuyentes registrados en EU, preocupa que este tipo de delitos experimente un incremento de esta magnitud.

Este tipo de conductas ilícitas se producen desde el robo de carteras con información del contribuyente contenida en su tarjeta de seguridad social (social security card) -que maneja un registro numérico para efectos fiscales-, hasta la obtención de estos datos fiscales por vía electrónica, por medio de la cual se presentan las declaraciones fiscales en EU, o bien por acceso a este tipo de información almacenada en los sistemas de cómputo de los contribuyentes.

Los delincuentes con información fiscal de terceros la utilizan, comúnmente, para presentar declaraciones falsas que dan lugar a una devolución de impuestos. Sin embargo, con información fiscal falsa se pueden cometer otro tipo de fraudes comerciales y financieros o, incluso, solicitar un empleo.

Para contrarrestar estos ilícitos, el IRS ha instrumentado una serie de acciones para detectar, combatir y sancionar el robo de identidad. Para tal efecto, han generado una serie de avisos y alertas a los contribuyentes sobre cómo proteger su información; han instrumentado una serie de filtros de seguridad en la información que los contribuyentes envían al IRS desde su computadora y han involucrado a más de 50 agencias policiacas federales y locales en un programa piloto en ocho estados de la Unión Americana para detectar y denunciar este tipo de fraudes.

Ahora que ha comenzado la era de la facturación electrónica en nuestro país, resulta de vital importancia el que las autoridades fiscales instrumenten las medidas que correspondan para prevenir este tipo de actividades ilegales. Lo anterior, tomando en cuenta que la utilización de comprobantes falsos o insustanciales no se detiene o desparece con motivo de la facturación electrónica; que se han detectado correos electrónicos que inducen al error, al hacer creer que son enviados por las autoridades hacendarias y de que los portales del Servicio de Administración Tributaria presentan una serie de deficiencias y saturaciones con cada cambio de plataforma.

Es decir, que existen las condiciones propicias para que el robo de identidad fiscal se instale en nuestro país como una expresión más de la delincuencia.

Sería una grave equivocación pensar -como apuntamos líneas arriba- que las modificaciones al sistema de facturación resolverán este problema, pues el mismo error se ha cometido al cambiar la ley para ir introduciendo, paulatinamente, requisitos a las comprobantes tales como el que fueran impresos en talleres autorizados, tuvieran fecha de caducidad, datos del impresor, etcétera.

Debemos aprovechar los acuerdos interinstitucionales que tenemos con el IRS para intercambiar la asistencia técnica necesaria para prevenir estos ilícitos que, desafortunadamente, parece habrán de convertirse en práctica común.

 

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