Un tributo al econometrista Rodolfo Cermeño

20-06-2019 12:40

Para Paula y Sandra

El 17 de junio en la madrugada falleció el gran econometrista Rodolfo Sócrates Cermeño Bazán.

Originario de Trujillo, Perú, estudió su primera etapa de posgrado en la Pontificia Universidad Católica de Perú para, posteriormente, obtener un doctorado en Economía en la Universidad del Estado de Ohio.

En este último lugar tuvo dos mentores que marcaron su vida profesional y hasta personal: Paul Evans y G.S. Maddala. Este último incluso lo consideró uno de sus pupilos favoritos (me consta, pues el propio G.S. me lo confesó en alguna ocasión).

Al finalizar sus estudios de doctorado (1997), vino a México contratado por el CIDE. Tenía dudas de si en este lugar, desconocido para él, podría desarrollar una carrera de investigador sin hablar de México. Lo logramos convencer, debido a que en ese entonces esta institución intentaba insertarse en la generación de conocimiento más universal, menos local. Llegó entusiasmado con su esposa Janina, también economista, y su hija Paula. Al año, llegó Sandra, su segunda hija la que ya nació en México.

El área de especialización de Rodolfo fue la Econometría de Datos Panel. Contribuyó de manera importante en esta área. Para ese entonces México no contaba con un econometrista que se dedicara a ello, y no creo que hoy día alguien en el país haya contribuido más que él en la materia.

A su llegada, tuvo la idea de construir un modelo Panel-Garch, del que nadie en el mundo se había atrevido siquiera iniciar, pues era un reto enorme y nadie en el orbe lo había conseguido. En este ambicioso proyecto colaboró con Kevin Grier, profesor de la Universidad de Oklahoma, y exprofesor del CIDE.

Trabajaron muy duro (fui testigo) por más de 5 años en ello, con muchas frustraciones (rechazos en las principales revistas científicas del área). Así es el desarrollo de la ciencia, aunque en México esto se entiende poco, que digo poco, muy poco, incluso en el seno de las instituciones de educación superior, para no mencionar al Conacyt.

Al final, lo lograron. Hoy el prestigiado programa computacional RATS (Regression Analysis of Time Series), introdujo en sus rutinas el modelo Panel-Garch de Cermeño-Grier, lo que lo inmortaliza. Él se enteró de este impresionante logro poco antes de morir, ya enfermo.

Para decirlo simplemente, ellos lograron desarrollar un modelo que tomara en cuenta la volatilidad de las variables en un ambiente de datos panel. Actualmente, gracias a ellos, miles de financieros, analistas, académicos y hasta politólogos pueden modelar la volatilidad en un ambiente panel. Esto, en mi humilde opinión, es el impacto que la ciencia busca, y en México, solo el Estado lo puede financiar, pues es de muy largo plazo.

Esta es solo una muestra de su compromiso con la generación de conocimiento. No buscó el aplauso; era un académico puro y metódico. Personalmente, lo consideré una figura a seguir. El CIDE, con una política a ratos muy cargada hacia los medios y hacia el “impacto en política pública”, no era un lugar fácil para académicos como él (me lo expresó varias veces). Su investigación era universal, como lo muestra el desarrollo del Panel-Garch.

 

Lo mismo un analista financiero de la India, que un funcionario público en Nairobi, pueden hoy disfrutar y utilizar sus contribuciones. Reitero, para mí, eso es impacto

 

Y esto es precisamente lo que me “jalaba” de regreso cada vez que mis actividades se tornaban hacia los medios. Hoy día, gracias a Rodolfo (y a varios colegas de la división de economía del CIDE), dedico mi tiempo más a la investigación y a la docencia (aunque tengo gustosamente mi columna quincenal en Arena Pública).

Trabajé con él en dos artículos. En el primero de ellos tratamos de mostrar que los determinantes importantes en la crisis de 1994-95 fue la coexistencia de la estructura de la deuda pública y la fragilidad financiera, para ello Rodolfo adaptó un modelo de regímenes cambiantes desarrollado por Hamilton, un trabajo econométrico que hoy 18 años después luce fácil, pero fue de una gran complejidad.

En el segundo artículo, mostramos que el mercado del tipo de cambio no era eficiente en el sentido económico/financiero (à la Fama), utilizando la metodología de bootstraping, la que no se había utilizado previamente para la moneda mexicana.

Con sus alumnos escribió muchos artículos. Fue un mentor incansable y era literalmente adorado. (Ver aquí).

Extrañaré al profesor metódico, siempre dispuesto a ayudar, con un sentido del humor peculiar y único. En los 22 años que tuve el privilegio de conocerlo, siempre tuvo detalles para mi persona (incluso no hubo una sola ocasión en que no me trajera un “detallito” cuando viajaba. Muchos de ellos lucen en mi librero hoy día).

 

México y Perú perdieron a un “scholar” en el sentido más estricto de la palabra. Uno de los pocos que innovaban en econometría en la región

 

QEPD.